Entradas

Acción- reacción. Gestión emocional básica

Muchas veces los adultos nos complicamos la vida en muchas cosas. En demasiadas seguramente. Dejamos de lado situaciones que nos parecen sencillas, habituales, etc. sin prestarle un mínimo de atención. Al hacer esto, perdemos numerosas oportunidades de aprendizaje. Esto pasa en todos los entornos en los que actuamos.

El mundo educativo no es una excepción. Muchas veces nos estrujamos la cabeza buscando actividades perfectas para poder trabajar y ver desarrollar diferentes aspectos importantes del aprendizaje. La gestión emocional es uno de ellos. Hoy en día está en boca de todos y se buscan multitud de actividades para trabajarla de muy distintas formas. Pero muchas veces no nos damos cuenta de que la gestión emocional básica está presente en todo aquello que realizamos.

human-726332_1280

Muchas actividades están repletas de situaciones claras donde la gestión emocional entra en juego. Simplemente pensad en todas las situaciones de relación o de comunicación que se establecen y ya podréis empezar a realizar un listado de situaciones a las que no se presta mucha atención, o ninguna.

Pasa en todas las áreas. La educación física no es una excepción y en su desarrollo, de forma constante, la gestión emocional de cada uno de los participantes está presente. Vamos a pensar un juego sencillo y muy habitual, que recibe diversos nombres en función de la zona o de la persona que lo explique. No es otro que la bola de fuego, matar o tocar a todos, todos contra todos, mataconills,… y seguro que me estoy dejando muchos otros.

El juego consiste en tocar al resto de compañeros y compañeros con una pelota, sin que estos la cojan y evitar que toquen a uno. Todo esto con multitud de variantes y diferentes normas a aplicar en función del objetivo que se quiera trabajar. Al tratarse de un juego que puede llegar a ser muy dinámico, es una buena actividad para trabajar las situaciones de acción- reacción. Uno intenta tocarte pero falla y tú coges la pelota y lo persigues ¿por qué te ha intentado tocar o por qué es la mejor opción?

Esta situación es una constante durante el juego. Hacer reflexionar sobre ella y ver cómo, de forma progresiva, identifican esas situaciones y otras que surgen y les generan diferentes emociones. Emociones muy distintas como la frustración, la alegría, la satisfacción, excitación, envidia, impaciencia, etc. que aparecen y les afectan en el desarrollo del juego de diversa forma.

Trabajarlas en esos momentos les permite adquirir un aprendizaje de gran valor transferible a otras situaciones comunes para ellos y ellas.

Esto también pasa en muchísimas otras actividades que se realizan diariamente. Seamos conscientes de ellas y aprovechémoslas ya que muchas nos aportan un contexto mucho más natural para trabajarlas que en otras situaciones artificiales que creamos específicamente para poderlas enseñar.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Jugar con una tranquilidad rápida

Todos los entrenadores tenemos nuestro estilo de juego predilecto. Ese que haríamos si dispusiéramos de los jugadores o jugadoras acordes. Es más, existen muchos entrenadores que sólo tienen ese estilo y tratan de hacerlo realidad siempre. Esto no es ni bueno ni malo, pero este tema lo dejaremos para otra ocasión. La cuestión es que a muchos nos gusta que nuestros equipos, siempre de una forma adaptada al nivel, edad, competición,… jueguen de una forma alegre. Esto tiene sus pros y sus contras, claro está.

Ese juego alegre, rápido, intenso tanto en ataque como en defensa obliga por lo general a pensar a alta velocidad afectando esto a la toma de decisiones durante las acciones del partido. Fácilmente se llega a la precipitación en diversas acciones, ya sea por la velocidad de ejecución o por el cansancio acumulado por la intensidad del juego y la “falta de aire” que muchas veces se dice para pensar con clarividencia, dando la imagen de un juego nervioso o convirtiéndose en eso.

He hablado muchas veces de este tema con diversos amigos. Cada uno desde su punto de vista y su forma de procurar llevarlo a cabo, argumenta sus matices personales. Pero existen conexiones comunes para lo que es jugar rápido pero tranquilo o con una tranquilidad rápida. Seguramente no es la mejor forma de decirlo a nivel lingüístico pero pienso que así es fácil de entender. Una tranquilidad llena de energía por cierto.

curry

Para lograr jugar así o por lo menos tener alguna opción de conseguirlo es necesario que los jugadores no tengan ningún miedo al error. Se van a cometer equivocaciones seguro, se perderá alguna pelota y se concederá alguna canasta fácil. Esta forma de jugar tiene su riesgo y se debe asumir y analizar desde el origen del error no lo que este produce. Ya sea por una mala ejecución técnica o por una toma de decisiones no adecuada.

Este aspecto es muy importante. Jugar así implica que todos los actores en escena tomen decisiones de forma prácticamente constante, principalmente los protagonistas de las escenas: los jugadores. Este aspecto tiene que estar entrenado a conciencia ya que también afecta a la gestión emocional del propio jugador y del equipo, tanto para bien como para mal. Es decir, una serie de decisiones erróneas perturbará la confianza del equipo en su juego y también al revés. Decisiones consecutivas positivas pueden alterar el grado de activación óptimo de los jugadores cayendo en la precipitación. El control adecuado de todo ese despliegue de energía es necesario para jugar así.

La gestión de todo esto por parte del entrenador es clave. Además, saber transmitir esta idea de velocidad desde la tranquilidad para poder pensar y ejecutar de forma congruente y ayudando a generar la activación física y mental adecuada no es fácil. El estilo de dirección de equipo, de entrenamiento y de partido debe estar en consonancia para poder crear la base de confianza necesaria en el grupo.

Estos apuntes son extrapolables a la gran mayoría de estilos de juego. El caso es que es muy fácil observar a un entrenador o entrenadora con su equipo dirigiéndolo en un entrenamiento y/o partido mirando de jugar rápido pero alterándose al mínimo error en la toma de decisiones del jugador. O jugadores tomando decisiones rápidas y acertadas pero mal ejecutadas a nivel técnico produciendo esto que tomen decisiones erróneas en las siguientes acciones. Es el pan de cada entrenamiento o partido. Esto lo he observado mucho más en los entrenadores que tratan de jugar así que no en los que buscan un control férreo sobre todo lo que pasa en la pista y tienen un estilo de juego de menos posesiones.

Personalmente disfruto con los equipos que me transmiten esa tranquilidad rápida, a alta velocidad de ejecución en todos los sentidos. Opino que se trata de un estilo de juego en el que los jugadores y jugadoras pueden crecer y desarrollarse plenamente y transferir esos aprendizajes a otros ámbitos. Esos equipos y jugadores que te transmiten energía desde la inteligencia e intensidad en el juego son una delicia de ver o entrenar.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Viure la vida com un gos

Les persones tenim una exagerada tendència a etiquetar el que fan la resta de persones del nostre entorn, principalment les conductes que no ens agraden o no compartim. Cert és que moltes vegades etiquetem una forma d’actuar d’algú de forma negativa portats per l’enveja. Ja ens agradaria fer-ho a nosaltres però no ens atrevim, no som capaços… Al marge d’aquests judicis que ens podem estalviar fàcilment, em crida l’atenció el fet que només destaquem els aspectes negatius de l’etiqueta comparativa que escollim quan existeixen d’altres de positius que també es podrien utilitzar i canviarien el sentit de la frase. Ho explicaré a continuació a partir de l’exemple del gos.

Vagi per davant que m’encanten els gossos però encara no n’he tingut mai cap. El motiu és ben fàcil, a casa sempre hem pensat que els gossos necessiten el seu espai per poder viure tranquil·lament i també has de tenir un temps per poder-los atendre. Ara per ara aquestes condicions per poder tenir la mena de gossos que a mi m’agraden no són possibles. Això si, darrerament comparteixo alguns dies amb un parell de gossos i per aquest motiu he pogut observar i experimentar un parell d’aspectes que comentaré.

1452228_10152010007603151_429207984_n

A qui no li han dit quan l’ha vist tirat al sofà de casa allò de “què estàs gos avui?” o “per què no deixes de fer el gos i fas…” ? O potser nosaltres mateixos ens hem dit allò de “quines ganes que tinc de fer el gos avui”. Personalment m’ho han dit més d’una vegada (tampoc moltes) i m’ho he dit en moments d’activitat mig frenètica i descontrolada o simplement quan em venia de gust. Moltes més vegades ho he sentit dir, sempre amb aquest rerefons que dóna a entendre que podries estar fent alguna altra cosa més productiva.

Compartint el teu temps amb un gos, no una estoneta sinó més d’un dia, pots veure fàcilment dos aspectes molt positius i clarament transferibles a la vida humana que penso que ens aniria molt bé aprendre’ls i aplicar-los.

images (16)

El primer d’ells es poder jugar amb pràcticament qualsevol cosa de forma fàcil. Jugar amb algú i una pilota o un pal, perseguir un ocell que passa per sobre el teu cap o anar a investigar qui és la persona que passa vora el teu territori endut per la curiositat, etc. Si a aquestes opcions li sumes el que pot aportar un altre gos que comparteixi l’espai, les possibilitats de jugar es multipliquen.

El segon és la pau que et transmeten quan estan tranquil·lament estirats. En aquells moments que nosaltres normalment diem que estan fent el gos. Estirats i tranquils descansant per quan arribi el moment d’activar-se i gaudir el màxim de la nova activitat.

Penso que aquests dos aspectes, segurament amb d’altres més personals, són els que fan que molta gent digui que estar amb un gos li canvia l’estat d’ànim ràpidament. I si aquests dos aspectes, ser capaç de jugar fàcilment i transmetre pau i tranquil·litat fins que arriba el moment d’activar-se al màxim, els incorporéssim a les nostres vides? Segurament tots aprofitaríem més el dia a dia i molt probablement seriem més feliços. També ho seria el nostre entorn. Llavors, per què no canviem el significat d’alguna d’aquestes frases típiques i els donem un sentit més positiu?

Us convido a tots a pensar en aquests dos aspectes i a viure una mica més la vida com un gos. Us animeu?

Daniel Barreña

Coach esportiu i educatiu

@dbarresi5

Beber de varias fuentes

Una de las cosas que más me atrae del conocimiento, de aprender continuamente, es que se trata de algo dinámico, en constante evolución y crecimiento. Esto te obliga a una actividad constante para poder actualizar, reciclar, estar al día en los campos que uno decida.

La avalancha de información actual facilita el acceso a información nueva pero también te obliga a filtrar este caudal informativo para destilar las informaciones que de verdad tienen valor, calidad. Dentro del ámbito de cada uno, dedicar un tiempo a esta regeneración constante es algo básico e incluso en algunos sectores puede ser algo que te permita subsistir, seguir siendo efectivo y competente.

Esta adquisición de nuevos conocimientos puede efectuarse de muchas formas y a lo largo de todo el año. Sin embargo, es cierto que para una gran mayoría de las personas les es más fácil realizarlo en periodos concretos como pueden ser las vacaciones o pequeños recesos laborales. También a la vuelta de ellos por esas energías renovadas con las que la mayoría vuelven.reverse-migration_resized

Sin embargo no es tan habitual buscar estas nuevas aportaciones a tu vida fuera del terreno propio de tu profesión. Incluso en ocasiones se considera como una pérdida de tiempo. ¿Y tú para qué lees/miras eso si no te dedicas a ese tema? ¿Alguien no ha escuchado alguna vez esto? Puede que alguno lo haya pensado al ver a su amigo entrenador de futbol leer un libro de baloncesto o a su hermana asistente social mirar una conferencia de marketing.

Hace años en el instituto, seguramente antes pero no me marcó tanto, me explicaron el concepto de transferencia. Me encantó y me ha sido de gran ayuda para mi sedienta curiosidad innata. Me gusta leer y ver conferencias y charlas de diverso tipo aunque asisto a muchas menos de las que quisiera. Siempre hay una pregunta que surge en algún momento: ¿cómo puedo aplicar yo esto?

Esa pregunta activa mi cerebro y aunque hay ocasiones en las que no he encontrado la forma, buscar esas alternativas me ha llevado siempre a plantearme aspectos profesionales o personales que han salido fortalecidos y enriquecidos en la mayoría de los casos. En otras ocasiones me ha llevado a otras reflexiones más profundas.

Dominar tu ambiente es prácticamente imprescindible para poder desarrollar una adecuada función profesional. Enriquecerla con conocimientos de otros sectores puede ser un punto de distinción que te proporcione el salto de calidad que te haga diferente a tu competencia o te haga estar mejor preparado para poder afrontar nuevas circunstancias que te encuentres por el camino.

Ya sea un libro, un vídeo, asistir a la presentación de un libro o a una conferencia, un curso de 30 horas o más extenso son opciones validas de las que poder transferir conceptos o enfoques. Si además incluimos que sean actividades en las que tengas relación con otras personas de fuera de tu ámbito mejor que mejor. Muchas más opciones de conocer nuevas visiones que te hagan plantearte aspectos de tu zona de confort. De las personas y las experiencias de otros se puede aprender muchísimo.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5