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Baloncesto y emprender

Hace tiempo que mi amigo Dani Barreña me propuso escribir sobre un tema a libre elección relacionado con el baloncesto. AGRADECER que pensara que podría escribir algo que os resultara interesante. Después de estar meditando os hablaré del paralelismo que encuentro entre ser entrenador y emprender en un negocio.

1291387_10151850699634736_45750598_n Desde los 16 años he estado entrenando y a los 18 años después de acabar las prácticas de electrónica tomé la decisión que yo quería tomar decisiones al igual que hacia con el equipo que entrenaba. Quería ser “primer entrenador” en el mundo laboral y tomar mis propias decisiones, cometer mis propios errores para poder evolucionar hacia donde fuera capaz gracias al esfuerzo y al empeño que cada meta se puede conseguir focalizando los esfuerzos hacia la prioridad. El negocio que dirijo en la actualidad es un comercio de MUEBLES. La facturación año tras año la hemos incrementado así como los beneficios. He tenido que renunciar y apostar por lo que realmente creía. Tiene que haber pasión.

Cuando nos centramos en conseguir un objetivo debemos ser muy conscientes que las decisiones comportan consecuencias y por lo tanto renuncias a cosas que te gustarían pero que no son compatibles…el famoso “FOCO” y la “DISCIPLINA.”.  Yo considero la disciplina uno de los valores que marcan la diferencia en que una persona demuestre con su ACTIUD si realmente esta dispuesto o no en llegar a donde realmente se propone.

Recuerdo de los inicios como entrenador el compromiso que yo adquirí con cada uno de los miembros del grupo que formaba el equipo.  Con el primero que me comprometía era conmigo mismo ya que no podría exigir esfuerzos a ningún componente del grupo si yo no lo hacia. La experiencia me cambió la vida y estoy convencido que fue la “chispa” que removió el liderazgo que tengo dentro de mi cuerpo.

Al igual que como entrenadores –pedagogos nos provoca una satisfacción inexplicable ver la mejoría en el juego durante la temporada y esa autorrealización personal provoca la compensación a las renuncias que durante los 9-10 meses hemos ido haciendo…lo mismo pasa con una persona que decide emprender y toma sus decisiones en un negocio propio. El día a día plantea dificultades que sólo la persona que esta al frente lo sabe pero… ¡Qué bonito es ver crecer la semilla que vas regando en el día a día!

Dicen que la zona de confort es la toma de decisiones cómodas, las que difícilmente nos provocan mejora y crecimiento personal.

¿Crecimiento personal = dificultades? Literalmente no, pero si que le veo un paralelismo. Después de conseguir un objetivo que nos lleva hacia la meta no podemos permitir el estancamiento. Hemos asimilado un concepto-objetivo…pero debemos ir haciendo pasos pequeños y firmes hacia la meta que hemos dibujado y ello nos comportará un nuevo esfuerzo en ir por un camino con mayor dificultad. ¡Subimos de nivel! ¡NO PODEMOS ESTANCARNOS! Si cuando estamos en ese proceso de elevar y sentir el crecimiento personal no damos con la fórmula correcta…no es motivo para decaer y no creer que LO VAMOS A LOGRAR, la disciplina y el “FOCO” nos llevará a esa perseverancia para no decaer y conseguir.

Como entrenador tuve mis inicios  el BQ MARTINENC, alternando posteriormente con el SESE para acabar recalando con 19 años en el CB SANT JOSEP BADALONA.

Con 19 años estaba en un club donde iba a ver partidos de pequeño, allí jugaban como vinculados MUMBRÚ, OLIVER, CARLES MARCO… ¡Yo quería entrenar allí! Estaba empeñado en conseguir mi plaza como entrenador. Delante tenía entrenadores como: Raül Laita, Enric Cairó, Quim Solà…era un gran oportunidad para aprender. Tuve que esperar 3 años para la oportunidad de llevar un primer equipo de competición. Dentro del club lo hice lo mejor que supe y me sirvió para seguir creciendo como persona. La presión de saber que esperan un buen resultado con 22 años me hizo mejorar y trasladar al negocio mayores exigencias.

Estuve 6 años. Infantiles y cadetes y ayudante del sénior  con resultados deportivos como un subcampeonato de Catalunya o la final ganada contra el subcampeón de Francia por 2 puntos…pero lo que yo remarcaría es los valores que inculqué a mis jugadores…actualmente amigos. Cuando un entrenador toma decisiones honestas dirigir a un grupo es mucho más fácil.  Mi triunfo ha sido no modificar mi filosofía y mi línea de valores mediante la Humildad. Estoy Orgulloso de ellos.1167985_10151850649794736_1290243218_n

 Humildad…la grandeza de ser humilde, no por tener mejor coche, ni mejor piso, ni más dinero eres mejor que nadie.

Actualmente estoy entrenando al JÚNIOR de primer año del SESE, me han vuelto a dar la oportunidad de volver a las pistas de donde intentaré seguir aprendiendo para el día a día, para emprender y sentir mi inseparable AUTORREALIZACIÓN.

Debemos ser positivos, quedarnos con las cosas positivas que vamos PROVOCANDO para que sucedan y aprender a no cometer los mismos errores que hemos superado para evolucionar. Yo de mis clientes aprendo en el día a día igual que pasa con los jugadores.

En Octubre empezaré la representación, trabajo que compatibilizaré con el negocio que dirijo. Es un nuevo inicio hacia un reto, hacia un objetivo..visualizo una meta y la quiero conseguir, la voy a conseguir.

Como dice el genio de Xesco Espar “LA EXCELENCIA NO ES SUFUCIENTE”

Xavier Gutierrez

@xavierguti6

¿Y quién no ha tenido un fin de semana de ensueño?

Cuando hablé con Dani y me propuso escribir sobre éste tema, lo primero que me vino a la cabeza fue la final a 4 que tuve la suerte de disputar con la generación del 97 en categoría infantil la temporada 10/11. Obviamente Dani ya sabía lo que se hacía proponiéndome tal artículo.

Os pondré en situación: fin de semana de mayo, concretamente el 28 y 29, final a cuatro del campeonato de Catalunya Infantil. Localidad: Avinyó. Equipos participantes: FC Barcelona, Joventut de Badalona, 100×100 Avinyó y mi equipo CB Sant Josep de Badalona.FINAL A 4 CARTELL

Una final a cuatro es una competición especial y así lo intenté transmitir a mis jugadores la semana previa de entrenamientos. Veníamos de disputar la eliminatoria previa de cuartos de final contra el CB Sant Josep de Girona a doble partido, habiendo ganado los dos partidos con solvencia, sobretodo el segundo partido en nuestra pista con una diferencia de +35 puntos. Aquel partido lo considero el punto de inflexión, no por juego que ya llevábamos jornadas jugando muy bien, si no de confianza. El equipo adquirió la suficiente confianza como para hacer posible, lo imposible.

La semana anterior a la final a cuatro, mi staff consiguió que fuese diferente. Preparamos al equipo, aprovechando la dinámica de confianza, para afrontar el fin de semana en las mejores condiciones. La charla después del entreno del viernes (por cierto un entreno muy malo) fue, y resumiendo: “no tenemos ninguna presión, salimos a jugar, a disfrutar y a competir con el juego que hemos entrenado toda la temporada”.

Sábado 28: Convocamos a todos los jugadores para ver la primera semifinal Penya vs Avinyó. Como os he comentado la fase final se disputó en Avinyó, lo que nos permitió disfrutar de un “viajecito” en coche ameno. En mi coche viajábamos todo mi staff, mis dos ayudantes y la delegada, lo cual nos permitía preparar la previa del partido, escuchar el CD de música especialmente preparado para la final a 4, etc. Una vez en el campo compruebas el ambiente, y corroboras lo que dije al principio: UNA FINAL A 4 ES UNA COMPETICIÓN ESPECIAL. Es tan especial como que en la primera semifinal y contra todo pronóstico, Avinyó ganó a Penya, clasificándose para la final.

En aquel final de partido, mis jugadores estaban estirando en el fondo y les cambió la cara. La lógica les llevaba a pensar que Penya y Barça jugarían la final, Avinyó y nosotros el tercer y cuarto puesto para quien ganase se clasificara para el campeonato de España.

Igual que algún jugador de Barça (que también estaba estirando) celebraba que Penya no pasaba a la final y así tenían el quedar campeón más cerca; contestada dicha situación rápidamente por su entrenadora: “nosotros aún tenemos que jugar”. Pero la cara de mis jugadores era la que era, había que cambiar la sensación de “imposible”. La charla previa del partido en el vestuario y después de recordar lo técnico-táctico, les pregunté: “¿y por qué no?, porque no competir con confianza, disfrutando de nuestro juego, del ambiente. Salimos y hoy es nuestra final”.

Pues eso es lo que hicimos, disfrutamos compitiendo. El partido un sus minutos iniciales con los nervios por denominador común, pero a partir de ahí una gran defensa nuestra y acierto en el tiro exterior nos llevó a una máxima ventaja de +14. En el último periodo y gracias a una buena presión de Barça, recortaban distancias llegando  a ponerse a 2 puntos con tiros libre a favor y 2 segundos para acabar el partido. Aquí es donde muchos equipos  se dan por vencidos y piensan en la expresión “mucho nadar para morir en la orilla”. Aquel equipo es diferente, la cara de los jugadores de pista y banquillo indicaban que estaban preparados para lo que fuese. El jugador de Barça, metió el primer tiro libre y el segundo lo falló, nosotros bloqueamos el rebote a sus jugadores interiores. No cogimos el rebote pero si conseguimos que el jugador de Barça que lo cogió no tuviera un tiro claro y decidiera por hacer un pase hacia fuera y el jugador que recibió realizó un tiro a forzado y falló. ¡¡¡¡Éramos finalistas!!!! Lógicamente todo el banquillo saltó a la pista, mi ayudante saltó encima mio…una locura. El equipo hizo posible, lo imposible.

Domingo 29: La final se preveía difícil, ya que no habíamos ganado al Avinyó en ninguno de los 4 partidos precedentes. Convocados todos los jugadores para ver el tercer y cuarto puesto, que por cierto fue un drama, entre la Penya y el Barça, pero ésta es otra historia.

El calentamiento, gracias a mi staff, muy ameno, para restar tensión minutos antes de la final.

Charla pre-partido con las consignas muy claras: ellos tienen la presión, nosotros a divertirnos compitiendo con nuestro juego, el juego que nos ha llevado hasta la final.

El partido, fruto de la confianza general del equipo, fue con una dinámica tan favorable que en ningún momento vi el partido peligrar. Con cortas ventajas pero siempre a favor nuestro. Atacando contra individual o contra zona. Con toda la rotación disponible. Al final 73-63, y campeones de Catalunya. Una experiencia inolvidable, y como siempre digo, no solo por el resultado, sino también por el juego realizado.CAMPIONS

 Nunca olvidaré las caras de alegría de mis jugadores, de mi staff, de los padres, de los otros miembros del club (presidente, entrenadores, etc). Todo en ese fin de semana salió redondo, de ensueño.

Sergio Morales

Entrenador de baloncesto