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Los momentos clave, momentos únicos

Estamos en los momentos finales de la temporada. Muchas competiciones ya han acabado, ya se han vivido los partidos clave que han decidido clasificaciones para playoffs, descensos, campeonatos,… En algunas queda el momento más importante aún. Como todos, son momentos únicos aunque cargados de un simbolismo especial.

A todos esos momentos se llega después de una trayectoria a lo largo de toda la temporada. En ese camino cuenta todo, absolutamente todo lo acontecido desde el primer momento. No todo tiene el mismo peso pero todo tiene algún tipo de peso. Además ese peso puede variar, en algunos casos concretos, en cuestión de segundos.

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Hay jugadores/as y entrenadores/as que saben gestionar estas situaciones a las mil maravillas. Es posible que no sean conscientes de lo que hacen ni de como lo hacen (por suerte cada vez hay menos de estos casos). Son escenarios en los que ejecutan su gestión emocional a la perfección (por lo general lo hacen siempre). Esto es básico y también es importante que tu entorno, compañeros y entrenadores si eres jugador o jugadores y staff técnico si eres entrenador te reconozcan para que el mensaje que quieres transmitir sea efectivo.

Por desgracia, también existen otros y otras que no consiguen vivir esas situaciones de forma natural, como una parte más del proceso competitivo en el que están, una experiencia más de la temporada. Para algunos de estos incluso puede darse el caso, sobre todo si existen experiencias previas negativas, que vivan casi todo lo que envuelve a ese evento puntual como si se tratara de una amenaza directa.

En ambos casos, como ya he dicho antes, la gestión emocional es la que manda. Por más que algunos lo reduzcan a cómo se actúa ante esos retos puntuales, pienso que la clave está en un trabajo preventivo. A lo largo de la temporada, el tiempo para dotar de herramientas y saberlas adaptar a cada persona es mayor. También se suelen dar situaciones análogas a estos eventos finales que nos pueden hacer ver pautas de comportamiento que se pueden mejorar para facilitar un mayor rendimiento y un mayor disfrute de la experiencia.

De todas maneras, cada final es un mundo. Aunque se suele decir que la historia recuerda al campeón, los protagonistas sí que recuerdan la experiencia. Y éstas son únicas.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Cuando decir basta (no es abandonar)

Siempre que nos planteamos nuevos retos, nuevos objetivos, intentar hacer realidad deseos que aparecen en nuestra mente o que ya estaban instalados en ella, partimos de una situación inicial que nos permite alguna esperanza de lograr lo que nos proponemos. Por lo general si no ves ninguna opción de conseguir ese deseo, ni lo intentas.

Estos objetivos pueden ser de muchos tipos y pueden implicarnos exclusivamente a nosotros o a nosotros junto a otra persona o a un grupo de personas. De tratarse de una meta con otra u otras personas, estas pueden ser conscientes de este deseo o no como podrían ser objetivos de mejorar relaciones personales. Hacer realidad algo propio en relación a otros.

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La cuestión es cuándo decir basta durante el proceso que realizamos para poder optar a lograr esa meta. Es decir o como muchos se lo dicen a sí mismos, cuándo abandonar. Usar esta palabra, aceptándola con las connotaciones habituales que se le suelen otorgar,  es uno de los motivos por los que muchas veces seguimos buscando lograr alguna cosa de cualquier forma y que en muchas ocasiones nos tapa algo en lo que no pensamos hasta llegar al final de la situación: el precio pagado por ello. Si a uno la palabra abandonar lo motiva para seguir buscando alternativas para lograr su meta de una forma ecológica para él, adelante. Yo prefiero otras alternativas.

Lo que tengo claro es que no igualo en significado las acciones de decir basta y de abandonar. Puede parecer una ridiculez, pero son distintas. Un símil que he utilizado con jugadores es que abandonar es apretar el STOP e irte a otro tema pero decir basta es darle a la PAUSA, darte tiempo para ver el conjunto para poder evaluar, plantearte alternativas, reorientar tus acciones o dotarlas de mayor sentido y posteriormente continuar con más opciones, con más energía para poder alcanzar lo deseado.

¿Es posible que la PAUSA se convierta en un STOP? Sí, es posible. Pero esa decisión será tomada con un análisis que te facilita la PAUSA que también te ayudará a gestionar tus emociones y poder pensar con mayor claridad.

El día a día de la sociedad nos ayuda a vivir en los extremos, pasar de uno a otro y perdernos todo lo que hay en medio. Pensamos que todo va a alta velocidad y que no existe el tiempo necesario para poder pensar relajadamente y otorgamos las mismas características a cosas que no son iguales. Todo esto hace que como sólo pensamos en los extremos, se nos complique aún más algo que por lo general cuesta: la toma de decisiones.

Las palabras finalmente tienen las connotaciones que cada uno le da. La dotas de un valor, de un poder que provoca una reacción en ti. Cada uno decide pero enriquece tu vocabulario y no hagas sinónimos exactos dónde no los hay. Un BASTA a tiempo seguro que ayudaría a solventar mucho problemas o situaciones que surgen simplemente por la inercia del día a día.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Época de cambios. De minibasket a baloncesto, la etapa de la frustación

Con 12 años o casi, los niños y niñas se encuentran con diversos cambios en su vida. El principal es claramente, el paso de la educación primaria a la educación secundaria. Incluso para los que no cambian de centro escolar ya que pueden seguir cursando los estudios en el mismo centro, este es un cambio muy importante. En los deportes también hay un cambio. En baloncesto se acaba la etapa de mini o alevín para pasar a preinfantil o infantil. Se acaba el minibasket y se pasa al baloncesto más común, el de los mayores como se suele decir.

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Cambia la canasta y puede que también cambien las dimensiones del balón, según se compita en preinfantil o infantil. El baloncesto cambia en muchos aspectos, el juego varia y la importancia de algunos jugadores puede variar simplemente tras el paso del verano que hay entremedio de una temporada y otra. Eso es duro, muy duro. Y si sumas el resto de aspectos de la vida de este niño/niña preadolescentes que cambian como el académico, la influencia de los amigos y amigas y la aparición de nuevos intereses, puede tratarse de un año tremendamente complicado.

Además y en función del nivel competitivo que tenga cada jugador o equipo, el paso a esta nueva categoría es algo extraño. El último año de minibasket es un año de disfrute máximo con multitud de torneos y de gran competitividad en los máximos niveles de la categoría. De toda esta vorágine se pasa a un año puro de formación en todos los niveles. Un año imprescindible para la evolución de todo jugador o jugadora y su futuro rendimiento.

La frustración está muy presente durante gran parte de la temporada por diversos motivos. Jugadores referencia hasta ese momento que tienen dificultades para adaptarse a las nuevas circunstancias que lo rodean, ver como un jugador inferior en todos los niveles pero con un punto de maduración más avanzado es capaz de superarte una y otra vez, acciones que hacías con los ojos cerrados ahora te cuestan por falta de físico y tampoco puedes aprovechar todo lo que ves y te gustaría hacer ya que se transforma en una pérdida de balón tras otra.

A esta frustración sobre aspectos individuales, se suma la que producen ciertas situaciones de juego que cada vez más equipos realizan. Planteamientos tácticos colectivos que en principio forman parte de un repertorio correspondiente a una edad más avanzada o por lo menos con un nivel técnico/táctico individual superior al que tienen los jugadores que lo realizan.

Seguramente es la temporada en la que más se convive con el error. Además se tratan de unas equivocaciones que fácilmente el jugador había dejado atrás en su etapa de minibasket y que ahora vuelven a su vida como si le persiguieran.

Partido Infantiles

En esta etapa es clave valorar el procedimiento por encima del resultado. Enseñar a valorar ese esfuerzo diario por aprender y mejorar muy por encima del meter o no canasta. Disfrutar de los avances que se realizan. Conseguir adquirir hábitos de trabajo, disciplina, autoexigencia, autoevaluación, etc. Tomar consciencia de la importancia de cometer errores para poder ajustar las ejecuciones y dotarlas de mayor calidad sin que eso conlleve iniciar una cadena de errores que nos desquicie. Tener retos y objetivos asumibles para cada momento y entender que cuando consigo algo debo seguir trabajando en ello para perfeccionarlo y buscarle la vuelta de más para hacerlo propio y seguir avanzando apuntando a mayores retos.

Todos estos aprendizajes son necesarios para que el jugador y la jugadora de baloncesto puedan llegar a desarrollar todas las aptitudes que conforman su talento y traducirlo en la máxima expresión de su forma de entender ese deporte con el que disfrutan y rendir lo más alto que puedan. Valorar el presente y el proceso que vivo para poder conformar el futuro y superar los límites que surjan ante uno.

Una temporada dura de formación personal y deportiva que puede marcar el desarrollo de este niño o niña si sigue viviendo en el pasado (lo que hacía la temporada pasada) o está excesivamente presionado por el futuro (la siguiente temporada de infantil A y la competitividad que en ella hay). Vivir el presente, valorar ese momento y disfrutar de las nuevas experiencias que el cambio de categoría te ofrece. Asumir ese reto y demostrar la pasión por el baloncesto jugando, trabajando y divirtiéndose. Aprender sin parar para ponerlo en práctica y mejorar. Incorporar el error como una información para pulir algo y seguir adelante. Esa es la clave.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

«Sé lo que hicisteis el último verano» Parte 2

El desarrollo de habilidades o “Skill Development” no es una sesión mágica rodeada de misticismo. Es una relación constante y consistente entre el entrenador y el jugador en la que el segundo es trasladado fuera de su zona de confort, hacia un lugar desconocido. Es una relación entorno a la confianza que requiere tanto del entrenador del mismo jugador.

Pasos para planificar un entrenamiento de estas características:

  1.  Identificar y señalar el objetivo final para cada individuo.
  2. Determinar criterios manejables y medibles para definir el éxito.
  3. Establecer la secuencia de pasos necesarios para alcanzar el objetivo, programar.
  4. Determinar las tácticas y situaciones que motiven a cada individuo para alcanzar el objetivo, individualizar.
  5. “Get to the practice.” A entrenar!
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https://www.youtube.com/watch?v=S7kgc-OOvHc

Aspectos a tener en cuenta en un “Skill Development”

1. ¿Tratar de ser el 5% mejor en 10 cosas o ser el mejor en una cosa?

2. Pasa el 80% del tiempo con el 20% más importante.

 «Sé bueno en las cosas que tienes que hacer mucho.»

– Pete Carill –

3. La actividad se confunde a menudo con la productividad. Una hora practicando algo que no ayuda a cumplir el objetivo es una hora desperdiciada.

4. Diferenciar ejercicios para el dominio y ejercicios para el descubrimiento.

5. El trabajo duro es la característica más importante para el desarrollo de habilidades. Como entrenadores tendemos a dar demasiado crédito a un jugador trabajador que no produce y controlar demasiado a los jugadores que hacen que las cosas parezcan fáciles. Ser talentoso puede ser confundido a menudo con ser un jugador de buenos hábitos.

6. Experimentar es una cosa y usar al jugador como experimento es otra muy diferente.

7.Ratio de 5 Entrenos/Partido o forma jugada. El jugador necesita jugar y aplicar lo que esta entrenando para sentirse motivado.

8.Existen muchas leyes del aprendizaje pero en lo que nos ocupa “tener al jugador dispuesto” es una de ellas.

9. Algunas ideas en el diseño de ejercicios.

  • Progresión en la dificultat y en el rango de tiro.
  • No obsesionarse con el resultado, centrarse en la ejecución. El cómo antes que el qué.
  • Individualizar ejercicios y alimentarse de las sensaciones del jugador.
  • Vigilar que la cultura “game speed” no distorsione ni desvirtue la mejora.
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https://www.youtube.com/watch?v=NdNroQm_slY

Consignas  para el entrenador (1/2)

SIEMPRE SER CREÍBLE

Durante los dos primeros minutos de su primer entrenamiento un jugador decide si confía plenamente en el entrenador o si cree que es «otro entrenador más» que ha tenido. Muchos entrenadores esperan ser respetados por su bagaje anterior. Los jugadores se preocupan por su situación, no les importa  – y francamente no quieren oír hablar – de lo que el entrenador hizo en el pasado con otros jugadores que no son él. Se preocupan de ellos mismos y eso está bien cuando se trata de desarrollo de habilidades.

Este tipo de entrenamiento debería ser generalmente un 1 vs 1 entre entrenador y jugador:

  • Permite cometer errores sin la presión de grupo – los jugadores están más abiertos a la crítica y a la corrección.
  • 100% de la atención está en ellos.
  • Demuestra que el entrenador se preocupa por ellos.
  • Para que mejoren hay que darles la oportunidad, deben tener su espacio.
  • Les gusta que se valore y se sepa que están trabajando

Debemos nombrar las cosas después de que los jugadores las conozcan. Siempre se les puede dar lecciones de historia pero hay que escoger bien el contexto. Hablar con imágenes y utilizar nuevas tecnologías (tablets) siguiendo el baloncesto actual ayuda a transmitir situaciones o gestos que de otra manera no podrías reproducir.

Como entrenadores pensamos que desarrolar sus habilidades es únicamente la mejora de deficiencias. Es sólo una parte de la fórmula, permanecer buenos en lo que ya somos es la otra. Nuestra mayor capacidad para la mejora viene de las áreas en las que ya poseemos un alto nivel de habilidad.

El cerebro disminuye su capacidad de retener información en función de la fatiga. Es necesaria que planifiquemos nuestros entrenamientos para que coincidan con la fatiga pero sin introducir nuevas ideas si se está cansado.

Más atención al detalle al principio, más atención en el dominio hacia el final.

Hay que ser consistente en el lenguaje. No cambiar anclajes o palabras clave en  mitad del proceso.

No alabanza o crítica injustificada. “Grita en la alabanza, susurra en la crítica.”

No hay que confundir tener al jugador bajo control con disfrutar de su respeto/ confianza.

QUE SIEMPRE SUPONGA UN RETO

 “En la carrera por la calidad no hay línea de meta.”

David T. Kearns

  1. El primer encuentro con el jugador debe ser un reto, tenemos que sorprenderlo. Debemos evidenciar que tenemos un plan para él, no va a ser lo mismo de siempre. Esto no significa, únicamente, ser más exigente a nivel físico o gritar más. El jugador tiene que sentir que es diferente y que puede explorar.
  2.  Encontrar el punto de dificultad deseable.
  3. Hacer las cosas correctamente dos veces por cada una que se hace de forma incorrecta:
    1. El cerebro no tiene la capacidad de separar la secuencia en la que se realizan las habilidades. Así que si un jugador hace algo de forma incorrecta, la mayoría de los entrenadores reaccionan exigiendo que lo repita una vez … y otra vez … y otra… y cuando el jugador lo consigue hacer bien paran. El cerebro en realidad recuerda que lo hizo mal 4 o 5 veces y sólo una bien aunque fuera la última. En conclusión, siguiendo este método, no se acaba de fijar el gesto correcto.
  4. Mientras los jugadores tengan éxito añadir complejidad, si no es así simplificar. No es necesario empujarlos constantemente.
  5. Los jugadores necesitan sentirse agotados después de una sesión. Todos queremos sentir que nuestro tiempo es valioso. Si los jugadores no salen de un entrenamiento cansados y saciados; si tienen ganas de más, entonces no lo hemos diseñado suficientemente bien.
  6. Debemos proporcionar comentarios en el momento. Una de nuestras grandes herramientas es la retroalimentación. Las palabras que elegimos y el tono con el que las entregamos son importantes. Para ser realmente eficaz deben ser casi inmediatas.
  7. No proporcionar instrucciones que comienzan con un «no». Mejor ser constructivos sin sancionar, explicando bien las razones. También debemos tener en cuenta que los comentarios durante el partido son diferentes a la retroalimentación durante el entreno. La retroalimentación durante los partidos tiene que ser corta y rápida. En el entrenamiento se puede ampliar esa explicación.
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https://www.youtube.com/watch?v=OoJ4HjvMk-0

 To be continued

Jonathan Vicente Pérez

Facebook: Página Nan Basketball

Twitter: @NanBasketball

 

Pedals pels nens

Vivimos unos momentos de crisis en los que parece que las personas estamos más dadas a retener todo aquello que poseemos, y a desprendernos de poco. Pero en estos días en los que cada vez nos recortan más y muchos de nosotros hacemos verdaderos malabarismos para llegar a fin de mes, aflora más que nunca nuestro sentimiento solidario. En el círculo de amistades y conocidos en el que me muevo, dentro del entorno deportivo, es donde más han proliferado últimamente los retos deportivos con afán de recaudar dinero por una causa. Conozco a un ultramán por una vida, los ironmanheart por la fibromialgia, a Yes with cancer, el reto Cébè para la piel de mariposa… todos estos movimientos tienen como objetivo el recoger fondos para el estudio de varias enfermedades hasta ahora incurables o bien para ayudar a colectivos con dificultades diversas. A todos ellos, se les suma uno más, el mío, el cual he llamado «Pedals pels infants» (pedales para los niñ@s).

El propósito de este reto es llegar a conseguir la cantidad de mil euros para destinarla a la Fundació Sant Joan de Déu. Esta fundación, creada en el año 2002, tiene como objetivo la coordinación entre varios centros de Sant Joan de Déu en los que realizan investigaciones, fundamentalmente en los campos de salud maternoinfantil y la salud mental.  Por otro lado, la fundación también pretende contribuir a la mejora del bienestar de las personas y su atención sanitaria, especialmente a las más vulnerables o aquellas con problemas de integración social o salud.

El por qué de este reto es muy simple: los niños y niñas son el futuro de nuestra sociedad, y si queremos seguir avanzando, es preciso darles una atención adecuada y propiciarles un desarrollo correcto para que crezcan de un modo saludable y se conviertan en adultos felices y competentes.

Mi reto consiste en realizar 180km en bicicleta, en un velódromo. Esta distancia, es la mítica distancia que se realiza en el sector de ciclismo en los triatlones de larga distancia. Yo soy triatleta popular y esta temporada pretendía realizar mi primer triatlón de larga distancia, consistente en 3.800m nadando, 180km en bicicleta y 42.195m corriendo (una maratón), pero debido a una lesión y posterior operación, me ha sido imposible el entrenar durante todo el año para poder afrontar con garantías de éxito esta competición. Así pues, lo que quizá para muchos no será una gran proeza, sí representará un reto para mi.t3_1889006_10204451146058263_8232582163156618098_o_6118

Las aportaciones económicas para el reto, se realizan a través de una plataforma de crowfunding solidario (www.migranodearena.com), y una vez llegada la fecha de finalización del reto, los fondos recaudados serán enviados directamente a la Fundació Sant Joan de Déu, sin intermediarios.

Si queréis hacer vuestra aportación, sólo tenéis que ingresar en la página http://www.migranodearena.org/es/reto/4395/pedals-pels-infants/ y seguir los pasos para realizar la donación. Os estaremos muy agradecidos.

Judith Pérez

http://destino-ironwoman.blogspot.com.es/

@Icewoman10

 

El average, ¿reto o limitación?

Muchas competiciones de diversos deportes empiezan ahora o ya lo han hecho la segunda vuelta de sus respectivas ligas. Hasta este momento el average general o diferencia de puntos o goles realizados y encajados determina el orden clasificatorio en caso de empate a puntos o victorias. Pero ahora empezará a coger importancia el average particular entre los equipos.

Es extraño que exista un entrenador o un jugador que no tenga experiencias propias en este tema. Conseguir derrotar en la segunda vuelta a un rival directo que te ganó en la primera vuelta y hacerlo por más diferencia es una experiencia enriquecedora para todo deportista. No tengo la menor duda de que existen momentos en los que el hecho de superar una diferencia de puntos adversa se convierte en una motivación, un reto que te exige dar el máximo del global de tus capacidades para poder conseguirlo. No dudo que en esas circunstancias, el average particular (también el general, aunque hablaré más del particular) puede considerarse un reto enriquecedor. Incluso en casos en los que finalmente no se consiga ese objetivo. ¿Pero siempre es así?images

Hace unos años, me encontré con un amigo entrenador de baloncesto poco después de acabar nuestras respectivas temporadas competitivas. Lo que en aquel momento me explicó es la semilla de esta reflexión. No estaba contento con la temporada que había realizado su equipo, pese a problemas y excusas varias, estaba convencido que había dejado pasar una gran oportunidad de poder jugar fases de ascenso de categoría e incluso ascender y tenía especialmente una espina clavada: el basket average. No había conseguido darle la vuelta a ninguno en toda la segunda fase. Lo más llamativo es que en todos esos encuentros, hubo algún momento a lo largo del partido en que su equipo estuvo con average a favor, incluso en todos los partidos en los que la diferencia era superior a los 10 puntos o en partidos como visitante. Sin embargo, nunca consiguió concluir el partido con average a su favor e incluso hubo 4 partidos que acabó perdiendo. Ambos factores hicieron que se quedaran fuera de las fases de ascenso, empatados con el último clasificado para estas, uno de los equipos a los que no consiguieron darle la vuelta a la diferencia de la ida.

Darle la vuelta a la diferencia y ponerla a tu favor y perderla finalmente. Además de en el resultado pienso que también debemos fijarnos en el juego. ¿Cuántas veces hemos visto grandes remontadas con un juego atractivo, descarado, rápido y efectivo y al dar la vuelta al marcador ese juego desaparece y el equipo de la remontada  acaba perdiendo el partido? Lo mismo se puede aplicar a muchos casos en los que la diferencia de puntos suponga una diferencia clasificatoria. Pienso que en estos casos el reto se transforma en una limitación.

Una limitación que muy posiblemente se genere en las dudas, en el miedo, en el ¿y ahora qué? en unos casos y en otros también interviene un posible exceso de confianza o relajación al lograr el objetivo momentáneamente. En las remontadas muchas veces juega un papel importante la actitud de perdidos al rio, total como esto ya está perdido… y de repente no lo está… ¿seguimos jugando igual? Dudas, miedo. En el caso del average, aunque hay situaciones en las que también, existen otras variables.

Una es el factor tiempo. El entorno de una remontada se crea a lo largo del partido, pero conseguir un average general o superar uno particular se tiene en la cabeza en los entrenamientos previos e incluso puede darse el caso de tenerlo en la cabeza, no presente de forma constante, desde la conclusión del partido de ida. Este proceso previo favorece que al conseguirlo en un momento puntual del partido, pueda considerarse que el objetivo se ha cumplido y se produzca un descenso del rendimiento. Nos encontramos ante una situación que puede ayudarnos a dar el máximo de nosotros mismos pero que también puede producirnos un descenso de rendimiento en otras.

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Superar los retos no es algo fácil y siempre aparecerán sombras que se entrometan y intenten evitar que los superes. Una limitación de rendimiento puntual es comprensible y previsible. Y que yo sepa, ante la mayoría de cosas previsibles uno puede actuar y decidir cuánto dura esa limitación. Puedes prepararte para que cuando lleguen las puedas superar. Cuando las sombras aparecen al estar superando un reto, siempre hay que recordar que algo bueno has hecho ya. Ya estás en el buen camino. Bienvenidas las sombras y los miedos. Cualquier reto es superable. Una buena guía es la imagen aportada por Inspiras (@tu_inspiras) con tweets de Rafael Sansores (@sores25). Cada uno debe encontrar la forma en que superar los retos que se plantee y hacer frente a las limitaciones que se le presenten. Si la encuentras, tus opciones de conseguirlos se multiplican exponencialmente.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

La hora de la verdad

Ya está. Ya pasó. Una vez se acaba la Semana Santa, todo el implicado en proyectos que se acaban o evalúan en mayo/junio tiene claro que encara la recta final.

Lo que pase ahora puede marcar el futuro de muchos. Algunos, en relojfunción de lo que hagan, pueden tener la opción de cambiar todo lo que han hecho hasta ahora en el curso, año o temporada y conseguir el objetivo marcado. Otros no podrán. Si hasta este momento no han dado la cara y no han conseguido situarse en una posición mínima que le siga permitiendo conseguir su éxito, por más que estos dos meses consigan resultados excepcionales, estos se verán marcados por todo lo anterior. Si esto pasa y la persona quiere, no será un esfuerzo en vano, se producirá un aprendizaje de gran valor para futuros retos.

Los estudiantes se encuentran ante el final del curso que realicen. Sobre todo los que concluyen una etapa y ante todo los que terminan una etapa socialmente mediática. No es lo mismo acabar primaria que acabar el bachillerato. En una como mucho te preguntarán a qué instituto vas a ir y en la otra qué piensas hacer con tu vida ahora. Preguntas un poco diferentes.

En estos dos casos y en los otros posibles, ahora concluye un tiempo invertido y se verán unos resultados. No es una palabra que me guste utilizar en educación, principalmente porqué se tiende a pensar que los resultados son inmutables y se les otorga un poder que no tienen, se interpretan erróneamente.

Los deportistas, no los que prácticamente comienzan la temporada ahora, se encuentran en la misma situación. Las ligas colectivas están llegando a su fin. Los objetivos marcados en pretemporada por muchos pueden estar muy lejos (se supone que este caso se habrán redefinido) o ser aún posibles. El trabajo realizado hasta ahora, como siempre, hará más factible o menos que se hagan realidad.

Estudiantes, deportistas, empresarios y/o empresas que también se marcan objetivos para cumplir antes del verano (algo lógico por la estructura social en la que nos encontramos) todos, con sus variables, se encuentran en la misma situación.

Hayas hecho las cosas bien hasta ahora o las hayas hecho algo peor, se avecinan días de estrés, angustia, tensión, incertidumbre, nervios,… Y más si todo esto se interpreta como una amenaza.

Muchas veces nos olvidamos de que pase lo que pase, la vida sigue luego. Pase lo que pase tendré nuevos proyectos en julio/agosto/septiembre. Esa amenaza se hace más grande y nos impide ver más allá del horizonte.

Tal y como este ahora, ya no puedo cambiarlo. Si que puedo actuar en lo que haga de ahora en adelante y dependa de mi. Pues vamos allá. ¿Para qué perder el tiempo en si hubiera estudiado 1258234785694para aquel examen, si hubiéramos defendido en zona en aquel partido, si hubiese tirado aquel penalti de otra manera, si hubiera cambiado los términos del contrato con aquel cliente? O al contrario, alargando una situación de éxito en lugar de trabajar para volverla a repetir: ¡qué bien hice aquel trabajo! ¡Menos mal que hicimos aquella jugada y ganamos! ¡Cómo rematé aquel centro! ¡Qué gran cliente he conseguido!

Una vez reflexionado sobre esos aspectos y extraídas las conclusiones que me permitan una mejora en ambos casos, no vale la pena invertir más tiempo en ellos sin que haya una acción de mejora o cambio que los apoye. Esta pérdida de tiempo en un análisis poco productivo se da prácticamente siempre pero más en situaciones donde vemos un final.

Enfocar la situación como un final tampoco ayuda. Es cierto que en muchos casos lo es. Pero no es un punto y final, en algunos ni siquiera es un punto y aparte. Como he dicho antes, siempre que la persona quiera, se producirá un aprendizaje (a veces incluso sin querer) que podremos aplicar en situaciones futuras porqué habrá situaciones y proyectos futuros. Un final que me proporcionará un nuevo inicio. Por lo menos a mí me gusta más.

Esta recta final, esta hora de la verdad que la mayoría de nosotros encaramos ahora más que una amenaza es un reto, nuevo o no. Todo reto tiene sus riesgos es cierto. ¿Cuántas cosas en la vida no tienen riesgos? Pues, ¡a por ellos!