Entradas

¿Quién asesora a estos deportistas?

Da igual el momento. Puede ser a mitad de una temporada, a principios de ella, entre una y otra, en una concentración de una selección,… Da igual. Cada año, cada temporada conoces a algún deportista que mete la pata en alguna declaración pública, en caso de ser profesional o famoso, o la mete en otras situaciones si es amateur.

Típico jugador de equipo, que sin ninguna necesidad en una rueda de prensa expresa su disconformidad con su situación personal sin que nadie le pregunte o casi. Aprovechan el micrófono para propagar su visión personal. Lo malo de esto es que obvia el contexto general y estas explosiones se producen en cualquier momento, sin tener presente si el grupo las puede asumir o no en ese momento. También nos lo encontramos con deportistas de deportes individuales, sobre todo si tienen un equipo detrás como puede ser en el ámbito del motor.

microphone-298587_1280

Estas situaciones no son patrimonio exclusivo de los profesionales. En el ámbito no profesional e incluso en formación te encuentras las mismas situaciones, adaptadas al deporte y a la repercusión que tenga todo el entorno en sí.

Lo común en todos estos deportistas es que la gran mayoría tienen alguien que los asesora en sus vidas, decisiones, comportamientos, etc. También es bastante común que estas explosiones hayan sido consensuadas con estos asesores (o sea que 100% respuestas impulsivas no son). Estos asesores pueden ser parejas, familia, managers, representantes o vete a saber qué en función de la persona, nivel, expectativas,…

Llegamos a la cuestión en si. ¿Qué clase de asesor (sea lo que sea además de asesor como amigo, padre, representante,…) piensa que es bueno para su deportista asesorado hacer según que declaraciones o tener según que actitudes?  ¿Qué les hace pensar que actuar de esa manera es positivo para su situación actual y/o futura? Podríamos poner aquí multitud de preguntas por el estilo.

Estos asesores no pueden ser inconscientes de lo que en general provocan y en algunos casos dudo que no sean conscientes. Demuestran egoísmo ya que les da igual la situación del equipo y las repercusiones que esto puedan tener en el grupo. Demuestran falta de respeto hacia el grupo, sea un equipo en deportes colectivos, o hacia la propia competición en algunos casos individuales. Demuestran no vivir en el presente y pensar que son los deportistas que en algún momento fueron a lo largo de su carrera o ya son los deportistas que pueden llegar a ser por el potencial que tienen. Y ligado a este último en general, demuestran un descontrol en sus expectativas y una falta de asunción del error en ellas al ver la realidad y buscar culpables.

Hay más, pero pienso que es suficiente. Igualmente, os animo a añadir más opciones para poder enriquecer el artículo.

Por suerte, conozco algún caso que después de estas salidas de tono o como lo queráis llamar, ha prescindido o cambiado de asesor (incluido algún padre o madre), pero son los que menos. En muchos casos estos actos suelen marcar, puede que no el futuro entero pero si a corto plazo, y hacerlo en negativo.

La solución no sé cuál es. Puede que un poco de reflexión desde distintos puntos de vista ayude. Y por supuesto, también ayuda que los deportistas estén mejor formados, aunque se pueden equivocar igual pero que por lo menos tengan un criterio propio. Esperemos que poco a poco estos casos se reduzcan.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Juego de Educación Física: Tocar cosas en el patio

Muchas veces, en todas las profesiones, nos complicamos la vida. No somos conscientes de lo que nos rodea y por ese motivo no lo aprovechamos al máximo. Un día me hice esta misma reflexión estando en el patio del colegio en el que trabajo.

En cuanto a espacio, tengo suerte. Dispongo de dos patios grandes. Uno tiene una pista de baloncesto dibujada pero perfectamente podrían ser más hasta tres sin contar un porche que no está nada mal. El otro tiene una pista de futbol sala más otro porche con espacio a considerar. Estos espacios están unidos por unas escaleras y entre ellos se encuentra una zona amplia semicubierta que acoge los vestuarios en la que también puedes desarrollar actividades. Por todo esto, es habitual que durante mis clases se escuche que jugamos en los tres patios.

Procuro aprovecharlos y adaptar o crear actividades para hacerlo y generar así un espacio de juego amplio y con multitud de posibilidades. Uno de los juegos que utilizo se basa en tocar cosas u objetos que se encuentran en el patio. En ocasiones también valen personas pero no siempre para no molestar, aunque cuando está opción es posible la motivación sube aún más. Lo explique brevemente en el artículo 3 juegos de memoria y concentración, pero he decidido ampliar la explicación ya que, además de las ya explicadas, cada vez que lo pongo en práctica veo crecer sus posibilidades como herramienta de ayuda al desarrollo de los niños y niñas.

2012-11-19 11.15.11

El juego consiste en tocar un número de cosas en un tiempo determinado. Una norma que siempre está es que a partir de que el juego da comienzo, una vez empiecen a correr, no pueden dejar de hacerlo. Claro está que pueden bajar el ritmo por cansancio y que en función de la edad se es más o menos flexible con la norma. El motivo es para que piensen en movimiento ya que observé que pensaban antes de empezar a correr, pocos la verdad, pero que durante el juego, para pensar y hacer memoria de lo que les faltaba por tocar se volvían a parar.

Las variantes son múltiples: tocar cierto número de cosas en un patio, en dos o en tres, un número en cada patio pero que los objetos se puedan repetir o no, tocar objetos concretos, ir en parejas cogidos o por separado,… Y muchas más en función de lo que se quiere trabajar ese día.

Al terminar el tiempo o cuando todos vuelven empieza la segunda parte según la opción de juego escogida. Deben decir de memoria lo que han tocado. En este aspecto, con el tiempo observas una mejora considerable.

Otra clave de porqué este simple juego cada vez engancha más a mis alumnos es el aumento progresivo de dificultad. Esto les obliga a ser creativos y los que hace unos meses tocaban la portería y era un único objeto ahora tocan el poste, la cruceta, el larguero,… y los que tocaban la puerta ahora tocan el pomo, la cerradura, el marco… Y otras soluciones que os sorprenderían. Según la edad también están ampliando el vocabulario de una forma muy práctica y divertida.

Cada vez que jugamos busco una nueva variante para la próxima ocasión. Muchas me las han proporcionado ellos y ellas con su forma de actuar. Todo por aprovechar lo que forma parte de nuestras clases y está ahí aunque no lo usemos. Pues ya que está…

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Míster ¿cuándo entrenaremos nuestra mente?

Todo entrenador distribuye el tiempo de entrenamiento del que dispone para trabajar todos los aspectos que lo engloban. Pensamos en el tiempo destinado al trabajo físico, al trabajo técnico, al trabajo táctico y también al trabajo mental. Pero realmente ¿cuándo trabajamos este último?

El que más o el que menos sabe de la importancia de la mente en el momento de aprender y mejorar en los entrenamientos y también en los momentos competitivos. Eso quiere decir que la mente también debe entrenarse. ¿Pero lo hacemos? Y lo que es más, ¿tenemos claro cómo lo hacemos?

descarga15

Vaya por delante que no pretendo proporcionar una fórmula mágica para hacerlo. Existen pautas, necesidades básicas, aspectos clave,… que todo el mundo debería trabajar o preocuparse de ellas para que el jugador pueda desarrollarse al máximo, competir, rendir… Y existen diversas formas de aplicarlas, transmitirlas y ponerlas en práctica. No hay una única manera.

Pretendo hacer reflexionar. Una de las quejas más recurrentes de los entrenadores a prácticamente cualquier edad es que los jugadores y jugadoras no han estado concentrados, activos mentalmente, lentos en reacciones, distraídos…en definitiva el nivel de la mental del jugador no ha estado a un nivel óptimo.

¿Cuánto tiempo trabajamos estos aspectos? Para los aspectos tácticos, técnicos y físicos les otorgamos un volumen de tiempo de forma metódica (depende del entrenador). ¿Y a los aspectos de la psique? Algunos de ellos se integran en los otros aspectos por supuesto, pero ¿los tenemos en cuenta en los ejercicios o sólo nos acordamos de ellos al notar su ausencia?

Pensando en la competición y si cogemos como ejemplo a un deporte como el baloncesto, ¿cuánto tiempo real debe estar activo físicamente un jugador? ¿Y activo mentalmente? Esté jugando o en el banquillo, ¿la mente descansa? Las particularidades de los deportes pueden hacer variar las conclusiones pero me atrevería a decir que no existe el deporte en el que no se necesite más tiempo de actividad mental que del resto de apartados que conformen el deporte.

Son preguntas básicas, y faltarían algunas más pero no quiero extenderme. Lo importante es tenerlas presentes y darles respuesta en función de las necesidades individuales y/o colectivas. Para ver esas necesidades es preciso estar pendiente de percibirlas y de esta forma poder atender esas demandas para incrementar la mejora y para prevenir una caída de ella. No es fácil, pero es esencial.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5