Entradas

La reflexión conduce al cambio

Por lo general, a las personas les gusta llegar a un cierto nivel que les proporcione una rutina. En muchos casos el esfuerzo necesario para llegar a lograr esa rutina, conseguir una forma de actuar y organizarse que casi convierta el día a día en una cadena de automatismos, ha sido grande, incluso muy grande. Por eso, una vez logrado ese objetivo, el siguiente suele ser vivir esa rutina sin darle muchas más vueltas.

Pero, ¿qué pasa cuando esto se altera? Puede ser de mil formas: un hecho inesperado, alguien te comenta algo que te parece atractivo, te das cuenta de que los días pasan sin más,… Muchas veces esto activa una parte de ti que empieza a hacerte preguntas. Estas preguntas también suelen activar en ti otra parte de ti que intenta acallarlas. Pero empiezas a pensar sobre lo que haces.

16357411958_cdf81cd974_b

Esta reflexión te hace descubrir y valorar aspectos de esa rutina que te pasaban desapercibidos. En numerosas ocasiones, tu percepción sobre cómo estás viviendo el tiempo, tu tiempo, empieza a hacerte ver que no lo estás viviendo, simplemente lo estás pasando, seguramente ni lo ves pasar. Pero ahora que te has parado y reflexionas sí que lo ves. De forma automática te surgen una serie de preguntas.

Más reflexiones y cada vez ves más aspectos que no te acaban de convencer u opinas que de otra forma podrían gustarte más. En ese momento la otra parte de ti, esa activada por las preguntas que te cuestionan, se alza con fuerza para recordarte lo que te ha costado llegar hasta donde estás, que todo va bien, para qué arriesgarte,…

Es el momento. ¿Qué decides hacer? Las opciones son múltiples y certeza lo que se dice realmente certeza de cómo va a salir todo, no la tienes. ¿Hacia dónde se inclina la balanza dentro de tu cerebro?

Todo esto es fruto de pensar. Reflexionar y ver cosas a cambiar, a muchos les asusta. Por eso deciden pasar su tiempo en lugar de vivirlo. ¿Qué tiene de malo cambiar? Nada, pero los humanos muchas veces lo enjuiciamos todo y ese juicio nos frena.

Pensar, reflexionar sobre lo que haces en sí no es ni bueno ni malo. Y si pensar te lleva a cambiar algo en la forma de afrontar, de vivir tu vida, es tu decisión. El problema no es reflexionar y cambiar, el problema es cuando cambias por lo que otros reflexionan. Eso sí que es un problema.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Trabajo cooperativo en educación física: crear una coreografía

Aunque en alguna ocasión esporádica me había tocado preparar danzas para alguna fiesta escolar, desde un par de años es algo fijo en mi programación anual. En el colegio en el que trabajo, los alumnos de quinto y sexto de primaria no bailaban una danza tradicional de algún lugar del mundo. Ellos bailaban una coreografía de alguna canción conocida o actual. Coreografía creada con más o menos ayuda directa del profesor/a.

Decidimos seguir con esta tradición que los alumnos ya daban por segura. Pero decidí cambiar el enfoque: en lugar de trabajar un baile para una fiesta del colegio realizaríamos un trabajo cooperativo todo el grupo clase que consistiría en crear una coreografía sin mi ayuda.

Las primeras reticencias a esta propuesta me llegaron por parte de algunos compañeros y compañeras más preocupados por la imagen que se podría dar el día de la fiesta ante las familias que por lo que podrían aprender los alumnos. Poco a poco fueron superadas al ver mi tranquilidad ante el proyecto, pasando del miedo inicial al apoyo sin reservas.

images15

Los alumnos reaccionaron con ilusión y miedo. Ilusión por poder crear y dar rienda suelta a la creatividad. Miedo por la responsabilidad que eso conlleva. La ilusión nos ayudó a implicar al grupo en todo momento. El miedo nos dio ocasión de trabajar individualmente y en grupo aspectos de autoconfianza, confianza en el grupo, respeto y otros aspectos y valores importantes a nivel educativo.

A partir de ese año, contando con las aportaciones de los distintos grupos que han ido realizando la actividad, hemos establecido el procedimiento en el que todo esto se desarrolla. Un procedimiento flexible en el que lo más importante es procurar que todo el mundo pueda exponer su talento y su creatividad,  contribuir, sentirse respetado y, por encima de todo, sentir que están creando algo propio y que el reto, trabajando en equipo, es asumible y realizable.

Primer paso. Propuestas de canciones. Los alumnos proponen canciones bajo las normas y consejos siguientes:

  • Letras adecuadas para un colegio.
  • Se recomiendan canciones que tengan una duración máxima de 4 minutos o que en su defecto se puedan cortar de forma que la canción no pierda su protagonismo.
  • Deben imaginarse a ellos y a sus compañeros bailando esa canción. En este aspecto, se nota una gran diferencia entre las canciones que proponen los de quinto y los de sexto que ya tienen la experiencia del curso anterior. Las de estos últimos se adaptan más a sus posibilidades.
  • No se pueden copiar las coreografías que aporte la propia canción o su vídeo musical.
  • Prohibido Esta norma está básicamente por mi salud mental.

Segundo paso. Elección de la canción. De todas las canciones propuestas, escojo entre 8-10 de las de los alumnos en función de las que cumplan los anteriores requisitos. Yo les aporto entre 4-6 canciones más hasta un máximo de 15 canciones. Mis propuestas aportan variedad a las que ellos has proporcionado y también ofrecerles la opción de conocer algún grupo o canción que por su edad se les pueda escapar.

Se escuchan las canciones y se les otorga un tiempo de reflexión individual máximo de una semana. Después de ese tiempo, se escuchan de nuevo en formato abreviado y se procede a la primera votación en la que cada uno de los alumnos debe votar dos canciones. En función del reparto de los votos, se procederá a otra votación hasta quedarnos con las dos canciones finalistas.

La votación final se realizará en la siguiente clase de educación física para facilitar otro pequeño intervalo de reflexión. De esta forma en la votación final todo el mundo puede formular su voto. Así se consigue que todos acepten la decisión final ya que todos han podido expresar su opinión durante todo el proceso, hecho que ayuda a la implicación en el proyecto.

 

Tercer paso. Crear la coreografía: Una vez escogida la canción y conocida la fecha para la que la coreografía debe estar finalizada, mis funciones son de mero facilitador. El tiempo del que suelen disponer es de unas 8 semanas. Durante ese tiempo, en las clases de educación física se seguirán trabajando otros contenidos, que se combinaran en la distribución del tiempo. Existe la opción de ensayar de forma voluntaria durante 10 minutos durante el recreo algún día de la semana en los que yo pueda estar presente, pero deben avisarme con anterioridad y ser un mínimo del 50% del grupo para poder realizar dicho ensayo.

Con todos estos aspectos claros, yo me dedico a poner y quitar la música y aconsejar la distribución del tiempo en las partes que van trabajando de la canción, para ayudar en la focalización de su energía creativa. También les hago muchas preguntas durante todo el proceso, principalmente orientadas al proceso de creación y las aportaciones de todos ellos.

Un aspecto muy enriquecedor se produce cuando en un ensayo voluntario del recreo se juntan los grupos de quinto y sexto y cada uno opina sobre el proceso del otro. A partir de ese feedback, la unión y cooperación de cada grupo se incrementa de forma espectacular.

Cuarto paso y final. Ensayo general: Pocos días antes de la fiesta, se realiza un ensayo general. Ese día, generalmente sin margen para la corrección posterior antes de la fiesta, se muestra por primera vez la coreografía por completo a otros grupos o maestros.

aprendizaje-cooperativo-1-638Aquí concluye el trabajo. El día de la fiesta es un día de disfrute que yo no tengo en cuenta para valorar el trabajo que han realizado.  Para mí ya han cumplido y se lo he hecho saber para qué aún valoren más lo que han creado y se sientan más orgullosos del esfuerzo invertido. Llegan con el trabajo hecho y, al margen de la calidad de la coreografía, todos y todas disfrutan de mostrar su creación.

Esta actividad también se convierte en un punto de inflexión en las dinámicas de los grupos. Si con anterioridad al proyecto y durante su creación existen conflictos relacionales entre ellos, estos se reducen considerablemente a partir del día de ensayo general. Incluso cuando los alumnos de quinto, llegan a sexto, lo primero que hacen es preguntarte si este año podrán crear otra coreografía y ahí ya nace otra nueva conexión entre ellos que los hace crecer como colectivo.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

El average, ¿reto o limitación?

Muchas competiciones de diversos deportes empiezan ahora o ya lo han hecho la segunda vuelta de sus respectivas ligas. Hasta este momento el average general o diferencia de puntos o goles realizados y encajados determina el orden clasificatorio en caso de empate a puntos o victorias. Pero ahora empezará a coger importancia el average particular entre los equipos.

Es extraño que exista un entrenador o un jugador que no tenga experiencias propias en este tema. Conseguir derrotar en la segunda vuelta a un rival directo que te ganó en la primera vuelta y hacerlo por más diferencia es una experiencia enriquecedora para todo deportista. No tengo la menor duda de que existen momentos en los que el hecho de superar una diferencia de puntos adversa se convierte en una motivación, un reto que te exige dar el máximo del global de tus capacidades para poder conseguirlo. No dudo que en esas circunstancias, el average particular (también el general, aunque hablaré más del particular) puede considerarse un reto enriquecedor. Incluso en casos en los que finalmente no se consiga ese objetivo. ¿Pero siempre es así?images

Hace unos años, me encontré con un amigo entrenador de baloncesto poco después de acabar nuestras respectivas temporadas competitivas. Lo que en aquel momento me explicó es la semilla de esta reflexión. No estaba contento con la temporada que había realizado su equipo, pese a problemas y excusas varias, estaba convencido que había dejado pasar una gran oportunidad de poder jugar fases de ascenso de categoría e incluso ascender y tenía especialmente una espina clavada: el basket average. No había conseguido darle la vuelta a ninguno en toda la segunda fase. Lo más llamativo es que en todos esos encuentros, hubo algún momento a lo largo del partido en que su equipo estuvo con average a favor, incluso en todos los partidos en los que la diferencia era superior a los 10 puntos o en partidos como visitante. Sin embargo, nunca consiguió concluir el partido con average a su favor e incluso hubo 4 partidos que acabó perdiendo. Ambos factores hicieron que se quedaran fuera de las fases de ascenso, empatados con el último clasificado para estas, uno de los equipos a los que no consiguieron darle la vuelta a la diferencia de la ida.

Darle la vuelta a la diferencia y ponerla a tu favor y perderla finalmente. Además de en el resultado pienso que también debemos fijarnos en el juego. ¿Cuántas veces hemos visto grandes remontadas con un juego atractivo, descarado, rápido y efectivo y al dar la vuelta al marcador ese juego desaparece y el equipo de la remontada  acaba perdiendo el partido? Lo mismo se puede aplicar a muchos casos en los que la diferencia de puntos suponga una diferencia clasificatoria. Pienso que en estos casos el reto se transforma en una limitación.

Una limitación que muy posiblemente se genere en las dudas, en el miedo, en el ¿y ahora qué? en unos casos y en otros también interviene un posible exceso de confianza o relajación al lograr el objetivo momentáneamente. En las remontadas muchas veces juega un papel importante la actitud de perdidos al rio, total como esto ya está perdido… y de repente no lo está… ¿seguimos jugando igual? Dudas, miedo. En el caso del average, aunque hay situaciones en las que también, existen otras variables.

Una es el factor tiempo. El entorno de una remontada se crea a lo largo del partido, pero conseguir un average general o superar uno particular se tiene en la cabeza en los entrenamientos previos e incluso puede darse el caso de tenerlo en la cabeza, no presente de forma constante, desde la conclusión del partido de ida. Este proceso previo favorece que al conseguirlo en un momento puntual del partido, pueda considerarse que el objetivo se ha cumplido y se produzca un descenso del rendimiento. Nos encontramos ante una situación que puede ayudarnos a dar el máximo de nosotros mismos pero que también puede producirnos un descenso de rendimiento en otras.

BezBJtzCYAAWNoH

Superar los retos no es algo fácil y siempre aparecerán sombras que se entrometan y intenten evitar que los superes. Una limitación de rendimiento puntual es comprensible y previsible. Y que yo sepa, ante la mayoría de cosas previsibles uno puede actuar y decidir cuánto dura esa limitación. Puedes prepararte para que cuando lleguen las puedas superar. Cuando las sombras aparecen al estar superando un reto, siempre hay que recordar que algo bueno has hecho ya. Ya estás en el buen camino. Bienvenidas las sombras y los miedos. Cualquier reto es superable. Una buena guía es la imagen aportada por Inspiras (@tu_inspiras) con tweets de Rafael Sansores (@sores25). Cada uno debe encontrar la forma en que superar los retos que se plantee y hacer frente a las limitaciones que se le presenten. Si la encuentras, tus opciones de conseguirlos se multiplican exponencialmente.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5