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El salario emocional sigue olvidado

Cada día se pueden ver, escuchar, leer muchísimas aportaciones de diversos expertos sobre liderazgo y gestión de personas y grupos. Hay conceptos, que no son nuevos, que de vez en cuando salen como el de salario emocional. Una idea que algunos rechazan ya que no paga facturas. O eso es lo que dicen.

Se entiende por salario emocional todo aquello con lo que una empresa o un gestor retribuye a los trabajadores o miembros del grupo/ equipo que no sea en forma económica. Para más de un experto, con los que estoy de acuerdo, un ejemplo de esto es la decisión de Honda, McLaren y Fernando Alonso para que este último corra las 500 Millas de Indianápolis.

Pese a todo, he estado en muchas conversaciones sobre este tema y una gran mayoría no lo veían así. Su enfoque era distinto, respetable por supuesto, pero mucho más negativo. Particularmente, pienso que Honda y McLaren han dado un ejemplo de gestión en un ambiente hiperprofesionalizado. Las consecuencias de esta decisión las veremos en el futuro.

Llevando esto a la realidad en su entorno profesional de muchos, ves que realmente aún hay muchas empresas que obvian esta idea. Además, muchas veces, al tener contacto con compañeros, amigos, coachees, etc. tengo la sensación de que esto pasa más en los profesionales de la función pública que en las personas que trabajan en la empresa privada o en su propia empresa o negocio.

Es como si por el hecho de trabajar en un puesto público, la gestión de las personas pueda hacerse mal y no tener aspectos que entran dentro del salario emocional. Algo que para mí no tiene ningún sentido.

Particularmente me encuentro esto en el ámbito educativo. Compañeros, amigos, conocidos o clientes que están quemados o casi al límite de este burn out o simplemente quieren cambiar de centro. Pero no por sus alumnos, ni siquiera por las familias, aunque ambos tengan peso en la decisión. El motivo principal es la gestión de su equipo directivo del día a día en un centro. No tanto de los aspectos que le vienen dados de más altas instancias, sino básicamente por la gestión interna.

Es algo preocupante y que demuestra que la gestión de personas tiene aún mucho margen de mejora por delante.

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5

«Sé lo que hicisteis el último verano» Parte 2

El desarrollo de habilidades o “Skill Development” no es una sesión mágica rodeada de misticismo. Es una relación constante y consistente entre el entrenador y el jugador en la que el segundo es trasladado fuera de su zona de confort, hacia un lugar desconocido. Es una relación entorno a la confianza que requiere tanto del entrenador del mismo jugador.

Pasos para planificar un entrenamiento de estas características:

  1.  Identificar y señalar el objetivo final para cada individuo.
  2. Determinar criterios manejables y medibles para definir el éxito.
  3. Establecer la secuencia de pasos necesarios para alcanzar el objetivo, programar.
  4. Determinar las tácticas y situaciones que motiven a cada individuo para alcanzar el objetivo, individualizar.
  5. “Get to the practice.” A entrenar!
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https://www.youtube.com/watch?v=S7kgc-OOvHc

Aspectos a tener en cuenta en un “Skill Development”

1. ¿Tratar de ser el 5% mejor en 10 cosas o ser el mejor en una cosa?

2. Pasa el 80% del tiempo con el 20% más importante.

 «Sé bueno en las cosas que tienes que hacer mucho.»

– Pete Carill –

3. La actividad se confunde a menudo con la productividad. Una hora practicando algo que no ayuda a cumplir el objetivo es una hora desperdiciada.

4. Diferenciar ejercicios para el dominio y ejercicios para el descubrimiento.

5. El trabajo duro es la característica más importante para el desarrollo de habilidades. Como entrenadores tendemos a dar demasiado crédito a un jugador trabajador que no produce y controlar demasiado a los jugadores que hacen que las cosas parezcan fáciles. Ser talentoso puede ser confundido a menudo con ser un jugador de buenos hábitos.

6. Experimentar es una cosa y usar al jugador como experimento es otra muy diferente.

7.Ratio de 5 Entrenos/Partido o forma jugada. El jugador necesita jugar y aplicar lo que esta entrenando para sentirse motivado.

8.Existen muchas leyes del aprendizaje pero en lo que nos ocupa “tener al jugador dispuesto” es una de ellas.

9. Algunas ideas en el diseño de ejercicios.

  • Progresión en la dificultat y en el rango de tiro.
  • No obsesionarse con el resultado, centrarse en la ejecución. El cómo antes que el qué.
  • Individualizar ejercicios y alimentarse de las sensaciones del jugador.
  • Vigilar que la cultura “game speed” no distorsione ni desvirtue la mejora.
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https://www.youtube.com/watch?v=NdNroQm_slY

Consignas  para el entrenador (1/2)

SIEMPRE SER CREÍBLE

Durante los dos primeros minutos de su primer entrenamiento un jugador decide si confía plenamente en el entrenador o si cree que es «otro entrenador más» que ha tenido. Muchos entrenadores esperan ser respetados por su bagaje anterior. Los jugadores se preocupan por su situación, no les importa  – y francamente no quieren oír hablar – de lo que el entrenador hizo en el pasado con otros jugadores que no son él. Se preocupan de ellos mismos y eso está bien cuando se trata de desarrollo de habilidades.

Este tipo de entrenamiento debería ser generalmente un 1 vs 1 entre entrenador y jugador:

  • Permite cometer errores sin la presión de grupo – los jugadores están más abiertos a la crítica y a la corrección.
  • 100% de la atención está en ellos.
  • Demuestra que el entrenador se preocupa por ellos.
  • Para que mejoren hay que darles la oportunidad, deben tener su espacio.
  • Les gusta que se valore y se sepa que están trabajando

Debemos nombrar las cosas después de que los jugadores las conozcan. Siempre se les puede dar lecciones de historia pero hay que escoger bien el contexto. Hablar con imágenes y utilizar nuevas tecnologías (tablets) siguiendo el baloncesto actual ayuda a transmitir situaciones o gestos que de otra manera no podrías reproducir.

Como entrenadores pensamos que desarrolar sus habilidades es únicamente la mejora de deficiencias. Es sólo una parte de la fórmula, permanecer buenos en lo que ya somos es la otra. Nuestra mayor capacidad para la mejora viene de las áreas en las que ya poseemos un alto nivel de habilidad.

El cerebro disminuye su capacidad de retener información en función de la fatiga. Es necesaria que planifiquemos nuestros entrenamientos para que coincidan con la fatiga pero sin introducir nuevas ideas si se está cansado.

Más atención al detalle al principio, más atención en el dominio hacia el final.

Hay que ser consistente en el lenguaje. No cambiar anclajes o palabras clave en  mitad del proceso.

No alabanza o crítica injustificada. “Grita en la alabanza, susurra en la crítica.”

No hay que confundir tener al jugador bajo control con disfrutar de su respeto/ confianza.

QUE SIEMPRE SUPONGA UN RETO

 “En la carrera por la calidad no hay línea de meta.”

David T. Kearns

  1. El primer encuentro con el jugador debe ser un reto, tenemos que sorprenderlo. Debemos evidenciar que tenemos un plan para él, no va a ser lo mismo de siempre. Esto no significa, únicamente, ser más exigente a nivel físico o gritar más. El jugador tiene que sentir que es diferente y que puede explorar.
  2.  Encontrar el punto de dificultad deseable.
  3. Hacer las cosas correctamente dos veces por cada una que se hace de forma incorrecta:
    1. El cerebro no tiene la capacidad de separar la secuencia en la que se realizan las habilidades. Así que si un jugador hace algo de forma incorrecta, la mayoría de los entrenadores reaccionan exigiendo que lo repita una vez … y otra vez … y otra… y cuando el jugador lo consigue hacer bien paran. El cerebro en realidad recuerda que lo hizo mal 4 o 5 veces y sólo una bien aunque fuera la última. En conclusión, siguiendo este método, no se acaba de fijar el gesto correcto.
  4. Mientras los jugadores tengan éxito añadir complejidad, si no es así simplificar. No es necesario empujarlos constantemente.
  5. Los jugadores necesitan sentirse agotados después de una sesión. Todos queremos sentir que nuestro tiempo es valioso. Si los jugadores no salen de un entrenamiento cansados y saciados; si tienen ganas de más, entonces no lo hemos diseñado suficientemente bien.
  6. Debemos proporcionar comentarios en el momento. Una de nuestras grandes herramientas es la retroalimentación. Las palabras que elegimos y el tono con el que las entregamos son importantes. Para ser realmente eficaz deben ser casi inmediatas.
  7. No proporcionar instrucciones que comienzan con un «no». Mejor ser constructivos sin sancionar, explicando bien las razones. También debemos tener en cuenta que los comentarios durante el partido son diferentes a la retroalimentación durante el entreno. La retroalimentación durante los partidos tiene que ser corta y rápida. En el entrenamiento se puede ampliar esa explicación.
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https://www.youtube.com/watch?v=OoJ4HjvMk-0

 To be continued

Jonathan Vicente Pérez

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