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Valorar el silencio natural

Nuestro día a día es ruidoso. El silencio suele brillar por su ausencia. Coches arriba y abajo, personas hablando (o gritando) por el móvil, notificaciones que llegan sin parar, la salida de un colegio o instituto… podría estarme horas enumerando sonidos. Algunos son más agradables que otros, por suerte. Vivimos rodeados de sonidos.

Estamos tan habituados a ellos que cuando no existen, los echamos de menos. Cada vez más, encontrar espacios con un silencio natural es más complicado. Digo natural, no forzado por una norma o una ley. Esas normas que buscan un silencio absoluto. Pero eso no es natural.

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El silencio natural contiene sonidos. Estos fluyen de forma acorde con el silencio y por supuesto no le quitan protagonismo. Son esos momentos en los que todo tiene una misma baja, incluso dulce, intensidad y cuando no hay ninguno de esos sonidos, el silencio surge sin que nos demos cuenta.

En esos momentos es muy fácil estar en el aquí y ahora con atención plena a lo que estamos haciendo ya sea escribir o simplemente admirar un paisaje. Son esas situaciones que muchas veces nos han aportado momentos únicos en los que nuestro rendimiento ha sido excepcional. Son auténticos estados de flujo.

Sé perfectamente que sabes de lo que te hablo. Estoy convencido de que ahora mismo alguna de esas situaciones, esos momentos, guardada en tu inconsciente está aflorando en tu consciente. Puede que incluso ahora la valores más de lo que lo hiciste en su momento.

Tenemos que valorar y disfrutar de estas situaciones. Identificarlas para vivirlas plenamente y poderlas reproducir a voluntad. Son más fáciles de generar de lo que puede parecer. Nos aportan más beneficios de los que llegamos a ser conscientes en innumerosas ocasiones.

El silencio natural es ese olvidado, incluso menospreciado, que está presente en numerosos de nuestros mejores momentos. Protagonista invisible de suma importancia.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

 

Esperaba más nivel de idiomas

Ir de vacaciones es algo que, para los que se lo pueden permitir y saben sacarle provecho, el que cada uno quiera, te permite ver la el día a día a otra velocidad. Normalmente esa velocidad es más lenta aunque también puede darse lo contrario.

A esa velocidad puedes prestar atención a muchas cosas tanto de forma consciente como de forma inconsciente. Algunas de esas situaciones pueden ir llamándote la atención cada vez más. A mí me ha pasado. Aunque debo admitir que es un tema al que le presto atención casi siempre por dos motivos. El primero es que siempre me ha gustado, fascinado e incluso se puede decir que he llegado a sentir algo de envidia, positiva diría yo, de las personas que son capaces de cambiar de un idioma a otro de forma fluida, automática podríamos decir, y con un buen nivel en cada una de las lenguas. Me refiero a ir cambiando entre 4 idiomas o más. El segundo es mi propia incapacidad para hacerlo más allá de mis dos idiomas maternos, aunque estoy trabajando en ello.

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Vivir en una ciudad como Barcelona te aporta numerosas oportunidades de ir contrastando este tema. Sinceramente pensaba que en los últimos años mejoraba a buen paso. Cierto es, que en mi opinión esta atención al público multilingüe mejoraba por la falta de oportunidades laborales para los jóvenes en los respectivos sectores para los que habían estudiado en la universidad y se encontraban trabajando o alargando un trabajo en el sector servicios por necesidad.

Otro tema bien distinto son las zonas turísticas que, aunque en algún caso tienen reclamos que les hacen no depender de únicamente una estación del año, consiguen un elevado porcentaje de sus ingresos en una determinada estación del año. En estos casos he observado un nivel bastante pobre en situaciones comunicativas habituales para ese trabajo o de un nivel simple.

Todos sabemos que los idiomas no son una de nuestras virtudes, en términos generales. Pero pienso que en este sector en concreto parece que se siga apostando, en general, por el volumen más que por la calidad y la fidelización del cliente ofreciendo de forma real (no sólo publicitaria) un servicio más completo. Aún queda mucho camino por recorrer.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5