Entradas

Frases populares que frenan mi desarrollo

La cultura popular es muy rica. Tiene frases que prácticamente todo el mundo ha utilizado o escuchado alguna vez en su vida. Pero claro, una gran mayoría de estas tienen su origen en situaciones que no eran muy propensas al optimismo, a la creación, al riesgo…

Este origen hace que si te pones a analizar un poco algunas frases populares, lo que estas promueven no sean los hábitos, actitudes, formas de pensar que te llevan a realizar una evolución personal o profesional. Y puedes detectar de forma muy sencilla cuando las escuchas el uso de multitud de personas para frenar según qué anhelos de las personas que las reciben.

Vamos a ver algunas de ellas a ver qué os parecen y, lo más importante, pensad la de veces que las habréis escuchado.

Empezamos por una que seguro os va a encantar y que estoy convencido que habréis sentido en cientos de ocasiones: “Más vale pájaro en mano que ciento volando”. Estaréis conmigo en que es una frase que invita al riesgo… Al margen de ironías es una frase que en muchos procesos de toma de decisiones sale a la luz y que decanta la decisión hacia la más conservadora.

La siguiente muchas veces acompaña a la anterior: “Quien todo lo quiere, todo lo pierde”. Vamos que si tienes algo, con todo lo relativo que tiene en sí el verbo tener, pero pretendes conseguir algo más y no conformarte…. ¿Qué haces?

Apostaría tranquilamente a que esta la sentís tranquilamente una vez a la semana: “Más vale malo conocido que bueno por conocer”. Otra gran frase que promueve el cambio…

Para acabar, ya que podría poner muchas más, os dejo mi favorita: “La curiosidad mató al gato”. Lejos de su uso original, se mira en muchas ocasiones de frenar un posible desarrollo personal inflando posibles circunstancias negativas asociadas a él. Como persona curiosa que soy, ni os digo la de veces que la he escuchado.

No voy a obviar que existen otras que fomentan precisamente lo contrario pero me he querido focalizar en las negativas. Dejo para otro día las positivas.

¿Cuál es la frase negativa que más escucháis? ¿Qué frase os frenó y evitó que tomarais una decisión más arriesgada?

Os invito a que me las hagáis llegar y haré un nuevo artículo con ellas. ¡También me podéis enviar las positivas y así creamos el artículo contrario entre todos!

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5

Centrarse en la olimpiada para disfrutar los Juegos

Una vez acabados los Juegos Olímpicos empieza la olimpiada. Es cierto que muchas veces la palabra olimpiada se utiliza como sinónimos de los Juegos, e incluso está así aceptado por la RAE, pero esta palabra también se refiere principalmente al periodo que existe entre la celebración de unos Juegos Olímpicos y otros.

Durante la disputa de los Juegos es habitual disfrutar de diversos deportes que habitualmente no tienen presencia en la gran mayoría de espacios deportivos existentes en los diferentes medios de comunicación. De vez en cuando, si algún deportista de alguna de esas disciplinas consigue algún título europeo o mundial, puede ser que se mencione de forma puntual. Eso sí, llegan los Juegos y con ellos las diferentes previsiones de medallas.

Estas previsiones muchas veces van acompañadas de una exigencia en hacerlas realidad que demuestra un desconocimiento general de lo que es el deporte en sí y de aportar una presión extra al deportista. Se ve que un deportista que trabaja 4 años para algo, que con suerte puede vivir dignamente de ese deporte (con mucha suerte) y que en muchos casos sabe que de no lograr un buen puesto es posible que no pueda seguir viviendo de ese deporte, no tiene suficiente presión.

6607671013_b0b858565f_b

Todos sabemos que esto no es lógico y que una gran parte de los medallistas están condenados a volver al anonimato durante la olimpiada, a no ser que rompan moldes y se conviertan en mediáticos o mediáticas y entonces en alguna de las competiciones que realicen se les haga seguimiento. El ejemplo de Mireia Belmonte es claro. Pocos la conocían antes de Londres. Otros y otras llegan a los Juegos y en muchos casos deben recordar a la audiencia lo que han hecho durante ese tiempo ya que han pasado desapercibidos. Ejemplos son, puede que en diferente medida, Saúl Craviotto, Maialen Chourraut o Joel González.

En alguna ocasión, al llegar los Juegos, también se habla de la falta de fondos en la mayoría de las disciplinas para ofrecer las mejores condiciones a los deportistas y de la poca repercusión en muchos casos, aspecto que aleja por lo general a la inversión privada. Es algo que se repite ya que no se hace nada para corregirlo.

Ahora empieza el momento importante, la olimpiada. El momento en el que los deportistas tienen que verse y sentirse apoyados antes de los próximos Juegos. Que pueden centrarse en este ciclo de preparación y mejorar para poder llegar a los Juego y disfrutar de la competición.

No digo que se tengan que regalar becas pero tienen que existir, acompañadas de otros aspectos para acercar al patrocinio privado al deporte. No es tan complicado realizar una ley de mecenazgo deportivo y cultural y favorecer de alguna forma que esas aportaciones lleguen a disciplinas minoritarias.

Esto es un trabajo conjunto de todos. Gobiernos, medios, federaciones (algunas tienen mucho trabajo para que sus ligas sean coherentes y de nivel porque sólo se centran en las selecciones olvidando el resto –pan para hoy…-) y en general de la sociedad. La cultura del deporte y que esta sea pluridisciplinar es un beneficio indiscutible a nivel social. Centrarse en un único deporte o casi, es un error del que mucho viven y viven bien a costa de empobrecer al resto.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Cultura e incultura deportiva

Con los años, y siempre que quieras, puedes aprender muchas cosas. Si eres una persona crítica y constructiva y analizas sin machacarte las experiencias vividas, puedes sacarles un jugo que te aporte muchos aprendizajes, al margen de que la experiencia sea positiva o negativa. Además la experiencia te permite que desde una actitud de primero comprender lo que pasa, poder aportar diferentes enfoques de cara a que la situación sea más enriquecedora o generar posibles cambios.

Por lo que veo en general en los deportes y lo que me comunican muchos conocidos, amigos o personas con las que me relaciono a nivel profesional gracias al coaching y mentoring deportivo y educativo, algo que se hace notar en el deporte de formación es un descenso en el nivel de cultura deportiva de la sociedad y en especial de las familias y los hábitos deportivos.

Logo-dconvalores-640x250

El deporte y la actividad física se basan en unos valores que les dan sentido y les otorgan la importancia que tienen a nivel formativo humano. Podemos discutir sobre cuáles son estos valores ya que hay personas que los amplían en exceso y otros que los reducen al mínimo. Da igual el caso, algunos valores son claramente visibles en los deportes al margen de la edad.

Uno de estos valores es el compromiso. Sea una actividad individual o de equipo, el compromiso con tu aprendizaje y con el del resto de tus compañeros es algo inseparable de la práctica deportiva. Muchas veces cumplir con el compromiso que adquieres al realizar una actividad deportiva requiere también de una priorización ante otras y de una adecuada planificación temporal con el resto de actividades que realizamos las personas. En ningún momento digo que unas sean más importantes que otras, es algo a valorar.

Otro valor importantísimo es el respeto. Hablo tanto del respeto por uno mismo, como por el resto de compañeros o los rivales si estos existen. Este valor o la falta del mismo se puede mostrar de muy diversas formas, desde la impuntualidad (también puede considerarse desde el compromiso) o el menospreciar a un compañero con menos nivel hasta no aceptar que otro compañero o rival es mejor que uno mismo o que mi hijo/a y realizar acciones que así lo demuestren (hay tanto ejemplos de este tipo que prefiero no poner ninguno).

El tercero que quiero destacar es el valor de la superación. Cuando aprendes, es habitual que llegue un momento en el que el siguiente aprendizaje sea difícil. Incluso se puede entrar en una crisis individual o de equipo. Muchas veces se olvida que las crisis son las antesalas de los futuros aprendizajes o éxitos y se tiende a buscar culpables huyendo de la responsabilidad, el esfuerzo,… creando una sobreprotección que limita el desarrollo.

Cada vez es más habitual ver más familias que no respetan estos valores por falta de una mínima cultura deportiva. Existen muchas formas de hacerlo: asistir a entrenamientos o partidos sólo si no coinciden con otras actividades sin tener en cuenta lo que eso puede afectar a un equipo, no mirar un calendario de competición y sorprenderse por competir en según qué fechas que puede que no cuadren con el calendario escolar, celebrar goles o canastas en los entrenamientos sin tener en cuenta lo que eso puede suponer o si ese era el objetivo del ejercicio, etc. Muchas veces se puede resumir todo esto en que algunas familias utilizan el deporte como un guarda niños/as y el resto no lo valoran.

En los últimos años estas actitudes de incultura deportiva se han extendido y es necesario que se vuelvan a recuperar. Cierto es que es necesario que se recuperen aspectos culturales generales para toda la sociedad. La cultura deportiva aporta a las personas unos beneficios en cuanto a salud y relaciones sociales que ayudan a generar o regenerar otros valores culturales de mayor riqueza y fácil transferencia a otros ámbitos de la vida.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Tornar a començar

Amb el començament  del curs escolar pels nens i nenes es completa, pràcticament al cent per cent, la tornada a les activitats més habituals de la societat. És la coneguda tornada a la rutina.

No deixa de sorprendrem que això ho marqui l’educació. Un sector, que juntament amb la resta de sectors que conformen la cultura, és menystingut de forma constant. Els mitjans informatius veuen a l’educació com allò que els hi omple uns dos minuts cada vegada que torna a l’activitat o la para o allò que massa sovint pateix una nova reglamentació per tal de millorar-lo, teòricament. Aquesta és la presencia educativa als mitjans. Això si, tots s’omplen la boca amb la importància de l’educació per la societat.

La societat necessita canvis. Aquests canvis no els faran els polítics de cap partit existent o futur. Aquestes persones que no volen canvis reals no donaran al sector educatiu els mitjans necessaris per realitzar la seva funció social, a no ser que els serveixi per perpetuar els seus privilegis.

Malgrat això, és necessiten canvis i cada cop són més visibles. Per sort cada vegada més gent veu clarament la imatge social que es transmet, ja sigui a nivell local, estatal o internacional. Aquests canvis els hem de fer la gran majoria i per això es necessita implicació màxima en allò que cada persona faci no deixar el canvi social en mans exclusives del sector educatiu.

Llavors toca enfocar la tornada a l’activitat d’una forma proactiva, revitalitzant. Una nova oportunitat per anar canviant el nostre present. Donant el màxim cada vegada, vivint plenament cada dia (no m’agrada gaire això de com si fos l’últim li manca il·lusió pel meu gust). És un canvi de pensament, d’emocions i de conductes. I així si que podrem transmetre positivisme social. Descobrirem noves necessites que reclamarem siguin satisfetes i forçarem a que deixin que l’educació i la cultura en ajudin a cobrir-les.

Estic segur que a molts de nosaltres, en arribar aquestes dates, ens ve al cap la cançoneta de l’anunci que finalitzarà aquest post. Com ens ho prenem depèn de nosaltres. Un pal de vida a la que tornem per la força o una oportunitat de continuar tenint o agafar definitivament les regnes de la nostra vida, enriquits però no limitats per les experiències viscudes.

Al marge de la cursileria de l’anunci quedeu-vos amb la il·lusió que representen els nens i les nenes i mireu les vostres activitats diàries amb altres ulls.