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¿Para qué uso la pizarra en minibasket?

Recuerdo cuando empecé a entrenar y a ver multitud de partidos de diversas categorías para aprender y ser consciente de todo lo que me faltaba por aprender. Hoy día sigo haciéndolo y sigo siendo consciente de lo que me falta por mejorar. En todos estos años he visto muchos cambios a nivel de juego y dirección de partidos. Uno de los que más he apreciado ha sido la presencia cada vez en partidos con jugadores y jugadoras más pequeños de entrenadores armados con sus pizarras tácticas.

Una de las imágenes más curiosas se producen al solicitar un tiempo muerto en categorías minis (10-12 años) y preminis (8-10 años). El entrenador o la entrenadora cogiendo su pizarra y mirando a los jugadores como se acercan al banquillo, destapando el rotulador, preparando el discurso solucionador de problemas, si le hacen caso por supuesto. A partir de aquí existen diferentes estilos, pero abundan los que utilizan la pizarra para corregir aspectos de juego colectivos y como quiere que se juegue acto seguido. ¿De verdad es esto necesario y bueno para la evolución de los jugadores?

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Estoy a favor de un uso pedagógico de la pizarra. Comparto que a los jugadores de segundo año de mini se les puede dar a conocer una herramienta más que debe estar a su servicio para ayudarles. Pero seguramente se debería utilizar más en entrenamientos apoyando la explicación de algún ejercicio y de esta forma dar pie a que se fueran familiarizando con ella. Su uso en partidos debería ser para ayudar a explicar y reconocer situaciones que los hagan crecer individualmente y siempre de forma muy ocasional.

No estoy para nada a favor de uso para cuestiones colectivas en estas edades. Puede ser que hacia final de la temporada de mini de segundo año…en una situación puntual… para aportar y no para recriminar o corregir… Pero admito que me cuesta verlo.

Lo que sí que veo es a entrenadores que las utilizan para cohibir a sus jugadores y forzar el crecimiento del juego colectivo sin tener en cuenta si su equipo está preparado para ello. Vamos, entrenadores con ansias de demostrar que son futuros entrenadores profesionales y que sus jugadores y la progresión de estos está al servicio de su currículum como entrenador y ya.

Además, considero que este uso de la pizarra en niños y niñas tan pequeños puede convertirse en un obstáculo comunicativo que no ayudará a la conexión necesaria para el desarrollo de todos. La pizarra es fría y si la usas como medio principal de comunicación con tus jugadores, la comunicación también lo será.

Invito a los entrenadores de minibasket que la utilizan a que reflexionen sobre ello y que piensen alternativas comunicativas para transmitir lo que consideran que deben comunicar a sus equipos. Estas alternativas existen y estoy seguro que ayudan mucho más a que los jugadores y protagonistas del juego, cada día lo amen más y deseen aún con más ganas que llegue el próximo entrenamiento, el próximo partido.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

¡AYUDA!

Las clases de educación física en primaria se basan en juegos mediante los que se trabajan todos los contenidos, objetivos, competencias, valores,…a experimentar, conocer, lograr, adoptar, aplicar…por parte del alumnado. Existen multitud de juegos y posibilidades infinitas de variantes que puedes aplicar para adaptarte a las características individuales de tus alumnos y que estos puedan tener una experiencia lo más rica posible.

Personalmente tiendo  a trabajar con una base de juegos adaptada a cada nivel y que también puedo adaptar fácilmente a todas las características de mis alumnos. A partir de ahí entre todos (propuestas mías y de ellos/as) vamos creando variantes que nos permiten trabajar cada vez más aspectos. Con estos juegos base y sus variantes y todo el resto de actividades y juegos necesarios para mostrar y trabajar todo el abanico de aspectos a experimentar en primaria, suelo conseguir unas clases que funcionan con un ritmo ágil y una alta implicación por parte de los protagonistas: los niños y las niñas.

Desde el curso pasado he añadido un nuevo juego a este repertorio base y que utilizo a partir del tercer trimestre de tercero de primaria. El juego se llama ¡AYUDA!pilla_pilla

La base del juego y su inicio es el clásico Pilla Pilla. Uno persigue al resto. Cuando consigue tocar a alguien, los tocados se dirigen al lado izquierdo del maestro que se encuentra en un punto fuera del campo de juego (suelo colocarme entre fuera de la pista y entre las dos mitades del campo) y esperan allí. Cuando el perseguidor lo considera oportuno pide ayuda gritándolo y añadiendo el nombre del maestro (en este caso: ¡AYUDA DANI!). En ese momento el primer tocado que se encuentra a la izquierda del maestro vuelve a entrar en juego y se une a su compañero en el objetivo de tocar al resto. El maestro responde a la petición de ayuda con un “Ayuda….” (más el nombre del que entra).Ahora pillan dos. El que acaba de entrar es el único que podrá pedir ayuda en la próxima ocasión. Así de forma sucesiva hasta que todos sean tocados (suelo acabar el juego cuando queda una persona por pillar).

A este simple juego le aplico diversas variantes. La primera y más utilizada son las limitaciones de espacio. El juego suele empezar desarrollándose en media pista. En algún momento o en función de quién o cuántos pillen se pasa a toda la pista e incluso a todo el patio o patios en función del espacio disponible u objetivos a trabajar. Esto recuerda u obliga a los que pillan a pedir ayuda y a colaborar entre sí para conseguir el objetivo.

Otras variantes son: todos llevan una pelota y van botando, todo el mundo va en parejas y cogidos de la mano, variar la forma de desplazamiento de una de las dos partes (sin mover brazos o brazos arriba por ejemplo), dificultar la forma de comunicarse entre los que pillan incluso para pedir ayuda (trabajar la comunicación no verbal), que establezcan criterios para escoger los objetivos para ser tocados (ahora alguien de azul, alguien rápido, número par e impar de la lista de la clase), etc.

Con este juego se trabajan muchos aspectos pero seguramente dos me llaman más la atención. El primero es el paso de un juego individual a uno colectivo, colaborativo y cooperativo. Este aprendizaje se transfiere muy fácilmente posteriormente a otros juegos colaborativos. El segundo es como ven y entienden que algo tan sencillo como el Pilla Pilla se puede cambiar y llegar a ser algo totalmente diferente, una evolución que no para y no tiene límite, y que pese a ser cada vez más complejo lo siguen entendiendo como algo sencillo ya que no deja de ser el Pilla Pilla.

Seguiré buscando, experimentando, escuchando y poniendo en práctica sus sugerencias en este y otros juegos y aprendiendo como enriquecer algo simple para hacerlo complejo pero que siga pareciendo simple aplicando multitud de aspectos que incorporan, aplican y reflexionan mientras los experimentan y se divierten.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5