De què tenim por?

A la teva millor versió d’aquesta setmana ens fem aquesta pregunta: de què tenim por?

Potser la primer resposta que ens pot venir al cap o a la boca és que no tenim por de res; però si ens aturem una mica potser sí que descobrim algunes pors en els diversos àmbits de la nostra vida; i algunes pors són més grans i altres de més petites.

Por pel futur, per si ens quedem sense feina, per si ens faltaran mitjans per tirar la nostra família endavant, per si l’hem encertada amb aquella persona que volem compartir la nostra vida; por per si ens podrem casar, por del compromís; por de la malaltia, d’estar sols, de la vellesa, de la mort;…

Por de quedar malament, del què diran, de fracassar, de no arribar a les expectatives; por d’arriscar-nos, de no dominar la situació, por de ser diferents, por per no ser políticament correctes; por perquè ens coneguin tal com som; por de manifestar els nostres sentiments o de no saber com fer-ho; por de no estar equivocats; por del dubte; por del canvi; por de no superar certes situacions que ens estanquen o ens paralitzen; por de tenir la sensació que ens han guanyat, por del perdó, por de mostrar-nos febles; por de nosaltres mateixos…

I segurament hi ha pors més raonables que d’altres, o més fonamentades. Perquè hem de reconèixer que a vegades les nostres pors són de coses que difícilment passaran.  I això és un patiment inútil que només serveix per amargar-nos la vida.

A la pel·lícula Coach Carter també es parla de la por inspirant-se en unes paraules de Marianne Williamson en el seu llibre “Volver al amor” i diu així: “Nuestro mayor miedo no es que no encajemos. Nuestro mayor miedo es que tenemos una fuerza desmesurada. Es nuestra luz y no nuestra oscuridad lo que más nos asusta. Empequeñecerse no ayuda al mundo. No hay nada inteligente en encogerse para que otros se sientan inseguros a tu alrededor. Todos deberíamos brillar como hacen los niños. No es cosa de unos pocos sino de todos. Y al dejar brillar nuestra propia luz insconscientemente damos permiso a otros para hacer lo mismo. Al liberarnos de nuestro propio miedo nuestra presencia libera automàticamente a otros…

Podeu trobar aquesta reflexió al següent enllaç del programa Fórmula Estel de Ràdio Estel (14:37- 18:27)

Albert Valldosera

Coach

 

Sin el equipo es imposible

Para ser mejor jugador tengo que mejorar muchas cosas. Mi bote con la izquierda no es tan bueno como con la derecha, el primer paso puedo hacerlo más explosivo y mejor técnicamente para que no me piten pasos, puedo pasar mejor sobre todo con una mano y el tiro, en casi todas las situaciones pero tras bote y en salidas de bloqueos lo puedo mejorar mucho.

Todo esto depende de mí. Hay más cosas a mejorar ya sean técnicas, tácticas, físicas o mentales. También hay otra que quiero perfeccionar para que aún aporten mucho más a mi juego y así poder disfrutar cada día más. Pero no practico un deporte individual. Juego a un deporte colectivo, un deporte de equipo.

Por más que yo mejore para poder disfrutar más, para pasarlo lo mejor posible y que todo esto se traduzca en que juegue a mi máximo nivel necesito de mi equipo. Ellos son los que están a mi lado, me animan cuando algo sale mal, me ayudan a ver lo que puedo mejorar y lo que ya hago bien, me exigen para que dé lo máximo que puedo dar, compiten conmigo para que los cinco que estén en pista lo den todo y todos salgamos ganando, los que me hacen reír, pensar,… ¡Me hacen sentir el baloncesto al 100%!

Así que, también tengo que mejorar y perfeccionar lo que puedo aportar para devolverles todo esto. Relacionarme mejor con todos, ser más empático, saber lo que cada uno necesita en cada momento, dejar espacio para que cada uno tome sus propias decisiones pero que sepa que estoy ahí apoyando,…

Hay muchas cosas a mejorar. Cada uno somos un mundo totalmente diferente pero compartimos muchas pero muchas cosas, muchos momentos, muchas experiencias increíbles que recordaremos. Siempre hay dos o tres momentos especiales a lo largo de la temporada, ¡o más!

Quiero y voy a mejorar individualmente. Quiero y voy a mejorar como compañero, como jugador. Sí, eso es lo que voy a hacer. Sin el equipo es imposible que cuando acabe la temporada la recuerde como algo excepcional. Y yo tengo que colaborar para que eso sea realidad, darlo todo por el equipo.

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5

Artículo originalmente publicado en  Daniel Barreña Coaching

El timo de las Rental Cars

¿Timo o robo? La verdad es que he dudado mucho sobre la palabra que tenía que ir en el título. Las dos son buenas para calificar sus prácticas habituales. Puede que no todas, pero si InterRent, la marca blanca de Europcar. Hay otras que también por experiencias que me han llegado.

Por cierto, una duda que me surge es la implicación que en este timo tienen las aseguradoras. ¿También son víctimas? ¿Conocen estas prácticas pero miran hacia otro lado ya que les sale más a cuenta tener a estas empresas como clientes? Tengo dudas.

El timo se produce sobre  todo cuando no contratas el seguro a todo riesgo y tienes una franquicia, pongamos de 1000 euros. Este seguro, en algunas ocasiones, con gestores de por medio, puede no ser una opción. Seguramente, en casos normales y con personas y empresas honestas, la franquicia sería suficiente. No es así.

Cuando hay franquicia, te dicen que habrá que hacer un check in a la entrega del coche. En principio te dicen que si contratas el seguro, no es necesario. Con franquicia sí y que hagas el check out y comuniques lo que veas. Empieza el timo.

La zona de recogida, por ejemplo en el Aeropuerto de Palma de Mallorca, es un sitio con la luz justa para que veas los coches pero no para hacer una inspección detallada del coche. Aunque te ayudes de la linterna del móvil. Esta inspección la haces tú y si ves algo, saldrá contigo un empleado para hacer la comprobación y tomar nota. Lo primero que no debería ser así.

En estos casos, muchas personas ya van con prisa ya que las colas en estas oficinas son importantes y todos los trámites se alargan. Hasta cierto punto, confías en que el coche estará en un estado óptimo para su uso. ¿Quién va a poner al servicio de sus clientes coches con golpes o abolladuras? Ellos sí, a no ser que sean muy grandes, no las vas ver.

Utilizas el coche, con cuidado y con tranquilidad durante el tiempo que lo hayas alquilado y vas a devolverlo. Llegas al check in con la tranquilidad de que todo ha ido perfecto. La zona te deslumbra. Todas las luces que no están en la zona de recogida están en la zona de entrega. Es fácil diferenciarlas a distancia: zonas oscuras las de recogida, zonas más luminosas que un día de verano, las de entrega.

Empieza la revisión y la segunda parte del timo. Una raya por aquí otra por allá, aquí está hundida la carrocería, etc. Cosas que por supuesto no has visto y que ves cuando te las señalan y marcan (cómo si ya supieran que están ahí…). El siguiente paso del timo es la oficina de entrega.

“Hay marcado un daño y tienes franquicia” te comentan. Poco después te dicen que el daño sube a 400 euros. Pides una lista de los daños y su respuesta es que tienen tres tipos y que este sube eso.  Timo completado.

Sí y no. Porque este es el inicio del siguiente. ¿Van a realizar dicha reparación? No. El siguiente que coja franquicia y ese coche, es muy posible que vuelva a pagar 400 euros más. Y así sucesivamente.

Un TIMO en mayúsculas. Lamentable forma de actuar para conseguir beneficios. Beneficios hoy. De cara al futuro, espero que no les sea rentable. Espero que en algún momento alguien haga algo al respecto para que estas empresas se dejen de reír de la gente y te fastidien el final de un viaje.

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5

Normalizando lo anormal

¿Qué es normal y qué es anormal? Por sí sola, esta pregunta ya nos daría un tema de debate largo y profundo. Bueno, algunos lo acabarían rápido ya que para estas personas, lo normal es lo que ellas opinan y lo anormal el resto. Puede que todos seamos un poco así…

En general, la conversación sería interesante y se pondrían en juego las distintas formas de pensar que tenemos todos. Lo que también es cierto, es que en una de las cosas que podríamos estar de acuerdo es que hoy día hay situaciones que de inicio no nos sorprenden pero que si nos ponemos a pensar en ellas sí. Hemos normalizado una situación anormal.

De este tipo de acciones o conductas que no deberían ser normales pero que nos lo parecen existen muchas. Es más, alguna de ellas, de inicio, nos pueden parecer ridículas y sin importancia.

Poner el intermitente mientras se conduce es uno de estos actos. Recuerdo que en la autoescuela me dijeron que existía la costumbre en ciertos conductores de cambiarse de carril y poner el intermitente cuando ya han efectuado el cambio de carril. Hoy día, supongo que ante la inutilidad de esta conducta anterior, es muy fácil ver cambios de carriles, giros y cualquier situación al volante que debería indicarse con los intermitentes, realizarla sin ellos. Lo que era anormal hoy es normal y ahora lo anormal es ver funcionar los intermitentes.

Otra situación normal hoy día es hablar con alguien sin mirarle. No digo a los ojos o a la cara, mirarle en general. Lo habitual es estar hablando con alguien pero estar mirando el móvil. Ver un grupo de personas sentadas en una mesa, intercambiando frases entre ellos (no lo considero charlas o conversar) mientras todos miran sus correspondientes móviles es habitual en cualquier terraza o bar.

Y si te paras a pensar detenidamente, aceptamos muchos comportamientos que en una sociedad civilizada no se deberían aceptar. Entre nosotros, de los políticos, de los medios, etc. Pero ahí están y ya no nos sorprenden.

Aunque pensándolo bien, puede que haya abierto otro debate sin querer. ¿Realmente somos una sociedad civilizada cuando te pones a observar y analizar cosas que suelen pasar de forma cotidiana?

Esto mejor lo dejamos para otro día. Aunque podéis hacerme llegar vuestras opiniones y así saldrá un artículo más completo.

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5

Sabem posar en pràctica la virtut de la paciència?

A la teva millor versió d’aquesta setmana ens fem aquesta pregunta: sabem posar en pràctica la virtut de la paciència?

El diccionari ens diu que la paciència és “la virtut o qualitat del qui sap suportar sense pertorbació de l’ànim els infortunis, les ofenses i els treballs” i també “la qualitat del qui suporta amb calma l’espera d’una cosa que triga, la durada d’un treball”.

Aplicat a un mateix podríem dir que la paciència és saber respectar els temps i els processos personals perquè les coses valuoses de la vida no es fan d’un dia per l’altre: l’amistat, els coneixements, la vida de parella, la família, la feina, l’ofici, la vocació, el fet d’adquirir hàbits saludables i qualitats personals, les relacions, les oportunitats importants, la superació de defectes o mancances personals, la pau, etc.

Aplicat als altres la paciència suposa acceptar les persones tal com són, sabent el que poden arribar a ser. La persona impacient voldria canviar els altres, voldria que s’assemblessin al seu ideal. Però els altres són com són i no com nosaltres voldríem que fossin. Ser pacient és prendre consciència que les persones no anem sincronitzades. És comprendre que el temps de l’altre és diferent del meu, que hi ha tantes maneres de fer i veure les coses com persones hi ha en el món. Així que paciència, calma i tranquil·litat!

No caiguem en l’error d’aquell que deia: “Déu meu dóna’m paciència però dóna-me-la ja!!! Per tant tinguem paciència en qualsevol cosa, però primer de tot amb nosaltres mateixos.

Podeu trobar aquesta reflexió al següent enllaç del programa Fórmula Estel de Ràdio Estel (12:52- 15:55)

Albert Valldosera

Coach

 

La salida del colegio un día cualquiera

Observa la salida de un colegio. Da igual el día. También, hasta cierto punto, da igual la clase de colegio que sea o la zona y las características de las familias que allí acudan. Es posible que ya lo hayas hecho alguna vez o que formes parte del grupo de personas que te digo que observes. Puede que incluso pienses que todos los días son iguales y que no pasa nada especial. Desde tu punto de vista seguro que tienes razón y te entiendo.

Ahora voy a explicarte mi punto de vista y te invito a que lo veas desde otra perspectiva. Por supuesto que no es ni mejor ni peor que el tuyo. Simplemente es otro punto de vista que miraré de explicarte con un fin muy sencillo. Este no es otro que si consideras que lo que te expongo puede tener algo de sentido y no te gusta, pongas tu granito de arena para que pase a ser historia. Sería fantástico que eso pasara. ¡Allá voy!

Pues bien la salida de un colegio, sobre todo con los más pequeños, debería ser un momento de reencuentro. Salen después de pasar el día en un entorno diferente al de casa y alguien los recoge. Por lo general alguien que les quiere aunque esto muchas veces no quede del todo claro.

Ves de todo. Padres y madres que según los recogen, se dan la vuelta y caminan hacia la salida del colegio o hacia el coche sin intercambiar una sola palabra o gesto afectuoso con el niño o niña. También están los que llaman de lejos con el coche en doble fila y cuando el niño está de camino al coche, ya se suben o lo arrancan para salir rápido una vez esté dentro del coche.

En otros casos ves a la persona que sea que sigue haciendo exactamente lo mismo que estaba haciendo antes de recogerlo. Sigue hablando por el móvil o por WhatsApp o hablando con el amigo o amigo en el caso de hermanos mayores o siguen escuchando música con los auriculares pese a ir caminando por la calle en compañía del recién recogido.

Lo peor es que esto ya es normal. Lo nefasto es que estas personas no se dan cuenta de que están siendo modelos y que el que lo recibe, luego lo hará. Y seguramente se lo hará a esta misma persona. Claro pero cuando uno lo recibe no es lo mismo…

¿Te suena lo que acabo de explicar? ¿Te gusta? Actúa en consecuencia.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Jugar me llena

Es tener una pelota entre las manos y mi día cambia. A veces no necesito ni tocarla, sólo con verla mis sentimientos se disparan. Muchas veces esto también me pasa con las pistas de baloncesto, sobre todo  con algunas que son especiales para mí.

Esos días me siento genial, lleno de pasión, de energía, disfrutando al máximo de todo lo que hago, de mi juego. Por más que haga, quiero más. El cansancio no es problema para mí. ¡Me encantan esos días!Ojala todos los días pudieran ser así…pero no lo son.

También están esos días en los que esto no es así. Me siento vacio. No puedo dejar de pensar en las cosas que me han pasado ese día, en el entrenamiento, con aquel compañero/a, con ese equipo… O pienso en qué pasará si fallo, no entiendo o recuerdo la táctica, si perdemos o ganamos… Cuando pienso en esos días, tengo la sensación de no haberlos vivido, no haber protagonizado o participado en las experiencias de mi vida.

Esos días no me gustan, no los quiero en mi vida. Me encanta jugar y esos días no me aportan nada bueno, o por lo menos no lo sé ver. Jugar me da alegría, me puedo expresar, me siento libre, acompañado, reconocido… Tomo decisiones y aunque me equivoque, soy protagonista. Jugar me llena y me encanta que así sea.

Esto es lo que quiero y tengo que trabajar para conseguirlo y así poder crearlo de forma natural. ¿Cómo lo hago? Existes muchas formas. Seguro que encontraré la mía.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Artículo originalmente publicado en  Daniel Barreña Coaching

Los sueños son necesarios aunque les acompañen pesadillas

¡Qué bonito es tener sueños! Despertarse una mañana y, aunque no lo recuerdes, saber que has tenido un agradable sueño te hace afrontar el día distinto. Incluso, esas mañanas en las que eres consciente que has tenido un sueño pero también una pesadilla, aunque tampoco la recuerdes, son diferentes. Empiezan con más positivismo. Con una sonrisa tonta en la cara.

También existen otros sueños, los que tenemos cuando estamos despiertos. Y esos los tenemos todos. A nivel personal o profesional y de muy diverso tipo. Es más, sabemos que muchos de nuestros sueños son compartidos con otras personas. Incluso podemos saber que no todos lograremos hacerlos realidad.

Algo importante es saber de personas  que hayan logrado convertir el sueño en realidad. Esos modelos inspiradores nos pueden aportar foco de cómo hacer las cosas por ejemplo. En ocasiones, ni siquiera es necesario que esos modelos hayan cumplido el mismo sueño que uno tiene para que los tengas como referencia.

El deporte suele ser un gran banco de ejemplos de superación, de imposibles, de sueños hechos realidad tras mucho esfuerzo individual o colectivo. Sin lugar a dudas el Leicester City de Claudio Ranieri era, es una fuente de inspiración para muchos. Da igual el deporte que cada uno practique o siga, lo que lograron fue admirado por muchos.

Seguramente es por eso que la destitución de Ranieri ha conmovido a muchos, incluidas a personas que no lo estiman en demasía o de otros deportes. La pesadilla ha llegado meses después de que el sueño se convirtiera en realidad. Es lo que tiene el profesionalismo, como dicen muchos.

Al margen del final, lo importante es la huella que ese equipo, el trabajo de Claudio Ranieri durante esa temporada deja en muchos. Lograron hacer soñar a muchos y consiguieron que ese sueño se hiciera realidad.

Los sueños son necesarios en todos los ámbitos. Incluso en los sectores más profesionalizados que pueden convertirlos en pesadillas de una forma inusitadamente fácil. Pero esa energía que los sueños nos aportan no surge de ninguna otra forma. No será fácil que se hagan realidad y seguramente habrá decisiones difíciles e inconvenientes que lo dificultarán.

Pero sueña. Sueña y no pienses en las pesadillas, ya las gestionarás cuando lleguen. No sirve de nada preocuparse antes.

“Todos nuestros sueños pueden convertirse en realidad si tenemos la valentía de perseguirlos”

Walt Disney

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Déu ens ha creat per a què siguem feliços?

A la teva millor versió d’aquesta setmana seguim reflexionant al voltant del dolor i del patiment i hom fem recordant la gran pel·lícula “Tierras de Penumbra” interpretada per l’actor Anthony Hopkins on representa la vida de C.S. Lewis quan pateix la malaltia de la seva estimada i quan reflexiona en les seves conferències sobre el patiment. De fet hi ha un llibre en el que s’inspira gran part de la pel·lícula que és el “Sentit o el problema del dolor”.

Lewis es feia aquesta pregunta en un dels moment més difícils de la seva vida: Déu ens ha creat perquè siguem feliços? I responia: sobretot ens ha creat perquè estimem i siguem estimats, i afegia més o menys el següent: el dolor ens ajuda a estimar i a ser estimats. Fa que posem en joc totes les nostres capacitats per ajudar i estimar els que pateixen i ens necessiten; i que nosaltres patim ens ajuda a baixar del nostre pedestal i fa que puguem ser estimats pels altres amb totes les nostres deficiències i debilitats.

L’experiència en la pròpia carn del dolor per la pèrdua d’una persona estimada va fer que Lewis comprengués l’abast veritable de les seves afirmacions.

Tot i tractar el tema del dolor la pel·lícula “Tierras de penumbra” no cau de cap manera en el pessimisme i acaba sent una enèrgica afirmació de la vida: com deia el mateix Lewis “vivim en terres de penombra però hi ha llum en la foscor”. En el seu llibre “El problema del dolor” també afirma:  Déu ens parla a cau d’orella en els nostres plaers, ens parla en la nostra consciència, però ens crida en els nostres patiments: el dolor és el seu megàfon per despertar a un món que està sord”. I acaba les seves reflexions sobre el dolor en la seva obra “Una pena observada”. Allà se n’adona que cal estimar la voluntat de Déu i transformar la nostra mirada per fer-la semblant a la mirada de Déu i entrar en la seva lògica perquè Ell sap més que nosaltres.

El dolor i el patiment interior o exterior arriben tard o d’hora i cal estar preparats. Com deia la Mare Teresa de Calcuta “sense dolor no hi ha amor”. O com altres han afirmat “sense dolor no hi ha transformació”.

Podeu trobar aquesta reflexió al següent enllaç del programa Fórmula Estel de Ràdio Estel (21:10- 25:00)

Albert Valldosera

Coach

Sobreprotección hasta la extenuación ¿para qué?

La sobreprotección está de moda, por desgracia. La encuentras allá donde mires de muy diversas formas. En forma de padres helicóptero que revolotean sin parar y aparecen por cualquier sitio y en cualquier momento. Otra opción es la que crea niños y niñas que parece que hayan vivido toda su vida en una burbuja. Y muchas más, algunas de ellas potenciadas por según qué metodologías pedagógicas actuales que ayudan a que este tipo de padres y madres actúen así, disfrazándolo de implicación en las actividades de sus hijos.

En función de la edad se ven diversos comportamientos que llaman la atención. También en función de ella, según qué acciones pueden ser vistas como normales pero no son más que primeros pasos que ya forman parte de esta sobreprotección o pueden conducir a ella. Incluso hay algunas que de tan normales, no vemos lo que son en realidad o lo que pueden llegar a producir.

Hay algunas que cada vez veo más pero en especial hay una que me llama la atención. Niños y niñas que al salir del cole lo primero que hacen es colocarle la mochila a la persona que los va a buscar y puede que luego les den un beso, un abrazo o simplemente les digan hola. Sí, he dicho puede. Pero es que ahora veo a adolescentes salir de entrenar al deporte que sea o de la actividad extraescolar que corresponda y hacen lo mismo. Padres, madres, abuelos y abuelas que cargan con la mochila mientras el adolescente camina ligero con el móvil en las manos y muchas veces sin ni siquiera saludar como decía antes o ni tan siquiera mirar a la persona. En muchas ocasiones no son ni ellos los que largan el brazo para dar la bolsa en cuestión, son los adultos los que prestos van a cogérsela. Para mí, es alucinante.

A esto, sumad todo lo que las nuevas tecnologías han traído como padres que hacen grupos de WhatsApp sin los hijos para ir pasando los deberes u otras cosas que no les corresponden. U otras acciones tan mundanas como niños de 11 años que tienen muchas dificultades en vestirse solos o en atarse las deportivas de forma correcta.

Entonces llegamos a extremos. Madres y padres que se presentan en entrevistas de trabajo en lugar de sus hijos, reclaman notas a profesores universitarios, llaman al trabajo para decir que sus hijos/as están enfermos incluso cuando ya no viven con ellos…

Y mi pregunta es clara. ¿Toda esta sobreprotección qué objetivo tiene? ¿Pretende crear al hijo más preparado para la vida diaria? ¿Más competente?

Dudo que así sea. Es más, pienso que en muchas de estas actitudes, pueden más las ganas de reconocimiento como padre o madre de los progenitores que el ayudar a sus descendientes para que puedan vivir una vida plena. Y plena es con sus cosas buenas, no tan buenas y malas. De todo siempre hay, por más que se intente evitar.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Com vivim el dolor present en les nostres vides?

A la teva millor versió d’aquesta setmana reflexionarem sobre el patiment i la pregunta que ens fem és aquesta: com vivim el dolor present en les nostres vides?

En una carretera propera a Tarragona es pot llegir aquesta afirmació en un dels seus ponts: “El dolor és inevitable, el patiment és opcional”. I sempre que hi passo intento fixar-me en aquesta pintada que sembla més pròpia d’un filòsof que d’un graffitero d’aquests que va pintant el mobiliari urbà.

La veritat és que no sé si estic massa d’acord amb aquesta afirmació, però sempre que la veig em fa pensar una mica i intento descobrir el seu sentit. I diria que no m’equivoco si digués que a l’autor d’aquesta frase li ha tocat patir una mica.

El dolor és d’aquelles realitats humanes que tard o d’hora arriben. I l’experiència ens diu que hi ha moltes maneres de viure’l. En aquesta reflexió voldria proposar amb tota humilitat algunes idees que ens poden ajudar a viure amb sentit els patiments d’aquesta vida.

Ho faig a partir d’una pel·lícula que te la recomano que es diu “Tierras de penumbra”. És la vida del personatge anglès C.S. Lewis interpretada magistralment per l’actor Anthony Hopkins. Lewis és un professor de literatura a la universitat d’Oxford i és també un escriptor de gran reputació. Viu de forma quasi monacal i un dia de l’any 1952 entra en la seva vida una poetessa nord-americana. Entre ells sorgeix una gran atracció intel·lectual que aviat es va transformant en un esdeveniment molt més profund i vital.

Però l’any 1956 els metges diagnostiquen en la poetessa americana un greu càncer d’ossos. Aquí comença el camí de Lewis cap a la comprensió del dolor en la vida humana basada en la reflexió i en la seva pròpia experiència. Ell, creient convençut, ja sabia la teoria i en les seves conferències afirmava amb tota la força que el patiment és el cisell que Déu utilitza per perfeccionar l’home i també deia que és precisament el patiment el que ens llança i ens apropa al món dels altres.

Per això acabo la reflexió d’avui amb aquesta pregunta: aquelles situacions de patiment que estem vivint ara mateix, ens poden ajudar a ser més humans, més comprensius; ens poden ajudar a apropar-nos als altres?

Podeu trobar aquesta reflexió al següent enllaç del programa Fórmula Estel de Ràdio Estel (24:05- 28:30)

Albert Valldosera

Coach

 

Nos encanta mirar para otro lado

Mirar es un acto consciente. Todos conocemos la famosa frase “vemos todo lo que miramos pero no miramos todo lo que vemos”. Es así, nos guste o no. Y esto nos define como personas en multitud de ocasiones. Cada día diría yo.

La gran mayoría de nosotros miramos a lo largo de un día diversos actos. De muchos de ellos nos generamos nuestra opinión del mismo. Estoy plenamente convencido que no todo lo que miramos nos gusta, complace, agrada, etc. No nos produce ninguna sensación positiva. Por desgracia, también estoy convencido que en numerosas ocasiones, no hacemos nada para cambiar esas circunstancias.

¡Ya, ya! Ya sé lo que algunos me diréis. No todo puede gustarnos, hay cosas que no dependen de uno, que le vamos a hacer si la vida es así,… Por supuesto. ¡Ah! ¡Y no os quedéis en estas opciones! Os animo a crearos más excusas, más justificaciones para no hacer nada. Para que todo siga así, no vaya a ser que lo que pensáis que tenéis lo vayáis a perder. En realidad, a la gran mayoría, es esto lo que los frena, lo que los hace mirar para otro lado.

Ahora vamos a ser un poco serios. ¿De verdad piensas que no puedes hacer nada para cambiar lo que no te gusta? Y me refiero a cualquier cosa. Desde algo personal a algo profesional o social. Si la respuesta es no, te invito a que dejes aparcado el victimismo en tu toma de decisiones. No te engañes. Algo puedes hacer.

Cierto es que es posible que no lo puedas hacer solo. Necesites ayuda o colaborar con alguien. Pero voy a darte una buena noticia. Igual que tú miras para otro lado, otros lo hacen, lo hacemos. E igual que para algunas cosas, tú necesitas un pequeño empujoncito para ir adelante y afrontarlas, a otros muchos les pasa igual. ¿Quién te ha dicho que no puedes darles tú ese empujoncito?

Lo cómodo es mirar para otro lado. Lo difícil es mirar y actuar. Lo duro es cuando uno recibe directamente cómo el resto miran para otro lado en algo que les afecta. ¡Ah! Pero ya actuarás cuando eso te pase a ti. ¡Despierta! Ya te está pasando.

¿Y ahora qué? ¿Actúas?

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5