El interruptor que mueve nuestra vida

La imagen del interruptor es clara para todos. Es cierto que los avances tecnológicos, seguramente en breve, harán que tengamos casas o edificios en los que no haya ninguno visible. Por ahora nos sigue siendo útil jugar con su imagen.

Muchas personas dicen que actúan en su vida igual que un interruptor. En su vida de cada día el interruptor está encendido y en sus días de descanso lo apagan. No dudo que hay gente que lo hace y que le funciona muy bien. Principalmente cuando todo está más pautado es más fácil. Vida de lunes a viernes y vida de fin de semana.

Pero después de periodos más largos, en ambos casos, tanto de actividad normal (por decirlo de una forma fácil de entender) o de descanso, este proceso cuesta más. Parece que el interruptor no hace las conexiones adecuadas. Todo me pesa, va a un ritmo al que yo no puedo o incluso no quiero ir, etc. Esto nos puede generar situaciones de estrés y/o ansiedad que no nos ayudan.

En septiembre observar esto es muy fácil. Volver de vacaciones y en los primeros días te invade esa sensación de no llegar a lo que quieres. Pretender rendir lo mismo que mayo o junio.

Lo ves por todos lados. Jugadores que empiezan la pretemporada y literalmente no meten una o parece que jueguen con un melón en lugar de con una pelota. Entrenadores que pretenden que sus equipos cometan los mismos errores que en febrero. Profesionales que para hacer un proyecto necesitan el doble de tiempo. Podéis añadir más ejemplos que seguro que en estos días habéis visto unos cuantos.

Escuchas frases que hablan de conectar, de estar presente, etc. pero observas que falla algo. La frustración sobrevuela el ambiente.

Todo esto es normal. Ese interruptor que nos ayuda durante gran parte del año, ahora no. Pero nos olvidamos que ese interruptor ha estado quieto, sin moverse nada, durante unas semanas o meses. Y pretendemos que luego su conexión sea estable, perfecta. Me parece complicado. ¿Qué te ha pasado a ti cuando has estado toda la tarde tumbado en el sofá? ¿Te has levantado y andado sin ningún problema ni molestia de ningún tipo? ¿No has notado nada diferente?

Ahora imagínate que te estás en el sofá, en la misma posición durante un mes. ¿Te levantarás y estarás preparado para correr al ritmo habitual? No, seguro que no.

Dale tiempo al interruptor para que rehaga las conexiones, que reaprenda e incluso sume nuevas opciones que te hagan conectar y desconectar más fácilmente. Paciencia y perspectiva suele funcionar más que el estrés y la ansiedad.

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5

Números que marcan tu forma de vivir

Me gustan los números. Contar y calcular cosas me sale de forma natural. No puedo evitarlo. No lo intento, no os voy a engañar. Como muchas personas, también tengo mis números favoritos o números que me hacen especial gracia. No soy un obseso de ellos pero me gustan. Ya sean por sonoridad o por algún vínculo especial que he establecido con ellos.

Últimamente han ganado importancia otros números. La verdad es que siempre han estado ahí pero ahora he decidido que marquen para bien mi vida. Me encanta que así sea y lo disfruto. Sin presionarme ni obsesionarme con ellos pero saboreándolos. Mejor que os los presente.

Estos son los números que marcan mi vida y que te animo a que introduzcas en tu vida: 60, 3.600, 86.400, 2.592.000 y 31.536.000. Hay un detalle que no os había dicho. A estos números hay que ponerle una palabra que los acompaña y que los dota de sentido. Esa no es otra que segundos. Esa palabra los convierte en algo único y yo decido lo que hago con cada uno de ellos.

Tomarme durante el día 60 segundos para tomar aire me permite enfocar mi actividad para rendir y aprovechar el siguiente segundo al máximo. Pero esos segundos también los aprovecho para evaluar, buscar mejoras y ponerlas en práctica al llegar a 60.

Pensar en los 3.600 segundos que tiene una hora me aporta energía para aprovechar esa actividad desde el primero de ellos hasta el último.

Los 86.400 segundos que tengo cada mañana al levantarme con el día que para mí nace me llenan de sensaciones espectaculares para sacarle el máximo provecho que considere a cada día.

Los 2.592.000 segundos de un mes (de 30 días) me permiten organizarme de una forma atractiva para mi cerebro y que me hace ver más posibilidades de las que de otra forma he visto hasta ahora.

Por últimos los 31.536.000 segundos que tienen un año me ayudan a ver la multitud de opciones que existen y las que tengo opción de generar.

¿Pero por qué en segundos y no en horas o días? Fácil. La vida cambia en un segundo. Cuando tomas una decisión, el segundo posterior a ella es distinto en función de la decisión que tomas. Cuando la aplicas pasa lo mismo. Todo cambia en un momento, en un segundo.

Lo mejor de todo es que, si no te sirven estos, siguiendo con el razonamiento puedes crearte los tuyos totalmente personalizados. Puede que te sirvan los 4.500 de un entreno de baloncesto. O los 2.700 que utilizas cuando estudias al máximo. O los 1.800 de cuando sales a hacer running, lees en el sofá o quedas para tomar algo con algún amigo o amiga.

Eso es cosa tuya. Adopta estos, créate los tuyos. Lo que quieras. ¡Pero disfrútalos!

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5

Artículo originalmente publicado en  Daniel Barreña Coaching

Lo ideal no es el máximo ni el mínimo

El concepto ideal es bastante subjetivo en cualquier tema en el que lo apliques. Cuando hablas de organización o distribución del tiempo…lo ideal pasa a ser algo confuso. Espectacularmente confuso en muchas ocasiones.

La distribución horaria de la sociedad en general es un debate más importante de lo que puede parecer. Hay muchas resistencias a vencer. Probablemente la más importante es la de los hábitos o rutinas sociales. Esas que la sociedad, de forma consciente o no, nos ha hecho ver que son normales y que las debemos aceptar así.

Jornadas partidas en las que la persona empieza a las 9 de la mañana a trabajar y sale a las 19 o 20 horas, que un programa familiar de un canal televisivo empiece a las 22h y se alargue más hasta la 1 de la mañana (da igual el día que sea, pero en especial entre semana), etc.

Por otro lado están las resistencias individuales del tipo “A las doce y media va a comer Rita”, “Cenar con la luz del sol es de locos” o “Irme a dormir antes de las 11…ni que fuera un niño”.

Llegados a este punto, cosas que deberían ser habituales y el mínimo que una sociedad equilibrada, culta y que desea el bienestar máximo de las personas debería exigir, se convierten en situaciones ideales. Este ideal dice que si consigues el famoso 8-8-8 y un mes de vacaciones, tienes el estilo de vida ideal.

Es decir, si duermes 8 horas, trabajas 8 horas y dispones de 8 horas para el resto tienes el horario ideal. Pero si además le sumas que tienes un mes de vacaciones, eres un afortunado que no tienes derecho a quejarte de nada. Y esto, unos lo cogen como el máximo y otros como el mínimo.

Si tienes esto, es el máximo al que puedes aspirar, no pidas más ni busques más. No existe más y si lo hay, no es real. Entonces te encuentras con alguien que tenga más vacaciones (no es necesario que ponga ejemplos) y apelas a la injusticia, menosprecias su profesión, etc.

Por otro lado, si tienes este horario y éstas vacaciones, entendido como mínimo, existen dos opciones. Una la que dice que debes aspirar a más, principalmente trabajar menos horas y tener más horas para ti y tus cosas. Algunos interesados, contrarios a esta idea, asocian trabajar menos con peor. Algo que no tiene nada que ver.

La segunda es que en según qué profesiones, decir que trabajas sólo 8 horas, aunque sean de una calidad excepcional y a partir de ahí desconectas (nunca lo harás al 100%), está muy mal visto. El ejemplo claro son los entrenadores deportivos. El que no diga que piensa 24 horas en su equipo lo tachan de vago a la mínima que los resultados no le acompañen.

Lo ideal, esa situación perfecta, depende del contexto. No juzgues el ideal de otro simplemente porque sobrepasa tu comprensión o tus aspiraciones. Mira qué posibilidades reales existen de hacer crecer tu concepto de ideal y cómo lo puedes alcanzar. Puede que de esta forma,  no lo veas ni como máximo ni como mínimo. Simplemente lo disfrutes.

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5

Cuando calienta el sol

El sol es imprescindible en nuestras vidas. El estado de ánimo de muchas personas depende de si ven o no el sol a lo largo del día. Cuando a la presencia del sol le sumas otras situaciones como pasa en julio, pueden pasar muchas cosas. Incluso alguna de impensable.

En julio el ambiente que se respira es distinto y esto también se alarga a agosto. Estés de vacaciones o trabajando, hay algo distinto en el aire. No voy a ocultar que el verano también es un momento tenso para muchas personas. La estructura de tiempo que nos acompaña el resto del año se rompe, incluso se hace añicos. Esto no es fácil para muchos.

Ese ambiente. Ese sol omnipresente, aunque su presencia ya se esté reduciendo no somos conscientes de ello hasta finales de agosto. Todo esto nos afecta, nos lleva a hacer cosas. De esas que no hacemos el resto del año, con lo bueno y lo malo que eso puede conllevar.

Puedes encontrarte de todo. Personas que caminan, que cada día están en una terraza distinta con distintas personas o en la misma terraza con las mismas personas, que hacen algún curso de formación para ser mejores profesionales o simplemente porque les apetece, etc. ¡Incluso puedes encontrarte a gente que lee libros!

Todo esto está genial, que quede claro. Pero a mí me lleva a realizarme una pregunta. ¿De verdad no puedes hacer nada de esto el resto del año? Para los que rápidamente contestan NO, les preguntaría lo siguiente: ¿seguro que no hay nada que puedas cambiar y que te permita hacer alguna de estas cosas si así lo deseas?

Por otro lado, tener claro un momento del año en el que realizar cosas distintas, a mucha gente le va muy bien y le funciona a la perfección. Vuelvo a dejar claro que no estoy hablando de las vacaciones y punto. Personas que trabajan todo el verano, también incluyen diferentes actividades en este tiempo.

Eso sí, te voy a proponer algo. Intenta mantener alguna de esas actividades que incluyes en verano el resto del año. Pongamos que añades tres actividades distintas, ¿una de ellas no puedes seguir haciéndola a partir de septiembre? Puede que no igual, pero estoy seguro que no es necesario dejar de hacerla.

Alguno aquí puede asociar esto al mito de los 21 días necesarios para crear un hábito. No creo en él así que, por favor no hagáis esta vinculación.

¡Que el sol caliente vuestras vidas! Pero tampoco es necesario pasarse de calor si eso…

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5

Valorem el silenci com una dimensió necessària de la nostra vida?

A la teva millor versió d’aquesta setmana ens fem aquesta pregunta: valorem el silenci com una dimensió necessària de la nostra vida?

Hi ha molt moments a la vida i moltes situacions ens les que el millor que podem fer és restar en silenci. Un silenci eloqüent que expressa la nostra proximitat a una persona que pateix o la nostra necessitat de pair allò que anem vivint i experimentant perquè molts aspectes de la vida humana no deixen de ser un misteri.

El silenci ens permet obrir els ulls, les orelles i tots els nostres sentits però sobretot ens permet escoltar el cor; i el cor entès com a centre d’operacions, com el lloc on guardem els sentiments i els valors més profunds, més autèntics, més reals…

Sense silenci, la superficialitat queda a flor de pell i la nostra capacitat d’anàlisi i reflexió esdevé fàcilment dirigida per aquell que fa més soroll sigui qui sigui; i tots tenim els nostres sorolls. Sense silenci anem fent amb la inèrcia dels nostres hàbits i creences ja siguin potenciadores o limitants.

El silenci ens permet aprofundir, reflexionar, centrar-nos en allò realment important i necessari, corregir el rumb, tornar-lo a corregir, rectificar, fer memòria, recordar, trobar la serenitat, progressar, retrobar la il·lusió original, prestar atenció, obrir la mirada, contemplar el misteri… i sobretot, sobretot: escoltar-nos a nosaltres mateixos i escoltar el nostre cor.

Com deia l’endevinalla de la gran pel·lícula “La Vida és Bella”: “Quan ho pronuncies desapareix, què és? El silenci.”

Podeu trobar aquesta reflexió al següent enllaç del programa Fórmula Estel de Ràdio Estel (11:18- 14:11)

Albert Valldosera

Coach

Cuando no ganan los de siempre

Siempre hay favoritos. Para todo. Al ser humano le gusta jugar y también apostar de diferentes formas. Y cuando entras en estos juegos, entran las predicciones, los análisis, la estadística,… y todo tipo de información que te ayuda a clasificar las opciones y que obtengas tu favorito.

ACB Photo

En el deporte esto se ve en toda competición, ya sea amateur o profesional y da igual la edad. Las competiciones profesionales de los diferentes deportes no van a ser distintas. Los favoritos son Barça y Real Madrid. Si alguno no está uno de los dos, puede que tengamos un favorito único como en balonmano o que haya una alternativa de un club clásico del deporte como en fútbol sala. Otra opción es que no esté ninguno de los dos como en waterpolo tanto masculino como femenino pero haya los que ocupen su lugar como favoritos. En general, con estas opciones están todas cubiertas.

¿Qué pasa cuando esto no pasa? Drama. ¿Para quién? ¿Para los  aficionados? Pues no, el drama es mediático principalmente. A mi modo de ver las cosas, para el aficionado de los equipos favoritos es más fácil encajar y aceptar deportivamente la opción de no ganar que para los medios de comunicación. Ejemplos hay muchos. Ahora podremos ver y analizar todo lo que pase por la victoria de Valencia BC en la final de la liga ACB.

Pero ya se han podido observar reacciones clásicas buscando culpables y, en breve, saldrán las que, por decirlo de una forma fácil, menospreciaran esta temporada en la competición. Otra reacción clásica.

No quiero decir que no se valore lo realizado por Valencia BC esta temporada o por otros en otras competiciones. Se hace y en función del medio y del periodista, mucho y bien. Pero la dimensión del fracaso de los favoritos, por lo general, se vende más. Se habla más de lo que han hecho mal los favoritos que no de lo buen trabajo de los ganadores. Otro caso fue el Leicester la temporada pasada.

Para mi forma de entender el deporte, debe ganar el que se lo merezca, juegue mejor y compita mejor. Hay veces que el talento individual decide y echa por tierra todo lo anterior, es cierto.

No es un drama que ganen diferentes equipos y clubs. Para mí enriquece, crea opciones de replantear los enfoques de las competiciones, genera ilusión, etc. Y esto no debería chocar con la exigencia a los favoritos, que normalmente lo son por algo (presupuesto en general), para que logren sus objetivos. ¿Sólo ganar? Es un planteamiento pobre.

Cuantos más ganen mejor, mejor para el espectador sobretodo.

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5

 

Fem grans els nostres problemes habituals?

A la teva millor versió d’aquesta setmana ens fem aquesta pregunta: fem grans els nostres problemes habituals del nostre dia a dia?

Hi ha una tendència bastant freqüent que és la d’utilitzar prismàtics d’augment per mirar els problemes i els conflictes. Fer-ho tot gros, magnificar-ho, fer-nos les víctimes, dramatitzar tot el que passa… 

Deixant de banda situacions que realment són molt doloroses, moltíssim! I sobre les que cal tenir un gran respecte; la majoria de les situacions en les que ens trobem no són tan dramàtiques com ens pensem: un canvi de plans inesperat, un dinar que no ens ha sortit tan bé com haguéssim desitjat, una averia al cotxe, un oblit que ens ha fet quedar malament, algú que no ens ha prestat tota l’atenció que esperàvem, una petita frustració, indecisions que s’allarguen, un dit trencat…

Tot això és la vida! Una gran font d’experiències que ens fan créixer; un entrenament gratuït que ens fa forts, que ens enriqueix i que ens ajuda a valorar el que tenim; una inspiració constant de la nostra creativitat i una ocasió de posar en pràctica el millor del nostre sentit de l’humor i de la nostra paciència.

I no diguem quan en aquests “grans problemes” entre cometes hi ha algun responsable! Llavors sí que carreguem les tintes…

Davant d’aquestes situacions tenim dues opcions que des del meu punt de vista ens poden ajudar: una, girar els prismàtics i veure-ho tot més petit. I una altra per si aquesta no ens convenç, mirar les coses tal com són en la seva justa mesura. És qüestió de perspectives!

Podeu trobar aquesta reflexió al següent enllaç del programa Fórmula Estel de Ràdio Estel (13:49- 16:42)

Albert Valldosera

Coach

 

Cocina del siglo XXI. Liderazgo del siglo XX

Me gusta la cocina. En muchos momentos, cocinar me relaja y me permite liberar la creatividad y aplicarla allí o en otros proyectos. Más de una vez me han visto remover algo y salir corriendo a apuntar una idea.

A nadie se le escapa que en este siglo, el boom culinario es espectacular. En muchos aspectos se ha producido una revolución de conceptos acompañada de una evolución en técnicas y tecnología. La alta cocina se ha convertido, pienso que ya lo era pero no para el gran público, en un sector muy importante a nivel económico.

La hostelería no es un mundo desconocido para mí ni para mí familia. Gracias a ello, he tenido contacto con diversas cocinas de distintos niveles y visto en primera persona diversas formas de funcionar. Cierto es que no he tenido contacto con ningún equipo de cocineros y staff de una cocina con estrellas Michelin ni he podido observarlos trabajando, algo que por mi actual profesión me encantaría poder hacer.

Imagen de https://pericomactualidad.wordpress.com/

En televisión siempre han existido programas relacionados con la cocina. Desde “Con las manos en la masa” hasta el archiconocido Karlos Arguiñano. Dos programas, distintos, se llevan hoy la atención culinaria en TV: Top Chef y MasterChef.

En ambos se ven recetas espectaculares, seguramente más en Top Chef ya que los protagonistas son profesionales de la cocina. Y en ambos se ve una ejecución del liderazgo y de la gestión de equipo más propia del siglo pasado que de la cocina de este.

Gritos por doquier (en situaciones en las que no es necesario por exceso de ruido) y muchas frases que hacen referencia a la persona que manda dejando claro que el otro obedece o debe obedecer sin chistar, son habituales en cada programa. ¿Necesarios?

La respuesta habitual en estos casos es que sí ya que la presión que existe en estas cocinas es muy elevada. Algo en lo que estoy de acuerdo, es una presión enorme. Pero pienso que hay muchas circunstancias que se deberían gestionar de otra manera. El liderazgo impuesto tal y como se ve, choca con la idea de originalidad, creatividad, pulcritud, vanguardia y otras muchas etiquetas que se asocian a esta alta cocina.

Me encantaría poder observar a un equipo real de este nivel y poder tener mejores conclusiones, además de poder ver puntos de mejora, que seguro que los hay. El famoso ABaC de Jordi Cruz es el más cercano a mí casa y La Lluerna de Victor Quintillà, ya que soy colomense, son los dos que más me llaman.

Hasta que tenga esa opción de estudio, si la tengo algún día, me gustaría que en estos dos programas se reflejaran más estilos de liderazgo que los que se observan hoy día. Ayudarían a extender en la sociedad cambios a nivel empresarial que son necesarios en este siglo y que lo serán cada día más.

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5

Com és la nostra mirada? Com valorem la realitat?

A la teva millor versió d’aquesta setmana plantegem aquesta qüestió: com és la nostra mirada? Com valorem la realitat?

Si ho pensem una miqueta hi ha moltes maneres de valorar la realitat. Podríem dir que tantes com persones. Però posats a fer distincions, avui voldria fixar-me en dues maneres de veure les coses: una manera profunda i una altra de superficial. Per tant estem davant d’un problema d’òptica.

I la pregunta és: perquè algunes persones es fixen en la façana i en la carcassa? I altres sense menysprear aquesta façana van una mica més a fons o una mica més enllà? Per il·lustrar el que estic dient utilitzaré una comparació automobilística per explicar com veig jo les dues postures. Una seria com conduir mirant justament al davant; i l’altra conduir mirant el que ha de venir sense oblidar-se del que hi ha just al davant.

La mirada i els nostres ulls són finestres obertes al món. I el món és el que és, però el que veiem no és sempre exactament el mateix perquè depèn de moltes coses: els nostres estats d’ànim, les emocions, els sentiments, els prejudicis, el bon humor o mal humor, un cor ferit o curat, el cansament, l’estètica, l’alegria, l’amistat, la sintonia, les experiències personals, el que pensem o desitgem veure…

Cal entrenar una mirada que superi les foscors, una mirada lluminosa, que doni pau, que ajudi a créixer, una mirada oberta i amb perspectiva; no una mirada petita que s’aferri a falses seguretats, o una mirada parcial que elimini els problemes fent veure que no existeixen.

La mirada més profunda i essencial és que la plenitud de la nostra vida només la trobarem si ens esforcem per viure estimant als altres i a nosaltres mateixos. Aquesta mirada pot traspassar fronteres, barreres, obstacles, creences limitants, façanes i carcasses. I si és persistent arriba al fons del cor.

Podeu trobar aquesta reflexió al següent enllaç del programa Fórmula Estel de Ràdio Estel (12:40- 16:15)

Albert Valldosera

Coach

Frases populares que frenan mi desarrollo

La cultura popular es muy rica. Tiene frases que prácticamente todo el mundo ha utilizado o escuchado alguna vez en su vida. Pero claro, una gran mayoría de estas tienen su origen en situaciones que no eran muy propensas al optimismo, a la creación, al riesgo…

Este origen hace que si te pones a analizar un poco algunas frases populares, lo que estas promueven no sean los hábitos, actitudes, formas de pensar que te llevan a realizar una evolución personal o profesional. Y puedes detectar de forma muy sencilla cuando las escuchas el uso de multitud de personas para frenar según qué anhelos de las personas que las reciben.

Vamos a ver algunas de ellas a ver qué os parecen y, lo más importante, pensad la de veces que las habréis escuchado.

Empezamos por una que seguro os va a encantar y que estoy convencido que habréis sentido en cientos de ocasiones: “Más vale pájaro en mano que ciento volando”. Estaréis conmigo en que es una frase que invita al riesgo… Al margen de ironías es una frase que en muchos procesos de toma de decisiones sale a la luz y que decanta la decisión hacia la más conservadora.

La siguiente muchas veces acompaña a la anterior: “Quien todo lo quiere, todo lo pierde”. Vamos que si tienes algo, con todo lo relativo que tiene en sí el verbo tener, pero pretendes conseguir algo más y no conformarte…. ¿Qué haces?

Apostaría tranquilamente a que esta la sentís tranquilamente una vez a la semana: “Más vale malo conocido que bueno por conocer”. Otra gran frase que promueve el cambio…

Para acabar, ya que podría poner muchas más, os dejo mi favorita: “La curiosidad mató al gato”. Lejos de su uso original, se mira en muchas ocasiones de frenar un posible desarrollo personal inflando posibles circunstancias negativas asociadas a él. Como persona curiosa que soy, ni os digo la de veces que la he escuchado.

No voy a obviar que existen otras que fomentan precisamente lo contrario pero me he querido focalizar en las negativas. Dejo para otro día las positivas.

¿Cuál es la frase negativa que más escucháis? ¿Qué frase os frenó y evitó que tomarais una decisión más arriesgada?

Os invito a que me las hagáis llegar y haré un nuevo artículo con ellas. ¡También me podéis enviar las positivas y así creamos el artículo contrario entre todos!

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5

És la coherència una característica personal que ens distingeix?

A la teva millor versió d’aquesta setmana ens fem aquesta pregunta: és la coherència una característica personal que ens distingeix?

La coherència és un element fonamental en la transmissió de qualsevol valor. De manera que si parlo de valors i no els avalo amb la pròpia vida mai seré convincent: quedaran en paraules buides que no entraran en el cor de ningú (fills, alumnes, companys, parella, amics, societat, empleats, ciutadans, votants…).

Però no n’hi prou amb el testimoni personal per a la transmissió de valors. Cal que sigui un testimoni alegre, engrescador, portador de vida, esperançat, respectuós. Per això és bo que ens preguntem sincerament quin és el nostre estil de vida perquè això és el que transmetem. No el que diem!

Els valors que intentem viure, els nostres ideals poden ser una força que faci sorgir el millor de nosaltres mateixos i que ens impulsi a construir un món més humà. Però cal coherència. Val la pena viure així, val la pena deixar petjades de bondat per tot arreu on anem passant.

Tanmateix no oblidem aquell pensament tan realista d’Alfred Adler: “és més fàcil lluitar per uns principis que viure d’acord amb ells”. Així és com valors i hàbits han d’anar ben agafats de la mà sense baixar la guàrdia massa perquè sinó cadascun camina pel seu costat.

Podeu trobar aquesta reflexió al següent enllaç del programa Fórmula Estel de Ràdio Estel (16:30- 19:17)

Albert Valldosera

Coach

 

El salario emocional sigue olvidado

Cada día se pueden ver, escuchar, leer muchísimas aportaciones de diversos expertos sobre liderazgo y gestión de personas y grupos. Hay conceptos, que no son nuevos, que de vez en cuando salen como el de salario emocional. Una idea que algunos rechazan ya que no paga facturas. O eso es lo que dicen.

Se entiende por salario emocional todo aquello con lo que una empresa o un gestor retribuye a los trabajadores o miembros del grupo/ equipo que no sea en forma económica. Para más de un experto, con los que estoy de acuerdo, un ejemplo de esto es la decisión de Honda, McLaren y Fernando Alonso para que este último corra las 500 Millas de Indianápolis.

Pese a todo, he estado en muchas conversaciones sobre este tema y una gran mayoría no lo veían así. Su enfoque era distinto, respetable por supuesto, pero mucho más negativo. Particularmente, pienso que Honda y McLaren han dado un ejemplo de gestión en un ambiente hiperprofesionalizado. Las consecuencias de esta decisión las veremos en el futuro.

Llevando esto a la realidad en su entorno profesional de muchos, ves que realmente aún hay muchas empresas que obvian esta idea. Además, muchas veces, al tener contacto con compañeros, amigos, coachees, etc. tengo la sensación de que esto pasa más en los profesionales de la función pública que en las personas que trabajan en la empresa privada o en su propia empresa o negocio.

Es como si por el hecho de trabajar en un puesto público, la gestión de las personas pueda hacerse mal y no tener aspectos que entran dentro del salario emocional. Algo que para mí no tiene ningún sentido.

Particularmente me encuentro esto en el ámbito educativo. Compañeros, amigos, conocidos o clientes que están quemados o casi al límite de este burn out o simplemente quieren cambiar de centro. Pero no por sus alumnos, ni siquiera por las familias, aunque ambos tengan peso en la decisión. El motivo principal es la gestión de su equipo directivo del día a día en un centro. No tanto de los aspectos que le vienen dados de más altas instancias, sino básicamente por la gestión interna.

Es algo preocupante y que demuestra que la gestión de personas tiene aún mucho margen de mejora por delante.

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5