Quin paper juguen el sentit de l’humor i la imaginació en la nostra vida?

A la teva millor versió d’aquesta setmana seguim amb la pel·lícula “La vida es bella” i la pregunta que ens fem és aquesta: quin paper juga el sentit de l’humor i la imaginació en la nostra vida? 

Si heu vist la pel·lícula recordareu que un cop al camp de concentració una de les primeres escenes és quan entren els soldats nazis al barracó dels homes i pregunten si hi ha algú que parli alemany perquè han de donar les instruccions de funcionament d’aquell lloc de mort. 

Novament Güido, el protagonista entra en joc i s’ofereix a traduir les ordres nazis però ho fa a la seva manera per tal d’evitar que aquell fet corrompeixi el cor innocent del seu fill petit. 

En Güido tradueix les ordres nazis com si fossin les ordres d’un concurs on si aconsegueixes mil punts guanyes un carro blindat. Quina barreja de sentiments quan vaig veure la pel·lícula: no sabia si riure o plorar. L’escena és còmica; i la situació és molt cruel, molt tràgica. Una barreja de sentiments contraposats. I tot ho fa pel seu fill, per amor al seu fill, perquè no perdi la il·lusió i l’esperança tan pròpia dels nens, perquè continuï sent innocent en aquella dura vivència.

Està clar que estem parlant d’una pel·lícula, però no oblidem mai que el sentit de l’humor (que no és estar tot el dia rient) i la imaginació ens ajuden a superar obstacles, a relativitzar, a posar distància i a fer la vida més agradable a tothom.

Per això preguntem-nos: podem aplicar aquest sentit de l’humor i aquesta imaginació a les circumstàncies de la nostra vida?

Podeu trobar aquesta reflexió al següent enllaç del programa Fórmula Estel de Ràdio Estel (23:07- 25:55)

Albert Valldosera

Coach

Transmitir emociones como idea de equipo

Para que un deporte pueda tener repercusión es básico que sea capaz de transmitir emociones. Sin ellas no engancha. No sólo es básico para un deporte, lo es también para cualquier cosa que quiera subsistir hoy día. Sin transmitir emociones, algo que te diferencie y que aporte un toque de distinción y diferenciación respecto al resto, estás muerto.

Si nos centramos en el deporte pienso que todo esto se ve con muchísima claridad. Además de por la imagen o por los seguidores de su deporte o de su equipo, los deportistas más seguidos son aquellos/as capaces de transmitir emociones diferentes  a cualquiera. Los que rompen la barrera del aficionado cercano (de su club, equipo o incluso deporte) son los que consiguen llevarlo más allá de las sensaciones habituales.

Ejemplos hay muchos y en muchos deportes. A nivel individual seguro que os han venido multitud de ejemplos a la cabeza. Espero que incluso os haya aparecido la imagen o el recuerdo de alguna persona fuera del deporte.

Foto de Sport

Pero equipos completos que por su forma de jugar consigan transmitir emociones distintas hay menos. Equipos para los cuales conseguir eso forme parte de su idea de equipo, de los valores que los hacen ser equipo, hay muy pocos. Como entrenador siempre he intentado que eso forme parte del ADN de los equipos en los que he estado y he recurrido a ejemplos para transmitir la idea. Los Lakers de Magic (aunque yo los he disfrutado en vídeo), el Dream Team, etc.  Últimamente el ejemplo más claro es el Real Madrid de baloncesto.

Prácticamente en cada uno de sus partidos pasan cosas. Pero sobre todo transmiten diferentes emociones sin parar. Casi todos sus jugadores lo hacen, no siempre para bien. Su entrenador también transmite. Asumen riesgos y se equivocan pero siguen con su idea de juego o incluso buscan una vuelta más de tuerca. Han conseguido trascender de sus aficionados y los de otros equipos también desean verlos. No por su nombre, que ayuda, por lo que consiguen transmitir y las sensaciones que se generan en sus partidos.

En otros niveles y deportes también existen equipos así. Equipos que tienen a su Sergio Llull particular, acompañado de su Nocioni, Felipe Reyes, Ayón y Rudy. Incluso alguno tiene lo que vendría a ser su Luka Doncic. Pero el deporte sigue necesitando más ejemplos así  y la sociedad necesita que estos ejemplos positivos se transmitan a otras situaciones cotidianas.

Transmitir emociones como base, idea sobre la que crecer como equipo me parece una de las más atractivas para que un equipo, en el campo en el que realice su actividad, desarrolle el máximo potencial de todos sus elementos y se generen las asociaciones, sinergias imprescindibles para ofrecer todo el máximo rendimiento del grupo.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

 

En contra del cambio… ¿a favor del aprendizaje?

El cambio, cambiar, una de esas palabras en boca de muchos en los últimos tiempos. A la par con el aprendizaje, aprender, otra palabra que llena muchas conversaciones. Lo curioso es como auténticos y fervientes defensores del aprendizaje resulta que después no paran de buscar problemas a los cambios o posibles cambios. ¿Esto tiene sentido? Ninguno.

Uno de los aspectos ligados al aprendizaje es el enriquecer puntos de vista. Así que cuando aprendes, puedes tener diferentes perspectivas de un mismo hecho. Esto hace que te plantees las situaciones de diversas formas que antes puede que te fueran desconocidas. También es posible que gracias a estos aprendizajes pienses que para afrontar de la mejor forma para ti una situación, sea necesario un cambio. Para mí, tiene sentido.

Pero también están los que no lo ven así. Te animan a aprender pero no a cambiar nada. Esto no es del todo así. Tú no cambies nada, ya lo haremos nosotros. Vamos, que te animan a aprender para que veas que ellos tienen razón y te dejes llevar por su inmensa sabiduría.

Este ellos puede ser cualquiera que piense que está en una posición de superioridad respecto a otro. Dile gobernantes, políticos, medios de comunicación, jefes, padres-madres, entrenadores, maestros,…

Pienso que el aprendizaje es la base de la evolución de una sociedad, de la evolución humana. En definitiva, de la evolución de cada persona. Existe una relación estrecha entre aprendizaje y cambio. Pero ambos deben surgir del pensamiento crítico de la persona. Es esto lo que generará las ganas de aprender, de cambiar, de probar, de enriquecer.

Si estás a favor de uno pero en contra del otro… pienso que realmente no estás a favor de ninguno, como mucho de una versión muy reducida y controlada del aprendizaje o del cambio.

El aprendizaje conlleva cambio. Que ese cambio te guste o no es otro tema. Pero eso no le da permiso a nadie para mirar de controlar el aprendizaje o el cambio.

Aprende. Cambia. Aprende. Cambia.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

El cuento de los propósitos de año nuevo

“¡Familia! Estos son mis propósitos para este nuevo año… Esta es la forma en la que mi tía empezaba todos los años desde que tengo memoria. El brindis y después los propósitos.

He escuchado de todo: cambiar de trabajo, crear una empresa, hacer deporte, dejar de fumar, comer de forma más saludable, aprender inglés,… y un sinfín más. Bueno, la verdad es que tampoco tantos porque muchos se repetían año tras año. En la familia hacíamos apuestas a ver quien acertaba los de este año.

Durante enero y febrero todo iba bien. Cumplía sus propósitos a rajatabla. Sin excusas de ningún tipo. Marzo ya era distinto alguna que otra excusa caía algún día. En abril tres cuartos de lo mismo. En mayo miraba de forzarse un poco para seguir cumpliéndolos. Esto duraba hasta San Juan. El verano era la etapa de relax para llegar al otoño, recordar los propósitos, ver que no se estaban cumpliendo y con el invierno y el año nuevo volverlos a decir. Esos u otros que le pasaran por la cabeza.

Lo malo es que esto pasaba con toda clase de propósitos y eso para el resto ya no era divertido. Para ella sí.”

Con los cambios que queráis, este cuento encaja con muchas personas que realizan estos tan conocidos y publicitados propósitos de año nuevo. Yo no creo en ellos. Es más, lo peor que veo en ellos es que para muchas personas son un simple juego de año nuevo. Sin darse cuenta de lo que eso puede conllevar.

Aunque el cuento anterior tiene poca magia, a veces parece que muchas personas consideran que los propósitos de año nuevo sí que tienen ese algo especial que hará que mágicamente se hagan realidad… Incluso las personas que tienen experiencia en fracasar con sus propósitos de año nuevo, o mucha experiencia, siguen pensando y actuando de la misma manera…

Lograr hacer realidad algo no es mágico. Necesita de un plan de acción bien construido y adaptado a cada persona. La realidad de cada uno de nosotros es distinta a la que tiene la persona que tenemos al lado. Cada plan es personal e intransferible en su conjunto.

Además de un plan, lograr un propósito, ya sea realizar un cambio, instaurar un hábito o lo que cada uno decida, nos costará algo. Sin estar dispuestos a pagar el precio que eso conlleva es imposible. Por otro lado, si ese propósito no es ecológico con lo que somos o queremos conservar de lo que somos ahora mismo, tampoco será posible.

Con estos y algún otro aspecto que cada persona determina, lograr tus propósitos es mucho más factible. ¡Ah! Y por supuesto lograrlos cuando tú decidas, no cuando el calendario te “obligue” a plantearte algo.

La magia de hacerlos realidad la aportarás tú con tu esfuerzo y tu forma de actuar.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

¿Soy consciente de todo lo que hago?

Suena el despertador. Son las 6:30 de la mañana. Cinco minutos más… puede que sean 10. Tengo tiempo. Voy al lavabo. ¡Qué sueño tengo! Será mejor que me meta en la ducha. ¡Qué bien se está! Oigo ruido, ya se han levantado. Será mejor salir y vestirse.

Son las 7. Toca ver qué tal va todo. La grande se ha levantado ya y el pequeño también. Bien, hoy podrán desayunar sin correr, vamos bien.

Ya estamos todos desayunando. A ver qué hora es… las 7:15. Perfecto. A y media ya estaremos y a menos veinte podremos irnos sin prisas, tranquilos.

¡Ya vamos mal! ¡Ya teníamos que haber salido! ¡Son menos cuarto! Por fin arranco el coche y… el semáforo de las narices. Ya está, como cojamos otro… no llegamos al instituto a las 8. ¡Ui! Casi cogemos este. Menos mal. Vale, mi hija en el instituto Ahora a dejar al pequeño en casa de su amigo para que vayan juntos al cole y a la reunión a las 9. Sobrados.

¡Qué hace ese camión ahí! ¡Ahora pasas a recoger la basura! ¡Vaya tela! 5 minutos al garete. ¡Por fin! Llegamos. Niño con su amigo A ver qué hora es… ¡Mierda! Y media. El camión de las… Voy a avisar de que llegaré justo, justo pero muy justo al inicio de la reunión. ¡Este semáforo no! Ya no llego.

stopwatch-60204_1280

Ya he llegado. Son las 9:10. Por suerte, no ha empezado la reunión. Pero la de hoy es larga. O empezamos ya o entre una cosa y otra… no podré hacer el resto de cosas. Ya llegan todos. Bien. Sólo son y cuarto. Si no hay nada imprevisto a las 12 como mucho estamos fuera. Podré llamar a esos dos clientes antes de comer y después repaso los otros proyectos y fuera. Día hecho.

¡Las una y media! ¡Ahora salimos! Esa manía del “ya que estamos todos aquí…” y añadir puntos al guión de las reuniones. Ya no puedo llamar a los clientes. Mejor voy a comer.

Ya está. A casa. Y eso que uno de los clientes se ha enrollado con una tontería. Pero bueno, sólo es media hora más tarde lo normal. Ahora a casa a descansar. ¡Ups! Tengo que comprar y pasar a recoger al pequeño de inglés. Primero lo recojo y luego, de camino a recoger a su hermana de kick boxing paramos a comprar.

¡Vaya! Hoy sale tarde de inglés. Ahí sale. Sí que hay circulación hoy. ¡Y el supermercado está a reventar! A ver la lista… no hay nada urgente. Bueno si, algo para cenar… la verdad es que no tengo ganas de cocinar… ¿Pedimos unas pizzas para cenar hijo?

Ya estamos en casa. ¡Qué tarde! Haced los deberes mientras pido y vienen las pizzas. Espero que tengan tiempo…

Ya hemos cenado y todo recogido y se han ido a dormir. Un poco de relax. No mucho que casi son las 11.

¡Ostras las 12! Me preparo y a dormir que ya es tarde.

Buenas noches. Las 12:30. En seis horas en pie. ¡No he preparado la lavadora de mañana! Lo hago al levantarme… Y algo más tenía que hacer…. ¿qué era? No recuerdo. ¡Bufff! La 1, ya me acordaré.

Esto, con variaciones personales de cada uno, se parece mucho a un día habitual de muchas personas. ¿Somos conscientes de la cantidad de cálculos que hacemos a lo largo de un día? Esta historia es en parte mía y en parte de Lluís Segarra, divulgador de matemáticas, que la utilizó para demostrar la presencia de las matemáticas y el cálculo en la vida diaria sin que nos demos cuenta de ello.

Yo le doy otra vuelta de tuerca. ¿Eres consciente de la cantidad de pensamientos y acciones que haces a lo largo de un día? Seguramente no. Presta algo de atención y descubrirás algún pensamiento o alguna acción que puede que desees cambiar. También podrás disfrutar más de esos pensamientos y acciones. Toma consciencia y disfruta más de todo.

¡Ah! Y si decides cambiar algo, estaré encantado de que me lo cuentes.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

¡Quiero aburrirme! Aburrirse es bueno.

Los niños y niñas de hoy día no pueden aburrirse. Esta es una de las máximas que rigen la vida de muchas familias. Todo debe ser divertido. Bueno, puede que esto no siempre. Pero si que deben estar ocupados. Llegando a lo que muchas veces se conoce como la tiranía de la ocupación. Esta tiranía es la que para muchos expertos mata la creatividad de las nuevas generaciones. Vayamos por partes.

¿Qué problema hay en que un niño o niña se aburra? Me refiero al problema que esto es para las familias. El principal es que reclama nuestra atención. Solución: darle algo para hacer, algo para que pase el tiempo. Puede que se le ofrezcan diferentes actividades a escoger o directamente se le dé una. La cuestión es que durante un rato este ocupado.

6093472630_8a0b302f93_b

Si esto lo puedo anticipar… puedo establecer las actividades con antelación. Pasar de una actividad a otra en el mínimo tiempo posible. Ocupar el tiempo para que no sea consciente de que en algún momento no está haciendo nada. Incluso puedo planear qué hacer entre una actividad y otra si existe un desplazamiento. Todo controlado.

Eso es. Todo controlado, planificado de cabo a rabo. No vaya a ser que en algún momento se aburra, piense, cree y decida hacer algo inesperado. ¡Qué no se salga del  plan!

Cuando una persona se aburre, busca alternativas. Es lógico que para un niño o niña una de las primeras sea que el adulto de turno me solucione este problema. Bueno, para él o ella no es un problema realmente. Es una situación a cambiar. Somos los adultos los que vivimos la situación como un problema.

Pero si esto no pasa. ¿De verdad alguien piensa que se van a quedar ahí sentaditos, en silencio, mirando al vacío, sin hacer nada? Está claro que no, pensarán que hacer si tienen ganas de hacer algo. Buscarán que pueden hacer. Crearán su actividad. Y a medida que vayan creando más actividades, irán generando nuevas relaciones entre ellas, nuevas ideas, etc. Desarrollarán la creatividad. El aburrimiento, aburrirse en sí, es uno de los motores de la creatividad.

Pero esto crea un nuevo problema para las familias. Lo que aún no ha sido creado, no puede ser controlado. Es decir, si no sé lo que va hacer mi hijo o hija, ¿cómo voy a saber que no le va a pasar nada y que va a estar bien? No lo vas a saber. Tú decides como vivir estos momentos de incertidumbre.

¡Quiero aburrirme! Esta frase me la ha dicho más de un niño. De igual forma que más de uno me ha dicho que a lo que tiene miedo es a aburrirse.

Enfoquemos el aburrimiento como una forma de crecimiento no como una molestia a evitar.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Esto no va como esperaba

Todo ya está en marcha. Ya lleva un tiempo en acción y puedes analizarlo. Te habías hecho unas imágenes, unos pensamientos, unas expectativas durante el verano. Pero la realidad no se parece mucho a lo que ahora veo, tengo, percibo.

Pero es que aún queda mucho para que se acabe… Sí esto sigue así… Me esperaba otra cosa… No sé si lo aguantaré… No sé sí quiero aguantarlo…

mountain-climbing-802099_1280

¡STOP! ¡ALTO! ¡PARA!

¿Estás seguro que esta forma de hablarte es la mejor para ti? ¿Qué pretendes con ella? ¿Es ese tu objetivo? ¿Cómo actúas cuando te hablas así?

Estas y otras preguntas te pueden ayudar a analizar la situación. Son fáciles y, si quieres, puedes darle una respuesta que te ayude mucho a tomar decisiones. Aunque para mí la clave es otra.

Cuando en verano te creabas esas imágenes y esas expectativas, ¿también te creabas o veías lo que tú tendrías que hacer para que se cumplieran? Porque digo yo que algo dependerá de ti para que lo que tú quieres se pueda hacer realidad. ¿Lo hacías?

Espero que sí lo hicieras pero es posible que no. Sólo vieras o te crearas el final, el resultado que tanto deseas. Entonces, si  no te habías planteado cómo y qué hacer, pensar, sentir… ¿exactamente cómo  ibas a colaborar para qué todo lo que querías percibir hoy se hiciera realidad?

Veo un poco difícil conseguir cosas que uno desea y si uno mismo no pone todo de su parte para que se haga realidad. Bueno, quien dice un poco… puede decir también que es imposible que esto pase.

Te propongo otra opción. Plantéate qué puedes hacer tú para que eso ocurra, se haga real. Piensa bien el cómo y encuéntrate a gusto con esa forma de hacerlo. Por último, hazlo.

Puede que se haga real o no, pero por lo menos sabrás bien lo que has hecho y puede que encuentres algún punto de mejora. Y si no lo ves, puede que veas cómo mejorar la relación que tengas con aquello que no te ha ayudado o directamente dejado que lo que querías se hiciera realidad, para que haya más opciones.

¡Ya me dirás cómo te ha ido!

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Artículo originalmente publicado en  Daniel Barreña Coaching

Demasiada ambición. No por más será mejor

Existen expertos en evolución humana que consideran que la ambición ha sido y es uno de los grandes motores de la humanidad. Algunos le otorgan un papel fundamental dentro de la selección natural. Lo dicen desde un punto de vista de generarse metas a lograr para mejorar. Lo que hoy conocemos como metas motivadoras. La ambición también es una de esas palabras etiquetadas dicotómicamente como si esto fuera posible. ¿Buena o mala? Ni una cosa ni la otra.

Cuando nos encontramos en una situación que deseamos mejorar, nuestra ambición es uno de esos motores que nos ayudan a pasar a la acción y actuar. Pero como todos los extremos, cuando esta ambición se desboca nos puede surgir algún inconveniente no previsto.

person-731319_1280

Esa ambición desbocada nos puede llevar a introducir cambios sin fin, que modifiquen nuestra forma de pensar, sentir y actuar, en esos escenarios que queremos cambiar. Esto provocará en la mayor parte de las ocasiones que la situación varíe pero es posible que lo haga de forma brusca e incluso que todos los cambios que se producen nos cojan de improviso, por sorpresa, no pudiendo asumirlos y…

¿Y entonces qué? Pues aparecen diferentes sensaciones y emociones que nos sobrepasan y nos pueden llevar a conclusiones que no tienen porqué estar relacionadas. Se podría generar algún tipo de resistencia de cara al futuro.

Una forma de no llegar a estas situaciones es aplicar el principio clásico “no por más será mejor”. Es muy sencillo. Está claro que para cambiar cosas debo variar o cambiar algo para obtener resultados distintos, como decía Einstein con otras palabras. ¿Pero qué cantidad de cambios?

Cada persona decide. Pero al aplicar el principio antes mencionado, me doy cuenta que un cambio ya puede generar resultados diferentes. Es más, en muchas circunstancias, un cambio no va sólo e directa o indirectamente produce (provoca) otro. Esto variará el resultado y me proporcionará nueva información que puede serme útil para introducir nuevos cambios, si son necesarios.

No olvido que puede haber situaciones que necesiten cambios drásticos. Ahí, que nuestra ambición se desboque,  nos puede proporcionar un flujo de energía espectacular para lograr cambios. Pero en situaciones menos extremas, la ambición es uno de los motores y debe actuar en la medida que nosotros decidamos de forma consciente. Aplica el principio. No por más será mejor.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Acción- reacción. Gestión emocional básica

Muchas veces los adultos nos complicamos la vida en muchas cosas. En demasiadas seguramente. Dejamos de lado situaciones que nos parecen sencillas, habituales, etc. sin prestarle un mínimo de atención. Al hacer esto, perdemos numerosas oportunidades de aprendizaje. Esto pasa en todos los entornos en los que actuamos.

El mundo educativo no es una excepción. Muchas veces nos estrujamos la cabeza buscando actividades perfectas para poder trabajar y ver desarrollar diferentes aspectos importantes del aprendizaje. La gestión emocional es uno de ellos. Hoy en día está en boca de todos y se buscan multitud de actividades para trabajarla de muy distintas formas. Pero muchas veces no nos damos cuenta de que la gestión emocional básica está presente en todo aquello que realizamos.

human-726332_1280

Muchas actividades están repletas de situaciones claras donde la gestión emocional entra en juego. Simplemente pensad en todas las situaciones de relación o de comunicación que se establecen y ya podréis empezar a realizar un listado de situaciones a las que no se presta mucha atención, o ninguna.

Pasa en todas las áreas. La educación física no es una excepción y en su desarrollo, de forma constante, la gestión emocional de cada uno de los participantes está presente. Vamos a pensar un juego sencillo y muy habitual, que recibe diversos nombres en función de la zona o de la persona que lo explique. No es otro que la bola de fuego, matar o tocar a todos, todos contra todos, mataconills,… y seguro que me estoy dejando muchos otros.

El juego consiste en tocar al resto de compañeros y compañeros con una pelota, sin que estos la cojan y evitar que toquen a uno. Todo esto con multitud de variantes y diferentes normas a aplicar en función del objetivo que se quiera trabajar. Al tratarse de un juego que puede llegar a ser muy dinámico, es una buena actividad para trabajar las situaciones de acción- reacción. Uno intenta tocarte pero falla y tú coges la pelota y lo persigues ¿por qué te ha intentado tocar o por qué es la mejor opción?

Esta situación es una constante durante el juego. Hacer reflexionar sobre ella y ver cómo, de forma progresiva, identifican esas situaciones y otras que surgen y les generan diferentes emociones. Emociones muy distintas como la frustración, la alegría, la satisfacción, excitación, envidia, impaciencia, etc. que aparecen y les afectan en el desarrollo del juego de diversa forma.

Trabajarlas en esos momentos les permite adquirir un aprendizaje de gran valor transferible a otras situaciones comunes para ellos y ellas.

Esto también pasa en muchísimas otras actividades que se realizan diariamente. Seamos conscientes de ellas y aprovechémoslas ya que muchas nos aportan un contexto mucho más natural para trabajarlas que en otras situaciones artificiales que creamos específicamente para poderlas enseñar.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Acepta todos los lados de las cosas

Todos somos conscientes que las situaciones que vivimos diariamente tienen diferentes lados, caras. Aunque seguramente no todos somos conscientes de cómo realmente son todos esos lados. Normalmente nos quedamos con el lado bueno y el lado malo. En función de cada uno y de la actividad, daremos más peso a uno o a otro. Aunque es bastante habitual tratar de eliminar el lado malo.

3527395408_46de4a7aa5

Siempre existen diferentes lados. Seguramente tanto buenos como malos, aunque seguramente el etiquetarlos sea el primer error que muchos cometen. Estamos habituados a hablar y oír hablar de ellos. En la excelente película “El lado bueno de las cosas” miran de mostrar que en toda situación, hay algo de positivo. También lo encontramos en el primer libro de Anxo Pérez, “Los 88 peldaños del éxito”, cuando nos habla sobre aceptar la base del cubo. Me parecen dos buenos ejemplos, distintos entre sí, pero que muestran de forma clara la clave de todo esto.

Nos gusta etiquetar las cosas. Y las que no nos gustan tratamos de cambiarlas, borrarlas, eliminarlas… Ya he dicho antes que probablemente este sea el primer error. Básicamente lo es porque te enfocas en juzgar esa actividad. Al juzgarla, muchas veces se maximiza todo y lo que no te gusta buscas cambiarlo. Y si es posible lo más rápido que puedas. Así que reaccionas lo más rápido posible y posiblemente de la forma más precipitada posible. Es posible que alguna vez te salga bien. Pero cuando no es así, fácilmente las emociones negativas que ese juicio ha despertado en ti, son más profundas.

¿Entonces qué puedo hacer? Aceptar todo lo que envuelve a tus decisiones y tus acciones. Todo lo que hagas genera diferentes resultados, esos lados o caras que comentamos. Descúbrelos, conócelos y acéptalos para así poderlos disfrutar y ver que existen lados de todo tipo y todos ellos te enseñan, te hacen una persona mejor.

Pero sobre todo, te hacen una persona que puede saborear mucho más todo lo que hace. Disfrutarlo de forma natural. Toda decisión, toda acción afecta a algo. Para que eso no pase, no tendrías que hacer nada. Esta opción no me convence. Prefiero aceptar lo que pase y disfrutar de todos esos lados aprendiendo de ellos.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Dando lecciones. La prepotencia formadora

A lo largo de mi vida he asistido a cursos, seminarios, talleres y otros tipos de formaciones de forma continua. Sigo haciéndolo pero ahora además también los ofrezco. Desde el lado de asistente, nunca he aguantado a los formadores que actúan como si lo supieran todo. Ellos o ellas son la verdad, las auténticas eminencias sobre el tema.  Desde el lado formador, el respeto por los asistentes es máximo y básico en mi forma de actuar. Algo que por desgracia he echado de menos en numerosas ocasiones como asistente.

Es algo que nunca he entendido. La necesidad de alguno de mirar de quedar por encima, de menospreciar al que ha ido al curso a saciar su curiosidad o aprender. Incluso puedo llegar a  entenderlo en parte en auténticos expertos reconocidos en algunos ámbitos. Pero en formaciones concretas que se basan en aspectos generales en los que los contextos pueden marcar diferencias o las opciones de aplicación son múltiples, no lo entiendo.

military-662863_1280

Más si cabe cuando vas a una de esas formaciones de forma obligada. En esos casos, encontrarte con un prepotente delante faltándote al respeto puede ser ya la gota que colme el vaso. Cuando te tratan como si uno no fuera un profesional en su sector… puede pasar cualquier cosa.

No sé cuál es el objetivo de los que actúan así. Esos formadores que piensan que su verdad es la única verdad y que deben demostrarlo para dejarlo claro. Mostrar su superioridad por encima de todo, por encima del que está delante, por encima del que ha pagado…

Por suerte, decido a qué formaciones asistir para evitar en la medida que puedo a estos personajes. Me queda mucho por aprender pero yo decido cómo y con quien hacerlo. Mi tiempo es mío y decido con quien lo comparto. En las últimas formaciones que he hecho, he actuado así y son de las que más contento estoy.

Y como formador tengo claro que las personas que han decidido libremente asistir a mis formaciones se merecen lo mejor que les pueda dar. Empezando por un respeto máximo a su persona y a todo lo que representan. No voy dando lecciones a nadie. Pienso que los que lo hacen, pierden la opción de recibir aprendizajes desde la otra parte. Y yo no me cierro a aprender que es una de las cosas que más me gusta.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

¡Y uno más! ¡Ya son 4!

Cuatro años ya desde aquel 24 de septiembre de 2012 en el que me atreví, con bastante respeto a lo que me esperaba, a hacer público este blog. A partir de ahí, la idea de blog colaborativo ha ido creciendo año tras año. Sin prisa pero sin pausa.

Hace un año os presentaba con la mayor de las ilusiones la renovación del blog y su página de Facebook. Y tengo que admitir mi alegría por el paso dado. Los artículos del blog y las publicaciones en la página de Facebook se complementan muy bien.

cube-949116_1280

Por supuesto, agradecer a todas las personas que han colaborado en que esto siga siendo posible. Colaboraciones regulares como las de Albert Valldosera pero también otras más puntuales como la de Àlex Heras o Sergio Vera. Pero también a las personas que me han sugerido temas, inspirado, aportado documentales o reportajes. Sin la ayuda de todas estas personas esto no sería posible.

Seguirán las colaboraciones. De todo tipo y todo tema como siempre. Pero también miraremos de aportar alguna novedad.

Aprovecho este cuarto aniversario para animar a todos aquellos y aquellas que se han ofrecido a colaborar en alguna ocasión o a los que yo personalmente se lo he ofrecido a que venzan aquello que le frena y publiquen. Todos tienen muchas cosas a aportar y espero que podáis disfrutar de ellas y leerlas (o cualquier otro formato) como yo disfruto al hablar con estas personas.

De nuevo gracias a todos por participar en que esta idea siga creciendo y que cada vez más personas conecten con nosotros.

¡Ah! Y por supuesto, ¡no os olvidéis de seguir jugando!

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5