Frases populares que frenan mi desarrollo

La cultura popular es muy rica. Tiene frases que prácticamente todo el mundo ha utilizado o escuchado alguna vez en su vida. Pero claro, una gran mayoría de estas tienen su origen en situaciones que no eran muy propensas al optimismo, a la creación, al riesgo…

Este origen hace que si te pones a analizar un poco algunas frases populares, lo que estas promueven no sean los hábitos, actitudes, formas de pensar que te llevan a realizar una evolución personal o profesional. Y puedes detectar de forma muy sencilla cuando las escuchas el uso de multitud de personas para frenar según qué anhelos de las personas que las reciben.

Vamos a ver algunas de ellas a ver qué os parecen y, lo más importante, pensad la de veces que las habréis escuchado.

Empezamos por una que seguro os va a encantar y que estoy convencido que habréis sentido en cientos de ocasiones: “Más vale pájaro en mano que ciento volando”. Estaréis conmigo en que es una frase que invita al riesgo… Al margen de ironías es una frase que en muchos procesos de toma de decisiones sale a la luz y que decanta la decisión hacia la más conservadora.

La siguiente muchas veces acompaña a la anterior: “Quien todo lo quiere, todo lo pierde”. Vamos que si tienes algo, con todo lo relativo que tiene en sí el verbo tener, pero pretendes conseguir algo más y no conformarte…. ¿Qué haces?

Apostaría tranquilamente a que esta la sentís tranquilamente una vez a la semana: “Más vale malo conocido que bueno por conocer”. Otra gran frase que promueve el cambio…

Para acabar, ya que podría poner muchas más, os dejo mi favorita: “La curiosidad mató al gato”. Lejos de su uso original, se mira en muchas ocasiones de frenar un posible desarrollo personal inflando posibles circunstancias negativas asociadas a él. Como persona curiosa que soy, ni os digo la de veces que la he escuchado.

No voy a obviar que existen otras que fomentan precisamente lo contrario pero me he querido focalizar en las negativas. Dejo para otro día las positivas.

¿Cuál es la frase negativa que más escucháis? ¿Qué frase os frenó y evitó que tomarais una decisión más arriesgada?

Os invito a que me las hagáis llegar y haré un nuevo artículo con ellas. ¡También me podéis enviar las positivas y así creamos el artículo contrario entre todos!

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5

El salario emocional sigue olvidado

Cada día se pueden ver, escuchar, leer muchísimas aportaciones de diversos expertos sobre liderazgo y gestión de personas y grupos. Hay conceptos, que no son nuevos, que de vez en cuando salen como el de salario emocional. Una idea que algunos rechazan ya que no paga facturas. O eso es lo que dicen.

Se entiende por salario emocional todo aquello con lo que una empresa o un gestor retribuye a los trabajadores o miembros del grupo/ equipo que no sea en forma económica. Para más de un experto, con los que estoy de acuerdo, un ejemplo de esto es la decisión de Honda, McLaren y Fernando Alonso para que este último corra las 500 Millas de Indianápolis.

Pese a todo, he estado en muchas conversaciones sobre este tema y una gran mayoría no lo veían así. Su enfoque era distinto, respetable por supuesto, pero mucho más negativo. Particularmente, pienso que Honda y McLaren han dado un ejemplo de gestión en un ambiente hiperprofesionalizado. Las consecuencias de esta decisión las veremos en el futuro.

Llevando esto a la realidad en su entorno profesional de muchos, ves que realmente aún hay muchas empresas que obvian esta idea. Además, muchas veces, al tener contacto con compañeros, amigos, coachees, etc. tengo la sensación de que esto pasa más en los profesionales de la función pública que en las personas que trabajan en la empresa privada o en su propia empresa o negocio.

Es como si por el hecho de trabajar en un puesto público, la gestión de las personas pueda hacerse mal y no tener aspectos que entran dentro del salario emocional. Algo que para mí no tiene ningún sentido.

Particularmente me encuentro esto en el ámbito educativo. Compañeros, amigos, conocidos o clientes que están quemados o casi al límite de este burn out o simplemente quieren cambiar de centro. Pero no por sus alumnos, ni siquiera por las familias, aunque ambos tengan peso en la decisión. El motivo principal es la gestión de su equipo directivo del día a día en un centro. No tanto de los aspectos que le vienen dados de más altas instancias, sino básicamente por la gestión interna.

Es algo preocupante y que demuestra que la gestión de personas tiene aún mucho margen de mejora por delante.

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5

Quin tipus de persones som?

A la teva millor versió d’aquesta setmana ens fem aquesta pregunta: quin tipus de persones som?

Hi ha persones que creen unió i cohesió allà on es troben: família, veïns, companys de feina, grups… I quan ens trobem una persona així és un goig tractar amb ella. Hi estaríem parlant hores i hores perquè ens fan estar bé, còmodes, tranquils… Altres en canvi sempre creen divisió i enfrontaments.

Voldria fixar-me en les que uneixen. Són persones que valoren a cada persona, que es preocupen perquè ningú quedi aïllat i sol. Respecten, estimen, van de cara, accepten les diferències, tenen una il·lusió que es contagia i saben elogiar els èxits dels altres.

Les persones que uneixen es fixen en l’important i passen per alt detalls que podrien suposar conflicte; van al nucli de les qüestions i s’alegren amb els altres perquè tenen el convenciment que quan creix el bé, tots hi guanyem.

La crítica no és el seu fort i menys a les esquenes de ningú. El seu interès és millorar, però millorar tots i en seu llenguatge hi ha paraules que quasi estan desterrades: odi, enveja, mentida, llistes negres…

Les persones que uneixen no et parlen des d’una posició superior i saben reconèixer els propis errors. No tenen pressa per escoltar-te, no imposen, no criden per tenir més raó, no dramatitzen, respecten sempre, accepten idees diferents a les seves, no volen vèncer sinó convèncer, són equilibrades, sense “fílies” ni “fòbies” irracionals. Per això tenen molts amics que els aprecien sincerament.

Una frase de la Mare Teresa de Calcuta pot resumir el que practiquen aquestes persones: “Que ningú no s’acosti a vosaltres sense que se’n torni millor i més feliç”.

Podeu trobar aquesta reflexió al següent enllaç del programa Fórmula Estel de Ràdio Estel (13:08- 16:33)

Albert Valldosera

Coach

El timo de las Rental Cars

¿Timo o robo? La verdad es que he dudado mucho sobre la palabra que tenía que ir en el título. Las dos son buenas para calificar sus prácticas habituales. Puede que no todas, pero si InterRent, la marca blanca de Europcar. Hay otras que también por experiencias que me han llegado.

Por cierto, una duda que me surge es la implicación que en este timo tienen las aseguradoras. ¿También son víctimas? ¿Conocen estas prácticas pero miran hacia otro lado ya que les sale más a cuenta tener a estas empresas como clientes? Tengo dudas.

El timo se produce sobre  todo cuando no contratas el seguro a todo riesgo y tienes una franquicia, pongamos de 1000 euros. Este seguro, en algunas ocasiones, con gestores de por medio, puede no ser una opción. Seguramente, en casos normales y con personas y empresas honestas, la franquicia sería suficiente. No es así.

Cuando hay franquicia, te dicen que habrá que hacer un check in a la entrega del coche. En principio te dicen que si contratas el seguro, no es necesario. Con franquicia sí y que hagas el check out y comuniques lo que veas. Empieza el timo.

La zona de recogida, por ejemplo en el Aeropuerto de Palma de Mallorca, es un sitio con la luz justa para que veas los coches pero no para hacer una inspección detallada del coche. Aunque te ayudes de la linterna del móvil. Esta inspección la haces tú y si ves algo, saldrá contigo un empleado para hacer la comprobación y tomar nota. Lo primero que no debería ser así.

En estos casos, muchas personas ya van con prisa ya que las colas en estas oficinas son importantes y todos los trámites se alargan. Hasta cierto punto, confías en que el coche estará en un estado óptimo para su uso. ¿Quién va a poner al servicio de sus clientes coches con golpes o abolladuras? Ellos sí, a no ser que sean muy grandes, no las vas ver.

Utilizas el coche, con cuidado y con tranquilidad durante el tiempo que lo hayas alquilado y vas a devolverlo. Llegas al check in con la tranquilidad de que todo ha ido perfecto. La zona te deslumbra. Todas las luces que no están en la zona de recogida están en la zona de entrega. Es fácil diferenciarlas a distancia: zonas oscuras las de recogida, zonas más luminosas que un día de verano, las de entrega.

Empieza la revisión y la segunda parte del timo. Una raya por aquí otra por allá, aquí está hundida la carrocería, etc. Cosas que por supuesto no has visto y que ves cuando te las señalan y marcan (cómo si ya supieran que están ahí…). El siguiente paso del timo es la oficina de entrega.

“Hay marcado un daño y tienes franquicia” te comentan. Poco después te dicen que el daño sube a 400 euros. Pides una lista de los daños y su respuesta es que tienen tres tipos y que este sube eso.  Timo completado.

Sí y no. Porque este es el inicio del siguiente. ¿Van a realizar dicha reparación? No. El siguiente que coja franquicia y ese coche, es muy posible que vuelva a pagar 400 euros más. Y así sucesivamente.

Un TIMO en mayúsculas. Lamentable forma de actuar para conseguir beneficios. Beneficios hoy. De cara al futuro, espero que no les sea rentable. Espero que en algún momento alguien haga algo al respecto para que estas empresas se dejen de reír de la gente y te fastidien el final de un viaje.

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5

Normalizando lo anormal

¿Qué es normal y qué es anormal? Por sí sola, esta pregunta ya nos daría un tema de debate largo y profundo. Bueno, algunos lo acabarían rápido ya que para estas personas, lo normal es lo que ellas opinan y lo anormal el resto. Puede que todos seamos un poco así…

En general, la conversación sería interesante y se pondrían en juego las distintas formas de pensar que tenemos todos. Lo que también es cierto, es que en una de las cosas que podríamos estar de acuerdo es que hoy día hay situaciones que de inicio no nos sorprenden pero que si nos ponemos a pensar en ellas sí. Hemos normalizado una situación anormal.

De este tipo de acciones o conductas que no deberían ser normales pero que nos lo parecen existen muchas. Es más, alguna de ellas, de inicio, nos pueden parecer ridículas y sin importancia.

Poner el intermitente mientras se conduce es uno de estos actos. Recuerdo que en la autoescuela me dijeron que existía la costumbre en ciertos conductores de cambiarse de carril y poner el intermitente cuando ya han efectuado el cambio de carril. Hoy día, supongo que ante la inutilidad de esta conducta anterior, es muy fácil ver cambios de carriles, giros y cualquier situación al volante que debería indicarse con los intermitentes, realizarla sin ellos. Lo que era anormal hoy es normal y ahora lo anormal es ver funcionar los intermitentes.

Otra situación normal hoy día es hablar con alguien sin mirarle. No digo a los ojos o a la cara, mirarle en general. Lo habitual es estar hablando con alguien pero estar mirando el móvil. Ver un grupo de personas sentadas en una mesa, intercambiando frases entre ellos (no lo considero charlas o conversar) mientras todos miran sus correspondientes móviles es habitual en cualquier terraza o bar.

Y si te paras a pensar detenidamente, aceptamos muchos comportamientos que en una sociedad civilizada no se deberían aceptar. Entre nosotros, de los políticos, de los medios, etc. Pero ahí están y ya no nos sorprenden.

Aunque pensándolo bien, puede que haya abierto otro debate sin querer. ¿Realmente somos una sociedad civilizada cuando te pones a observar y analizar cosas que suelen pasar de forma cotidiana?

Esto mejor lo dejamos para otro día. Aunque podéis hacerme llegar vuestras opiniones y así saldrá un artículo más completo.

Daniel Barreña

Coach deportivo, educativo y de desarrollo personal

@dbarresi5

La salida del colegio un día cualquiera

Observa la salida de un colegio. Da igual el día. También, hasta cierto punto, da igual la clase de colegio que sea o la zona y las características de las familias que allí acudan. Es posible que ya lo hayas hecho alguna vez o que formes parte del grupo de personas que te digo que observes. Puede que incluso pienses que todos los días son iguales y que no pasa nada especial. Desde tu punto de vista seguro que tienes razón y te entiendo.

Ahora voy a explicarte mi punto de vista y te invito a que lo veas desde otra perspectiva. Por supuesto que no es ni mejor ni peor que el tuyo. Simplemente es otro punto de vista que miraré de explicarte con un fin muy sencillo. Este no es otro que si consideras que lo que te expongo puede tener algo de sentido y no te gusta, pongas tu granito de arena para que pase a ser historia. Sería fantástico que eso pasara. ¡Allá voy!

Pues bien la salida de un colegio, sobre todo con los más pequeños, debería ser un momento de reencuentro. Salen después de pasar el día en un entorno diferente al de casa y alguien los recoge. Por lo general alguien que les quiere aunque esto muchas veces no quede del todo claro.

Ves de todo. Padres y madres que según los recogen, se dan la vuelta y caminan hacia la salida del colegio o hacia el coche sin intercambiar una sola palabra o gesto afectuoso con el niño o niña. También están los que llaman de lejos con el coche en doble fila y cuando el niño está de camino al coche, ya se suben o lo arrancan para salir rápido una vez esté dentro del coche.

En otros casos ves a la persona que sea que sigue haciendo exactamente lo mismo que estaba haciendo antes de recogerlo. Sigue hablando por el móvil o por WhatsApp o hablando con el amigo o amigo en el caso de hermanos mayores o siguen escuchando música con los auriculares pese a ir caminando por la calle en compañía del recién recogido.

Lo peor es que esto ya es normal. Lo nefasto es que estas personas no se dan cuenta de que están siendo modelos y que el que lo recibe, luego lo hará. Y seguramente se lo hará a esta misma persona. Claro pero cuando uno lo recibe no es lo mismo…

¿Te suena lo que acabo de explicar? ¿Te gusta? Actúa en consecuencia.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Com escoltem el nostre diàleg intern?

A la teva millor versió d’aquesta setmana ens fem aquesta pregunta: com escoltem el nostre diàleg intern?

És innegable que en la nostra vida hi ha un conjunt de veus interiors que ens acompanyen i que estan molt presents en tot allò que fem; són els nostres pensaments, allò que sentim, allò que ens diem… I sovint escoltem massa selectivament aquest diàleg intern i podria ser que en alguns casos només deixéssim entrar aquells que ens desanimen i que no escoltéssim els que porten esperança i alegria.

Pensaments i sentiments negatius que no ens porten enlloc. Pensaments sobre nosaltres mateixos: “No vals per a res! Tothom ho fa millor que tu! Sempre fiques la pota! Ets un desgraciat! Mai faràs res a la vida! Sempre tinc mala sort! Sóc gafe! No sé! No puc!” O sobre els altres: Tots van contra mi! Ningú em compren! No et fiïs de ningú! Sempre m’estan fastidiant! Ningú m’estima! …

No deixem que s’apoderin de nosaltres els pensaments i els sentiments negatius! Aquesta vida no és de color de rosa, però la moral de derrota ens posa límits massa petits, ens tanca portes, no ens permet créixer, talla les nostres capacitats perquè llavors ja no val la pena ni intentar-ho… Lluitar amb confiança, amb fe i amb constància és garantia de victòria i d’alegria. I enfoquem-nos sobretot en el nostre cercle d’influència, no en aquelles coses que no depenen de nosaltres.

La millor manera de superar el desÀNIM és obrir-nos als altres, portar consol, estimació, donar un cop de mà, recordar i fer presents les nostres fites aconseguides, tornar-ho a recordar, enfocar-se en les coses positives que tenim (que són moltes, moltíssimes) i no oblidar mai que els estats d’ànim passen i que amb paciència sempre poden significar un moment de creixement personal i de renovació. A més a més,  posant-nos filosòfics només l’Amor és etern.

Podeu trobar aquesta reflexió al següent enllaç del programa Fórmula Estel de Ràdio Estel (13:30- 17:10)

Albert Valldosera

Coach

Los sueños son necesarios aunque les acompañen pesadillas

¡Qué bonito es tener sueños! Despertarse una mañana y, aunque no lo recuerdes, saber que has tenido un agradable sueño te hace afrontar el día distinto. Incluso, esas mañanas en las que eres consciente que has tenido un sueño pero también una pesadilla, aunque tampoco la recuerdes, son diferentes. Empiezan con más positivismo. Con una sonrisa tonta en la cara.

También existen otros sueños, los que tenemos cuando estamos despiertos. Y esos los tenemos todos. A nivel personal o profesional y de muy diverso tipo. Es más, sabemos que muchos de nuestros sueños son compartidos con otras personas. Incluso podemos saber que no todos lograremos hacerlos realidad.

Algo importante es saber de personas  que hayan logrado convertir el sueño en realidad. Esos modelos inspiradores nos pueden aportar foco de cómo hacer las cosas por ejemplo. En ocasiones, ni siquiera es necesario que esos modelos hayan cumplido el mismo sueño que uno tiene para que los tengas como referencia.

El deporte suele ser un gran banco de ejemplos de superación, de imposibles, de sueños hechos realidad tras mucho esfuerzo individual o colectivo. Sin lugar a dudas el Leicester City de Claudio Ranieri era, es una fuente de inspiración para muchos. Da igual el deporte que cada uno practique o siga, lo que lograron fue admirado por muchos.

Seguramente es por eso que la destitución de Ranieri ha conmovido a muchos, incluidas a personas que no lo estiman en demasía o de otros deportes. La pesadilla ha llegado meses después de que el sueño se convirtiera en realidad. Es lo que tiene el profesionalismo, como dicen muchos.

Al margen del final, lo importante es la huella que ese equipo, el trabajo de Claudio Ranieri durante esa temporada deja en muchos. Lograron hacer soñar a muchos y consiguieron que ese sueño se hiciera realidad.

Los sueños son necesarios en todos los ámbitos. Incluso en los sectores más profesionalizados que pueden convertirlos en pesadillas de una forma inusitadamente fácil. Pero esa energía que los sueños nos aportan no surge de ninguna otra forma. No será fácil que se hagan realidad y seguramente habrá decisiones difíciles e inconvenientes que lo dificultarán.

Pero sueña. Sueña y no pienses en las pesadillas, ya las gestionarás cuando lleguen. No sirve de nada preocuparse antes.

“Todos nuestros sueños pueden convertirse en realidad si tenemos la valentía de perseguirlos”

Walt Disney

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Sobreprotección hasta la extenuación ¿para qué?

La sobreprotección está de moda, por desgracia. La encuentras allá donde mires de muy diversas formas. En forma de padres helicóptero que revolotean sin parar y aparecen por cualquier sitio y en cualquier momento. Otra opción es la que crea niños y niñas que parece que hayan vivido toda su vida en una burbuja. Y muchas más, algunas de ellas potenciadas por según qué metodologías pedagógicas actuales que ayudan a que este tipo de padres y madres actúen así, disfrazándolo de implicación en las actividades de sus hijos.

En función de la edad se ven diversos comportamientos que llaman la atención. También en función de ella, según qué acciones pueden ser vistas como normales pero no son más que primeros pasos que ya forman parte de esta sobreprotección o pueden conducir a ella. Incluso hay algunas que de tan normales, no vemos lo que son en realidad o lo que pueden llegar a producir.

Hay algunas que cada vez veo más pero en especial hay una que me llama la atención. Niños y niñas que al salir del cole lo primero que hacen es colocarle la mochila a la persona que los va a buscar y puede que luego les den un beso, un abrazo o simplemente les digan hola. Sí, he dicho puede. Pero es que ahora veo a adolescentes salir de entrenar al deporte que sea o de la actividad extraescolar que corresponda y hacen lo mismo. Padres, madres, abuelos y abuelas que cargan con la mochila mientras el adolescente camina ligero con el móvil en las manos y muchas veces sin ni siquiera saludar como decía antes o ni tan siquiera mirar a la persona. En muchas ocasiones no son ni ellos los que largan el brazo para dar la bolsa en cuestión, son los adultos los que prestos van a cogérsela. Para mí, es alucinante.

A esto, sumad todo lo que las nuevas tecnologías han traído como padres que hacen grupos de WhatsApp sin los hijos para ir pasando los deberes u otras cosas que no les corresponden. U otras acciones tan mundanas como niños de 11 años que tienen muchas dificultades en vestirse solos o en atarse las deportivas de forma correcta.

Entonces llegamos a extremos. Madres y padres que se presentan en entrevistas de trabajo en lugar de sus hijos, reclaman notas a profesores universitarios, llaman al trabajo para decir que sus hijos/as están enfermos incluso cuando ya no viven con ellos…

Y mi pregunta es clara. ¿Toda esta sobreprotección qué objetivo tiene? ¿Pretende crear al hijo más preparado para la vida diaria? ¿Más competente?

Dudo que así sea. Es más, pienso que en muchas de estas actitudes, pueden más las ganas de reconocimiento como padre o madre de los progenitores que el ayudar a sus descendientes para que puedan vivir una vida plena. Y plena es con sus cosas buenas, no tan buenas y malas. De todo siempre hay, por más que se intente evitar.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Nos encanta mirar para otro lado

Mirar es un acto consciente. Todos conocemos la famosa frase “vemos todo lo que miramos pero no miramos todo lo que vemos”. Es así, nos guste o no. Y esto nos define como personas en multitud de ocasiones. Cada día diría yo.

La gran mayoría de nosotros miramos a lo largo de un día diversos actos. De muchos de ellos nos generamos nuestra opinión del mismo. Estoy plenamente convencido que no todo lo que miramos nos gusta, complace, agrada, etc. No nos produce ninguna sensación positiva. Por desgracia, también estoy convencido que en numerosas ocasiones, no hacemos nada para cambiar esas circunstancias.

¡Ya, ya! Ya sé lo que algunos me diréis. No todo puede gustarnos, hay cosas que no dependen de uno, que le vamos a hacer si la vida es así,… Por supuesto. ¡Ah! ¡Y no os quedéis en estas opciones! Os animo a crearos más excusas, más justificaciones para no hacer nada. Para que todo siga así, no vaya a ser que lo que pensáis que tenéis lo vayáis a perder. En realidad, a la gran mayoría, es esto lo que los frena, lo que los hace mirar para otro lado.

Ahora vamos a ser un poco serios. ¿De verdad piensas que no puedes hacer nada para cambiar lo que no te gusta? Y me refiero a cualquier cosa. Desde algo personal a algo profesional o social. Si la respuesta es no, te invito a que dejes aparcado el victimismo en tu toma de decisiones. No te engañes. Algo puedes hacer.

Cierto es que es posible que no lo puedas hacer solo. Necesites ayuda o colaborar con alguien. Pero voy a darte una buena noticia. Igual que tú miras para otro lado, otros lo hacen, lo hacemos. E igual que para algunas cosas, tú necesitas un pequeño empujoncito para ir adelante y afrontarlas, a otros muchos les pasa igual. ¿Quién te ha dicho que no puedes darles tú ese empujoncito?

Lo cómodo es mirar para otro lado. Lo difícil es mirar y actuar. Lo duro es cuando uno recibe directamente cómo el resto miran para otro lado en algo que les afecta. ¡Ah! Pero ya actuarás cuando eso te pase a ti. ¡Despierta! Ya te está pasando.

¿Y ahora qué? ¿Actúas?

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

La fuerza de los puntos de no retorno

Un punto de no retorno tiene un carácter especial. Bien usado te aporta una fuerza, una determinación que, al margen del resultado, logra sacar lo mejor de uno mismo. Mal utilizado, la exigencia que conlleva puede producir el efecto contrario, sobre todo si se abusa de él.

Antes de seguir, ¿qué es lo que se entiende por un punto de no retorno? De las muchas explicaciones que se pueden encontrar, la más extendida es la que está ligada a la escalada libre. En ella, al llegar a los 6 metros de altura se toma la decisión de seguir o no. A partir de ahí, subes sí o sí, bajar es inviable.

Las situaciones que se definen como puntos de no retorno, sin plan B, aparecen en nuestras vidas. Decisiones a tomar o proyectos a realizar o situaciones a cambiar son ejemplos de escenarios en los que se pueden aplicar.

En el deporte es fácil observarlas. Situaciones finales de partido en las que el equipo que va perdiendo en los instantes finales mejora su juego, su intensidad, etc. y acaba por darle la vuelta al marcador. Es un punto de no retorno. De seguir igual el partido está perdido, no hay más opción para cambiar el resultado. Otras veces no es al final del partido sinó durante todo él. Esos partidos decisivos para los equipos o esas competiciones que marcan a los deportistas.

Pero en la vida habitual de las personas también nos encontramos situaciones que son auténticos puntos de no retorno. Por ejemplo en momentos de cambio profesional cuando un emprendedor percibe que en el siguiente paso ya no hay vuelta atrás. Si decide darlo, muchas veces los siguientes pasos se suceden como si fuera de forma natural, fruto de la determinación, la actitud, el tener un foco claro que alimenta el punto de no retorno.

Otro ejemplo son las relaciones personales. ¿Cuántos puntos de no retorno sois capaces de identificar ahora mismo?

Un punto de no retorno también tiene sus normas. Debe depender de ti, debes sacar toda tu fuerza de voluntad y acallar el diálogo interno que te frena, sin excusas, sin abusar de ellos y deben estar bien descritos.

¡Detecta los tuyos y a por ellos!

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

No he probado el tabaco, el alcohol, el café ni las drogas… ¿y el raro soy yo?

Tengo 38 años cuando escribo esto, y sí, aunque cueste creer, a día de hoy no he tomado una gota de alcohol, no he dado una calada a un cigarro, ni un sorbo a una taza de café y ni mucho menos he ingerido droga alguna. Todo lo he tenido en las manos, todo me lo han puesto delante (dudoso llamar a alguien amigo cuando te insiste en probar algo de esto), todo lo he olido porque me lo han puesto en mis narices literalmente. Salía al patio del colegio en mis años adolescentes y en mi grupito tenía de todo, uno que fumaba porros, otro que fumaba tabaco, otro que prefería la cervecita y otro que de vez en cuando se metía “harina” por la nariz, y tras compartir recreos y miles de horas con ellos, a mí me provocaba cero tentación, y eran mis amigos porque en ningún momento me preguntaron una y otra vez si quería probar algo. Por eso no he creído mucho en las malas compañías, que sí que puede influir, está claro, pero creo más en la personalidad de cada uno y en cómo nos han educado.

He tenido la misma conversación cientos, diría que miles de veces. Reunión familiar, cena de amigos, encuentro con gente nueva, siempre toca dar explicaciones de mi “caso”: “Este es el chico que te decía que no ha probado nada”, “eso es imposible, eso no existe”, “que sí, de verdad”, “pero… ¿nada de nada, cero?”, “no”, “pero para brindar, en una boda aunque sea”, “que no”, “y… ¿por qué? no entiendo… ¿por religión?“, “no, soy ateo”. ¿Curioso no? Yo no pregunto por qué la gente sí toma algo, ni por qué empezaron con ese gasto a fondo perdido de salud y dinero, pero yo siempre tengo que contar el “cuento” de por qué no lo hago, me cuesta entender que yo sea el raro.

No soporto el olor del alcohol y el café, el humo del tabaco me incomoda muchísimo desde pequeño y el tema drogas, siempre he pensado que gastarse dinero en algo tan perjudicial y peligroso no entra en mis planes y sé que cualquiera de estas cosas pueden crear adicción y no lleva a nada bueno, entonces… ¿por qué tengo que probarlo? ¿qué lógica tengo que utilizar para probarlo? Entiendo que mucha gente cuando una comida no le entra por la vista, el olfato o la procedencia ya ni la prueba, al final, utilizo ese razonamiento como única norma para no probar nada y nunca he tenido el más mínimo problema para decir NO.

Que haya menos gente que no beba, no fume o no tome drogas no significa que esté mal, y siempre he tenido la sensación de que me consideran el equivocado en esta sociedad. Si bien con el tiempo voy viendo que hay mucha justificación de por medio. Igual es más fácil unirse al grupo fuerte de la multitud que quedarse en el lado oscuro de la minoría. Al final son conclusiones mías, todo puede estar bien y todo puede estar mal.

¡¡¡La vida son dos días… disfruta!!! o ¡¡¡déjate ir que no pasa nada… suéltate!!! o “sin el café no soy nadie” o “no sé divertirme sin tomarme algo” y muchas frases típicas de este estilo. En definitiva, he escuchado de todo, miles de invitaciones a probar sustancias insanas, miles de justificaciones de por qué es bueno, o no es malo, o un poquito no hace daño o de algo hay que morir. Luego resulta curioso ver a la gente decir que ya no volverá a emborracharse, o hacer mil intentos de dejar de fumar, o que quieren reducir la toma de cafés al día o que no tiene dinero para esto y lo otro gastando en estos vicios. Los veo temas delicados que pueden ser peligrosos como para ir invitando-incitando a la gente a probarlo.

“Nos vemos en el camino” (pero no me invitéis a nada ni me preguntéis por qué lo hago…)

Iván Faure

Fotógrafo y viajero

www.ivanfaure.com