El cuento de los propósitos de año nuevo

“¡Familia! Estos son mis propósitos para este nuevo año… Esta es la forma en la que mi tía empezaba todos los años desde que tengo memoria. El brindis y después los propósitos.

He escuchado de todo: cambiar de trabajo, crear una empresa, hacer deporte, dejar de fumar, comer de forma más saludable, aprender inglés,… y un sinfín más. Bueno, la verdad es que tampoco tantos porque muchos se repetían año tras año. En la familia hacíamos apuestas a ver quien acertaba los de este año.

Durante enero y febrero todo iba bien. Cumplía sus propósitos a rajatabla. Sin excusas de ningún tipo. Marzo ya era distinto alguna que otra excusa caía algún día. En abril tres cuartos de lo mismo. En mayo miraba de forzarse un poco para seguir cumpliéndolos. Esto duraba hasta San Juan. El verano era la etapa de relax para llegar al otoño, recordar los propósitos, ver que no se estaban cumpliendo y con el invierno y el año nuevo volverlos a decir. Esos u otros que le pasaran por la cabeza.

Lo malo es que esto pasaba con toda clase de propósitos y eso para el resto ya no era divertido. Para ella sí.”

Con los cambios que queráis, este cuento encaja con muchas personas que realizan estos tan conocidos y publicitados propósitos de año nuevo. Yo no creo en ellos. Es más, lo peor que veo en ellos es que para muchas personas son un simple juego de año nuevo. Sin darse cuenta de lo que eso puede conllevar.

Aunque el cuento anterior tiene poca magia, a veces parece que muchas personas consideran que los propósitos de año nuevo sí que tienen ese algo especial que hará que mágicamente se hagan realidad… Incluso las personas que tienen experiencia en fracasar con sus propósitos de año nuevo, o mucha experiencia, siguen pensando y actuando de la misma manera…

Lograr hacer realidad algo no es mágico. Necesita de un plan de acción bien construido y adaptado a cada persona. La realidad de cada uno de nosotros es distinta a la que tiene la persona que tenemos al lado. Cada plan es personal e intransferible en su conjunto.

Además de un plan, lograr un propósito, ya sea realizar un cambio, instaurar un hábito o lo que cada uno decida, nos costará algo. Sin estar dispuestos a pagar el precio que eso conlleva es imposible. Por otro lado, si ese propósito no es ecológico con lo que somos o queremos conservar de lo que somos ahora mismo, tampoco será posible.

Con estos y algún otro aspecto que cada persona determina, lograr tus propósitos es mucho más factible. ¡Ah! Y por supuesto lograrlos cuando tú decidas, no cuando el calendario te “obligue” a plantearte algo.

La magia de hacerlos realidad la aportarás tú con tu esfuerzo y tu forma de actuar.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Quin títol ens agradaria que portés la pel·lícula de la nostra vida?

A la teva millor versió d’aquesta setmana voldria plantejar aquesta qüestió: quin títol ens agradaria que portés la pel·lícula de la nostra vida?

Aquesta mateixa pregunta me la van fer fa un temps en una formació de temes de Coaching. I quasi sense pensar-m’ho vaig dir “La vida es bella”. I no per una espècie d’optimisme exacerbat que et fa veure tot de color de rosa i dir que “bonica que és la vida” de manera ingènua. Sinó que ho vaig fer pensant en el contingut de la pel·lícula que porta aquest títol. 

Per mi és una obra d’art aquesta pel·lícula de Roberto Benigni! I ha tantes escenes interessants: algunes plenes d’amor, altres de sofriment i de tristesa, hi ha vida, hi ha mort… en el fons diria que és una pel·lícula plena d’escenes que transmeten humanitat. I a més a més, totes aquestes situacions són tractades amb una delicadesa extraordinària, en fi, com deia al principi: una obra mestra. 

Les paraules inicials de la pel·lícula la descriuen perfectament, diuen: “Aquesta és una història senzilla, però no és fàcil explicar-la. Com en una faula hi ha dolor, i com una faula està plena de meravelles i felicitat”. 

Segurament aquestes paraules també podrien encapçalar la pel·lícula de la nostra vida. A on tots trobarem llums i ombres, alegries i tristeses, llibertat i esclavitud. Valorant tot plegat, quin títol li podem donar a la nostra pel·lícula? O millor dit, quin títol li volem donar? 

Amb tota seguretat de la nostra resposta existencial se’n derivaran pensaments, sentiments, emocions i també accions concretes. Pensem-ho i posem-ho en pràctica en cada acció, gran o petita, de la nostra vida.

Podeu trobar aquesta reflexió al següent enllaç del programa Fórmula Estel de Ràdio Estel (25:24- 28:37)

Albert Valldosera

Coach

Juego menos minutos de los que me merezco

El reparto de los minutos de juego de los jugadores de un equipo es algo que siempre crea polémica. Personalmente, no conozco el deporte de equipo, o por lo menos ahora no caigo en ninguno, en el que no pase. Y cada día más.

A lo largo de la temporada, es habitual que algún jugador considere que se está siendo injusto con su participación. Sí, no me he equivocado. He dicho injusto. La justicia, entendida de muy diversas formas, es una palabra que suele salir en estas conversaciones.

Otro aspecto que me gustaría dejar claro es que a veces puede ser verdad. Es posible que algún jugador o jugadora pueda estar jugando menos de lo que su nivel de juego merece o incluso cumpliendo con lo que se le exige. Puede ser, es una posibilidad.

El problema es cómo se afronta esta situación. Cada uno lo ve desde su perspectiva. El entrenador de una y, por lo general en estos casos, el jugador de otra bastante distinta. Sin una comprensión del punto de vista y, sobre todo, de cómo está viviendo la situación ambas partes, el entendimiento es imposible.

Hablo de entender la situación y mirar de encontrar puntos en común. El jugador quiere jugar más. Personalmente no quiero en un equipo a nadie que no lo quiera hacer (siempre consciente de sus posibilidades actuales). El entrenador quiere que todos sus jugadores puedan aportar lo máximo posible por el bien del equipo. Se trata de gestión de personas, de equipo, para lograr un objetivo común cumpliendo también con los individuales de cada componente del grupo.

Esta parte la entiendo, la respeto. Hay otra que no me gusta y que cada vez conlleva más problemas en el deporte formativo. Aquí entran en juego las familias y esto complica la situación.

Se pueden producir en todas las edades pero suele haber un momento en las que estas se disparan. Es la temporada en la que, por edad o nivel competitivo, el reglamento varia y ya no existe una obligatoriedad en el tiempo mínimo y máximo de juego. Aunque un jugador que antes estuviera obligado a jugar 10 o 15 minutos, juegue la misma cantidad, el hecho de hacerlo con otra distribución, ya genera un problema. Podríamos hablar de crispación familiar incluso.

La solución a esto es más complicada y viene acompañada de diferentes puntos sobre los que todos debemos reflexionar cuando esto pasa. Algunos de estos puntos son el papel de las familias en el deporte, cómo transmitimos los valores deportivos dentro del club, la relación de los equipos y clubes con el entorno familiar y muchos otros que por sí solos ya dan para una gran cantidad de artículos.

Lo importante es el jugador y la jugadora. Conocer cómo vive la situación, a qué lo atribuye, buscar puntos de conexión y soluciones reales y aplicables. Claro, todo esto se puede hacer si existe una relación de confianza entre ambas partes y si el jugador cree que de verdad el entrenador quiere contar con él. De lo contrario el conflicto no servirá para crecer e irá a peor.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Quines són les persones decisives en la nostra història personal?

A la teva millor versió d’aquesta setmana plantejo aquesta qüestió: quines són les persones decisives en la nostra història personal?

Si ho pensem una mica, al llarg de la nostra vida hi ha hagut moltíssimes persones que ens han donat la mà, en sentit literal o en sentit figurat. Els nostres pares, els germans, amics, companys de feina, persones que ens hem trobat, familiars, professors… Han sigut persones que han estat a prop nostre en un moment donat o en molts moments i que han suposat un punt fort on construir la nostra vida personal o professional. Fins i tot a vegades han sigut persones “anònimes” que sense saber-ho ens han fet un gran favor.

Persones que amb el seu exemple, la seva paraula, la seva estimació han estat al nostre costat de manera decisiva perquè som el que som, en gran part, gràcies a totes aquestes persones. Formen part de la nostra història personal i a vegades els tenim molt presents però moltes altres queden com emmagatzemades de manera innegable en el nostre disc dur. Són allà presents com la pinya d’un castell que passa desapercebuda però que és absolutament necessària.

A mi personalment, m’agradaria ser una persona d’aquestes. Una persona que hagi influït positivament en molts d’altres. Una persona que sense coses massa extraordinàries hagi fet el bé a aquells que s’hagi trobat en el camí. Que hagi animat, que hagi donat esperança, alegria, sentit de la vida. Algú que hagi donat la mà, en sentit literal o figurat, ajudant a molts a tirar endavant i a viure amb més plenitud.

Podeu trobar aquesta reflexió al següent enllaç del programa Fórmula Estel de Ràdio Estel (28:34- 31:55)

Albert Valldosera

Coach

 

 

¿Soy consciente de todo lo que hago?

Suena el despertador. Son las 6:30 de la mañana. Cinco minutos más… puede que sean 10. Tengo tiempo. Voy al lavabo. ¡Qué sueño tengo! Será mejor que me meta en la ducha. ¡Qué bien se está! Oigo ruido, ya se han levantado. Será mejor salir y vestirse.

Son las 7. Toca ver qué tal va todo. La grande se ha levantado ya y el pequeño también. Bien, hoy podrán desayunar sin correr, vamos bien.

Ya estamos todos desayunando. A ver qué hora es… las 7:15. Perfecto. A y media ya estaremos y a menos veinte podremos irnos sin prisas, tranquilos.

¡Ya vamos mal! ¡Ya teníamos que haber salido! ¡Son menos cuarto! Por fin arranco el coche y… el semáforo de las narices. Ya está, como cojamos otro… no llegamos al instituto a las 8. ¡Ui! Casi cogemos este. Menos mal. Vale, mi hija en el instituto Ahora a dejar al pequeño en casa de su amigo para que vayan juntos al cole y a la reunión a las 9. Sobrados.

¡Qué hace ese camión ahí! ¡Ahora pasas a recoger la basura! ¡Vaya tela! 5 minutos al garete. ¡Por fin! Llegamos. Niño con su amigo A ver qué hora es… ¡Mierda! Y media. El camión de las… Voy a avisar de que llegaré justo, justo pero muy justo al inicio de la reunión. ¡Este semáforo no! Ya no llego.

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Ya he llegado. Son las 9:10. Por suerte, no ha empezado la reunión. Pero la de hoy es larga. O empezamos ya o entre una cosa y otra… no podré hacer el resto de cosas. Ya llegan todos. Bien. Sólo son y cuarto. Si no hay nada imprevisto a las 12 como mucho estamos fuera. Podré llamar a esos dos clientes antes de comer y después repaso los otros proyectos y fuera. Día hecho.

¡Las una y media! ¡Ahora salimos! Esa manía del “ya que estamos todos aquí…” y añadir puntos al guión de las reuniones. Ya no puedo llamar a los clientes. Mejor voy a comer.

Ya está. A casa. Y eso que uno de los clientes se ha enrollado con una tontería. Pero bueno, sólo es media hora más tarde lo normal. Ahora a casa a descansar. ¡Ups! Tengo que comprar y pasar a recoger al pequeño de inglés. Primero lo recojo y luego, de camino a recoger a su hermana de kick boxing paramos a comprar.

¡Vaya! Hoy sale tarde de inglés. Ahí sale. Sí que hay circulación hoy. ¡Y el supermercado está a reventar! A ver la lista… no hay nada urgente. Bueno si, algo para cenar… la verdad es que no tengo ganas de cocinar… ¿Pedimos unas pizzas para cenar hijo?

Ya estamos en casa. ¡Qué tarde! Haced los deberes mientras pido y vienen las pizzas. Espero que tengan tiempo…

Ya hemos cenado y todo recogido y se han ido a dormir. Un poco de relax. No mucho que casi son las 11.

¡Ostras las 12! Me preparo y a dormir que ya es tarde.

Buenas noches. Las 12:30. En seis horas en pie. ¡No he preparado la lavadora de mañana! Lo hago al levantarme… Y algo más tenía que hacer…. ¿qué era? No recuerdo. ¡Bufff! La 1, ya me acordaré.

Esto, con variaciones personales de cada uno, se parece mucho a un día habitual de muchas personas. ¿Somos conscientes de la cantidad de cálculos que hacemos a lo largo de un día? Esta historia es en parte mía y en parte de Lluís Segarra, divulgador de matemáticas, que la utilizó para demostrar la presencia de las matemáticas y el cálculo en la vida diaria sin que nos demos cuenta de ello.

Yo le doy otra vuelta de tuerca. ¿Eres consciente de la cantidad de pensamientos y acciones que haces a lo largo de un día? Seguramente no. Presta algo de atención y descubrirás algún pensamiento o alguna acción que puede que desees cambiar. También podrás disfrutar más de esos pensamientos y acciones. Toma consciencia y disfruta más de todo.

¡Ah! Y si decides cambiar algo, estaré encantado de que me lo cuentes.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Todo lo que envuelve un torneo

Un torneo es especial en muchos sentidos. Para los que lo organizan es un esfuerzo enorme, la culminación de muchos días de trabajo. En caso de existir un equipo anfitrión, es algo especial poder disfrutar de una actividad así creada por el club al que perteneces. Para el resto de participantes también es algo especial ya que es un evento que rompe la rutina competitiva a lo largo de la temporada. Por último, asistir como espectador suele darte la opción de ver partidos igualados, competitivos,… en un ambiente distinto a una jornada de liga habitual.

He asistido a muchos y en general me encantan. Acabas muy cansado si haces un seguimiento exhaustivo de toda la competición que allí se desarrolla o si participas en él. Pero por lo general los he disfrutado. Observar las relaciones que se establecen entre los distintos participantes y el buen rollo que suele haber también es muy agradable de ver. Son esos momentos que te hacen ver de primera mano la importancia del deporte y sus valores.

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Claro que también son eventos donde puede existir una gran carga emocional concentrada en pocas horas. Malos partidos que se encadenan y que todos ellos suceden en el mismo día por ejemplo. Más las habituales gestiones que se tienen que ir solventando habitualmente en los equipos (juego poco, este no la pasa, no entiendo el cambio,…). Son momentos en los que la gestión emocional del jugador por parte de los entrenadores sale a la luz. La gestión colectiva también, por supuesto.

También hay que sumar algo que particularmente pienso que antes no era tan visible. Ves a muchos scouts mirando jugadores, a padres/ madres entablando relaciones con otros clubs con intenciones de cambiar en un futuro, etc. Esas cosas que pervierten un poco el espíritu de los torneos. Seguramente siempre han existido, pero hoy día son muy visibles y se producen de forma descontrolada.

Todo torneo tiene de todo. Yo prefiero quedarme con la parte competitiva, las relaciones que se establecen y en definitiva vivir los torneos como experiencias puntuales que pueden proporcionar un plus en el aprendizaje general de toda la temporada.

La otra parte, siempre está ahí e incluso se puede decir que forma parte del juego. Con que no lo condicione tengo bastante.

Un torneo es una fiesta. No conozco ninguno que no desee que todos los participantes lo vivan así. Disfrutemos de ellos y valoremos todo el esfuerzo que hay detrás.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

Sabem veure la diferència entre estar sols i sentir-se sols?

A la teva millor versió d’aquesta setmana vull parlar sobre la soledat: sabem veure la diferència entre estar sol i sentir-se sol?

Estar sol o sentir-se sol no és el mateix encara que ho pugui semblar. La soledat (estar sol) sovint és necessària per a reflexionar, pensar, treballar. Estar sols ens permet estar en silenci i des del silenci tenim l’oportunitat de reorganitzar-nos per dins i d’escoltar allò més profund del nostre cor. A més a més a vegades no hi ha una altra opció que anar sol o fer sol alguna cosa perquè no sempre podem anar acompanyats a la vida.

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Però estar sol és ben diferent de sentir-se sol. Sentir-se sol és una d’aquelles experiències dures a la vida, sobretot si es perllonga en el temps. És arribar a casa i tenir la sensació de què les parets et cauen a sobre. És anar pel carrer i pensar que ningú t’espera enlloc. És un sentiment que a vegades arriba a la vida de les persones sense saber ben bé com hi ha arribat.

A més a més, aquest sentiment de soledat pot sorgir estant envoltat de persones. Perquè sentir-se sol o acompanyat no depèn de si tenim moltes o poques persones al nostre entorn, sinó del grau de sintonia, d’acolliment, de comunicació que hi hagi i sobretot sobretot de la nostra situació interior (ho remarco perquè diria que això últim és determinant en la majoria dels casos). I això pot canviar segons les circumstàncies de la vida.

Quan un se sent sol perquè està trist o perquè pateix per alguna cosa, una veu amiga, una estoneta de contacte humà, pot significar molt. Segur que en tenim experiència! Algú amb qui podem compartir íntimament les nostres alegries i les penes que portem a dins. Algú que ens escolti sense esperar res a canvi…

Avui en dia hi ha una autèntica por no només a sentir-se sol, sinó a estar sol. Es busca fer coses sense parar, no pensar massa, connectar-se contínuament a les xarxes socials, tenir el mòbil a la mà a la mínima que no fem res, sentir soroll, veure la tele… I tot per evitar estar sols amb nosaltres mateixos, cosa que ens faria un gran bé.

Podeu trobar aquesta reflexió al següent enllaç del programa Fórmula Estel de Ràdio Estel (21:08- 25:22)

Albert Valldosera

Coach