Falsas encuestas de satisfacción

Preguntar es una de las actividades humanas que se aprende más pronto. Esa curiosidad innata y sana que aporta multitud de aprendizajes a la persona y que hay que procurar que nunca se pierda. Otro tema es cuando se pregunta por cumplir, sin ganas reales de escuchar al que responde. Preguntar por obligación o por qué es lo que se espera. Esto es mucho más frecuente de lo que parece y extendido en todos los sectores.

Casos hay muchísimos. Desde el padre o madre que se presenta en la entrevista con el tutor o tutora de hijo o hija y pregunta sin el más mínimo interés hasta el entrenador o maestro que pregunta a su jugador o alumno que le pasa pero no escucha la respuesta y sigue con su idea preconcebida. Desde el vecino que te pregunta cualquier cosa en el ascensor hasta el vendedor que te pregunta lo que deseas pero ya tiene decidido qué va a venderte.

Un mundo aparte son las encuestas, en muchos casos las mal llamadas encuestas de satisfacción, ya sean telefónicas o por escrito. Seguro que habrá algunas que tengan su sentido y que valoren el proceso y no sean utilizadas exclusivamente para fiscalizar a los trabajadores o para rellenar estadísticas internas o externas. Pero por la experiencia que tengo con ellas y el uso que se les da, la gran mayoría son un puro formalismo.

EncuestadeSatisfaccion

Las que me parecen más falsas e innecesarias son las que se realizan en el ámbito educativo, ya sea educación formal en instituciones públicas como universidades o en otros cursos o formaciones privadas. ¿Cuántos de vosotros habéis realizado una de estas encuestas criticando de forma constructiva algún aspecto formativo o formador en cuestión (vuestros compañeros de curso también lo han hecho) y este aspecto o persona aún sigue en activo en las ediciones actuales?

Eso siempre y cuando la encuesta te permita reflejar esa queja. Existen muchas encuestas diseñadas estratégicamente para que no puedas realizar prácticamente ninguna clase de crítica constructiva que pueda afectar al status quo de la formación.

Personalmente cuando me toca realizar una de estas encuestas, el cómo este confeccionada afecta, y cada vez más, a mi valoración sobre la formación. Me demuestra realmente las ganas de mejorar el producto que tienen los organizadores y su implicación real en lo que organizan y el servicio que prestan. En más de una ocasión me he negado a rellenar algunas encuestas configuradas que no son un feedback real y necesario en esta clase de actividades.

Preguntar cuando una persona, empresa o institución desea realmente saber la respuesta a su pregunta y analizarla con interés valorándola como una fuente de información valiosa. Ese debería ser el procedimiento a seguir. Y de esta forma obtener una información que me hará crecer sin ninguna clase de duda.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

 

1 comentario
  1. Ingrid - Encuestas de Satisfacción
    Ingrid - Encuestas de Satisfacción Dice:

    Hola gracias por el articulo.
    Es lamentable que algunas organizaciones no busquen una critica constructiva ya que muchas se derrumban por no conocer el nivel de satisfacciones de sus consumidores o clientes o quienes están a su cargo. Una encuesta nos da conocimiento de nuestras necesidades a trabajar y seguir siendo competitivo.

    Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *