Generar adicción: dependencia emocional en el deporte de formación

Empiezan las temporadas, la competición oficial, y sea el deporte que sea empiezas a observar acciones, puede que simples detalles. Jugador/a que tenía unas acciones o gestos plenamente adquiridos y que de repente no los realiza en el momento adecuado o parece que ya no los recuerde. Equipos que tenían una identidad, reflejo de la suma de las características individuales más otros aspectos, que no parecen para nada un equipo. En ambos casos el rendimiento esperado no es el observado. ¿Qué ha cambiado?

Si hablamos de formación, puede que un aspecto que haya cambiado sea el paso de una categoría a otra. Puede tratarse, simplemente, del proceso de adaptación habitual a un cambio. En etapas adultas los cambios en la situación personal o profesional que se hayan producido pueden ser las claves a analizar para la recuperación, mejora y superación de este momento de bajo rendimiento.

Otra fuente a estudiar son los cambios de entrenador. La relación entre un entrenador y su jugador o sus jugadores marcará su rendimiento. A inicios de temporada en el momento de poner las bases de estas relaciones individuales y colectivas que son los cimientos de la construcción de equipos.image_gallery

En etapas de formación el entrenador es el adulto, o eso se supone, y el encargado directo de gestionar este proceso. Por más que los directores deportivos puedan estar muy al día de cada jugador y/o equipo, es prácticamente imposible que puedan controlar todo lo relacionado con las relaciones personales dentro de un equipo. Es aquí donde el entrenador muestra muchas más cosas de las que muchos se piensan y no hablo de temas relacionados con el deporte en cuestión. También es aquí donde surgen una clase de entrenadores nocivos para el deporte de formación (me atrevería a decir para el deporte en general). Son los entrenadores adictivos o que crean adicción.

La mayoría de estos entrenadores no son conscientes de que crean esta clase repercusión en sus pupilos. Existen diferentes clases y formas de actuar. La que más veces me he encontrado es la de entrenadores que van de un extremo a otro, sin término medio en nada. En nada me refiero incluso a aspectos personales o familiares (aquí las familias también tienen su responsabilidad como siempre que hablamos de formación). A esta forma de actuar, se le une el hecho de ser una referente idolatrado por el jugador (incluso por la familia). De esta forma se otorga naturalidad a estos comportamientos extremos.

Entrenadores con un desproporcionado nivel de exigencia por un lado, mostrado en público con explosiones de gritos y gestos espectaculares que incluso son capaces de llevar errores de aprendizaje en pista a la vertiente personal: “me estás fallando”… Generando así un complejo de culpa no formativo. Eso sí, después los invitan a algo, los llevan a algún sitio, organizan algún acto colectivo con las familias,…que acaba grabando en la mente de los jugadores un “me ha perdonado”, “cómo le he podido fallar…”, “todo lo hace por mi bien”, etc. De esta forma consiguen un grado de adicción extrema, los exprimen a nivel de rendimiento, generando una falsa sensación de evolución como deportista y obteniendo unos resultados que a nivel externo, por desgracia, les ayuda a hacer crecer su aura de “grandes entrenadores”.009_l002_lamas

Cuando el deportista pasa a otro entrenador/a, el cambio es enorme. Incluso con otro entrenador adictivo los resultados no son iguales. Los jugadores y equipos que provienen de un entrenador así necesitan mucho más tiempo para poder adaptarse al cambio de entrenador, si consiguen hacerlo. También es habitual que en esos momentos el deportista empiece a notar esa sensación tan común y tan nociva en el deporte de formación, estar quemado. Normalmente se atribuye al entrenador de ese momento, cuando el problema se ha generado anteriormente.

Las emociones y los sentimientos son aspectos básicos para el aprendizaje de todo. Van ligados a algo indispensable que es disfrutar de aprender y de equivocarte. Cuando el error te somete una presión extra y sentimiento de culpa, la señal de alarma debe encenderse rápidamente.

El deporte formativo también debe asegurarse de que no se generen estas dependencias emocionales nocivas para la evolución personal y deportiva de la persona. El objetivo fundamental del deporte de base es generar personas deportistas que disfruten practicando deporte no generar profesionales de ese deporte.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

 

1 comentario
  1. Mikel Azkorra Larrondo
    Mikel Azkorra Larrondo Dice:

    El aprendizaje está muy ligado a lo emocional. Si el entrenador machaca a sus jugadores, el aprendizaje será simplemente instrucción.

    Responder

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