Beber de varias fuentes

Una de las cosas que más me atrae del conocimiento, de aprender continuamente, es que se trata de algo dinámico, en constante evolución y crecimiento. Esto te obliga a una actividad constante para poder actualizar, reciclar, estar al día en los campos que uno decida.

La avalancha de información actual facilita el acceso a información nueva pero también te obliga a filtrar este caudal informativo para destilar las informaciones que de verdad tienen valor, calidad. Dentro del ámbito de cada uno, dedicar un tiempo a esta regeneración constante es algo básico e incluso en algunos sectores puede ser algo que te permita subsistir, seguir siendo efectivo y competente.

Esta adquisición de nuevos conocimientos puede efectuarse de muchas formas y a lo largo de todo el año. Sin embargo, es cierto que para una gran mayoría de las personas les es más fácil realizarlo en periodos concretos como pueden ser las vacaciones o pequeños recesos laborales. También a la vuelta de ellos por esas energías renovadas con las que la mayoría vuelven.reverse-migration_resized

Sin embargo no es tan habitual buscar estas nuevas aportaciones a tu vida fuera del terreno propio de tu profesión. Incluso en ocasiones se considera como una pérdida de tiempo. ¿Y tú para qué lees/miras eso si no te dedicas a ese tema? ¿Alguien no ha escuchado alguna vez esto? Puede que alguno lo haya pensado al ver a su amigo entrenador de futbol leer un libro de baloncesto o a su hermana asistente social mirar una conferencia de marketing.

Hace años en el instituto, seguramente antes pero no me marcó tanto, me explicaron el concepto de transferencia. Me encantó y me ha sido de gran ayuda para mi sedienta curiosidad innata. Me gusta leer y ver conferencias y charlas de diverso tipo aunque asisto a muchas menos de las que quisiera. Siempre hay una pregunta que surge en algún momento: ¿cómo puedo aplicar yo esto?

Esa pregunta activa mi cerebro y aunque hay ocasiones en las que no he encontrado la forma, buscar esas alternativas me ha llevado siempre a plantearme aspectos profesionales o personales que han salido fortalecidos y enriquecidos en la mayoría de los casos. En otras ocasiones me ha llevado a otras reflexiones más profundas.

Dominar tu ambiente es prácticamente imprescindible para poder desarrollar una adecuada función profesional. Enriquecerla con conocimientos de otros sectores puede ser un punto de distinción que te proporcione el salto de calidad que te haga diferente a tu competencia o te haga estar mejor preparado para poder afrontar nuevas circunstancias que te encuentres por el camino.

Ya sea un libro, un vídeo, asistir a la presentación de un libro o a una conferencia, un curso de 30 horas o más extenso son opciones validas de las que poder transferir conceptos o enfoques. Si además incluimos que sean actividades en las que tengas relación con otras personas de fuera de tu ámbito mejor que mejor. Muchas más opciones de conocer nuevas visiones que te hagan plantearte aspectos de tu zona de confort. De las personas y las experiencias de otros se puede aprender muchísimo.

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

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