Después, más tarde…

Estoy seguro, completamente seguro, sin ningún ápice de duda por mi parte. Todo ser humano con un mínimo de edad y comprensión del lenguaje ha escuchado en alguna ocasión a alguien decir que ya hará algo después, más tarde o mañana. Es más. Aunque admito que puede existir alguien (persona que ya tiene mi más absoluta admiración), un elevadísimo porcentaje de nosotros hemos pronunciado estas palabras. No es una acusación. Aunque hay diferencias. Una cosa es decirlo en algún momento o contexto concreto y otra cosa es tenerlo como estilo de vida.descarga10

Personalmente he tenido momentos de todo. Etapas de mi vida que llevado por la forma habitual de proceder de mi entorno, básicamente algún amigo o en ocasiones mis hermanos con los que convivía, eran habituales esas palabras en mi vocabulario. Casi todos mis recuerdos de esas situaciones acaban igual: haciendo algo después del primer momento en el que podía hacerlo y generalmente de forma urgente. ¡Qué estresantes eran esos momentos!

Pero hay personas que viven permanentemente así, postergando por la vida se puede decir. Después compraré el pan, mañana llamaré a tal, es que ahora…luego te miro “eso”… Por supuesto que “eso” no se mira nunca. Y luego a buscar excusas ante según qué situación. Pese a todo, siguen actuando igual.

Pienso que cuando una forma de actuar lo que más te genera son excusas a repartir a tus allegados y principalmente a ti mismo es el momento de replanteársela. Por lo menos pensar si esa forma es la que de verdad deseas que sea la base de tu vida. Alguno puede pensar que con esto de la base de tu vida…exagero un poco. Pero si lo analizáis bien, esta es la primera forma en la que te relacionas con todo lo que pasa, con todo lo que vives. Reaccionas, de forma instintiva si quieres (aquí tienes una excusa que no comparto para nada), pero es el primer paso que das ante lo que vives, piensas e incluso lo que sientes.

Prefiero actuar a reaccionar. Tomar la iniciativa o estar plenamente inmerso en lo que me está pasando en ese momento. ¡Buufff! Pensará algún postergador… ¡Qué estrés! ¡ !Qué cansancio! Pues no. Eso sí, tienes una intensidad en la vida que transmites constantemente en tu forma de actuar. Son (me gustaría poner somos pero aún no toca) esas personas que te transmiten energía, alegría, ilusión,… y un sinfín de emociones y sensaciones que por sí solas te llenan. Con las que quedas un rato y ese rato se convierte en toda la tarde. Conectas.

Vosotros, ¿qué clase de personas sois? ¿Postergáis o actuáis? ¿Y qué clase de persona deseáis ser?

Daniel Barreña

Coach deportivo y educativo

@dbarresi5

 

2 comentarios
  1. Tonijims
    Tonijims Dice:

    Excelente post.

    La procrastinación es un estilo de vida en muchas personas. Lamentable pero cierto y muy peligroso en según que ámbitos (en mi trabajo a uno ya le hemos apodado “Procastinator”).
    Mi abuelo decía muy a menudo “primero la obligación y después la devoción”. Hay tareas que no nos apetece hacer en algunos momentos pero hay que hacerlas y no postergarlas: eso nos llevará a tener una buena salud mental ya que cuando hacemos las tareas que tenemos que hacer nos sentimos bien y realizados. El no hacerlas y postergarlas nos da una sensación de pesadez y de… “uff! cuántas cosas tengo por hacer”.
    Obviamente la mejor manera de afrontar este tema es con una buena… PLANIFICACIÓN.

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  2. dbarresi5
    dbarresi5 Dice:

    Exactamente! Una buena planificación ayuda mucho y si además está escrito o recogida en algún sitio (multitud de apps se dedican a esto) nuestra mente se encuentra liberada de espacio, algo que también ayuda a no dejarlo para más tarde y que nos hace llegar más frescos mentalmente a las cosas que deseamos hacer.

    Muchas gracias por tu comentario Toni!

    Responder

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