Vendiendo motos

Esta frase popular tiene un significado de sobras conocido. Se utiliza para referirse a las personas que engañan o mienten para lograr un beneficio y luego no se preocupan de hacer realidad lo dicho o prometido. A lo largo de la historia numerosas profesiones han basado su éxito en estas artimañas. Hoy día los principales que nos venden motos de forma constante son los políticos.

Por desgracia en el deporte también existen. Se suele decir que los principales son los managers o representantes de los jugadores. En según qué categoría es cierto. En otras los principales son los directores técnicos, coordinadores o entrenadores. Hay de todo en todos sitios y por suerte también hay gente honrada, con ética y valores.

Dos son las principales situaciones en las que estas personas realizan sus funciones. La primera es para poder fichar a un jugador o jugadora y la segunda para retenerlo en el club o equipo en cuestión. Dicho sea de paso, no tienen por qué estar relacionados y hay muchos que son capaces de fichar pero no de retener o al revés, por más que haya bastantes factores comunes en ambas.

El objetivo es fácil: decir, prometer, asegurar,…cualquier cosa más o menos creíble que pueda hacer que se consiga el objetivo y valerse de lo que sea necesario como capacidad o potencial económico (facilitar transporte) o deportivo (fichar por el nombre que tienes), la figura de alguien respetado en el deporte, la categoría, la zona,…, realzar el ego propio (contigo seremos….) o de los familiares (con su hijo daremos un salto de calidad que…) y un largo etcétera. También entran las clásicas promesas de promoción como que estarás en dinámica sénior o entrenarás y jugarás con tal equipo que compite en la misma categoría del equipo al que quieres ir y que además son mejores.

El problema es cuando todo esto se olvida una vez firmada la ficha al empezar la temporada. De inicio se mantienen las apariencias pero llega un momento en que todo queda al descubierto. Jugadores que se quedan en un club o fichan por uno pensando que también entrenarán y jugarán en el inmediatamente superior y se encuentran que ese equipo tiene 12 jugadores o que los horarios directamente se lo impiden, se encuentran jugando en unas posiciones que no les habían dicho, los servicios que tendrían no son tal y como les habían vendido, etc. Hay otras veces que las exigencias sobre esos jugadores se incrementan hasta que se crea un conflicto en alguna situación. Fácilmente, tarde o temprano, aparece una sensación de engaño bastante visible.

Todo esto podría desaparecer si simplemente todo el mundo tuviera presente que trata con personas. No estaría de más que los dirigentes correspondientes cortaran las alas a estos vendedores y dejaran de mirar los resultados deportivos (o en algún caso los miraran y valoraran si les merece la pena).

Para que esto sea posible, pienso que algo necesario es pensar en soluciones ganar/ganar. En estas situaciones suele predominar el pensamiento gano/pierdes (yo te ficho a un jugador, yo gano y tú pierdes), o al revés (intentas ficharme un jugador que puede ser clave para ti e incluso puede ser lo mejor para él, yo lo retengo a cualquier precio, tu pierdes y yo gano). Aunque pueda parecer lo mismo, no lo es. Los egos están por encima de todo. Muchos entrenadores cuando se enteran que un jugador quiere irse a un club o equipo mejor, si no es de los poderosos, se toman la noticia como algo personal y generalmente como una ofensa, con lo que he hecho por ti…

Por experiencia, se que comprendiendo al otro de forma racional y emocional y buscando soluciones en las que todos nos podamos sentir ganadores se llega a situaciones donde los aspectos positivos surgen de una realidad positiva provocando una sinergia que hace empequeñecer tus mayores aspiraciones, expectativas ante esta situación. Sea para fichar o para retener, aunque en este caso la palabra retener no es la adecuada, me parece que el deporte saldría ganando. Y entonces sí, podríamos estar orgullosos de estos valores deportivos en los que el bienestar de los deportistas y su progresión y evolución humano deportiva están por encima del resto de las cosas.

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