Comunicación forzosa

Cada día disponemos de más formas y más fáciles de establecer un proceso comunicativo con la persona que lo deseemos. Sin lugar a dudas esto es algo positivo. ¿Pero esto no se está convirtiendo en una obligación?

Si hablamos de comunicación de forma simple sabemos que un emisor crea un mensaje destinado para un receptor utilizando un canal y un código determinados. Existen otros aspectos a tener en cuenta pero con los anteriormente mencionados ya tengo para lo que quiero transmitir en este post.comunicacion_01

Voy a proponeros una cosa. Pensad en todos los procesos comunicativos que habéis establecido hoy. Si tuvierais que clasificarlos ¿qué etiqueta les pondríais? Útiles, por necesidad, por obligación, no sé por qué,… Y todas las que queráis o se os ocurran.

¿Estamos utilizando de forma correcta el proceso comunicativo? Soy consciente que existen muchas variables, pero pienso que igualmente se puede realizar una reflexión interesante. Me voy a centrar en un escenario presente hoy día y que se puede extrapolar a otras situaciones.

Gran parte de colegios e institutos han realizado o están realizando por estas fechas las colonias o viajes de fin de curso. Prácticamente todos tienen su normativa adaptada a la edad de los alumnos/as. ¿Qué pasa con el móvil?

Por lo general, hasta cierta edad, está la prohibición de llevar el móvil a los colegios y/o institutos. Esa norma en ocasiones se flexibiliza en las colonias o viajes. Existen diversos motivos para ello pero se pueden resumir en la incapacidad de los padres de darle un espacio controlado a sus hijos durante tres días o la de los hijos/hijas de estar sin sus padres durante el mismo tiempo.

Dos posibles problemas. Se prohíbe llevar móvil, padres que no lo aceptan y otros que sí o no dicen nada, pero al final durante el viaje aparecen móviles, te encuentras a los alumnos hablando con sus padres o recibiendo mensajes. Se permite llevar móvil y se establece una franja horaria para que si lo desean puedan llamar a sus hijos/as. Por lo que sea, esa franja horaria no se puede cumplir. Padres llamando preocupados al móvil del colegio, al albergue…a cualquier sitio porqué no han podido hablar con su hijo/a a la hora que tenía que ser.

En ambas situaciones al volver del viaje, padres justificándose. “Es que aquél le daba su móvil y claro que  iba a hacer yo” o “Es que no había hablado con mi hijo en todo el día y me puse nerviosa….no pensé que pudieran habérselo pasado también en la actividad que esta se hubiese alargado o que estuvieran cenando” o “Si es verdad, llevaba el móvil por si había alguna urgencia y no había nadie que le ayudara, pero ya que lo tenía pues llame para ver cómo iba y para que no pensará que no le quería. Estaba obligado, cómo llevaba el móvil…” ¿Qué estamos transmitiendo a nuestros hijos/as?

Pienso que cada vez tendemos más a comunicarnos por el mero hecho de comunicarnos, sin una necesidad, objetivo o preocupación real. Sin embargo, después queremos que la gente tenga autonomía, iniciativa, sean emprendedores,… No sé yo… pero creando una burbuja a su alrededor… a mí me parece complicado que lo consigan.

Además este afán comunicativo porque si le resta valor a los procesos comunicativos que de verdad son necesarios para el desarrollo de la persona. Prefiero un padre o madre que no dice nada a sus hijos/as durante todo el día, ni un whatsapp, pero que al llegar a casa charlan de forma continuada, con verdadero interés por lo que se explican, o que juegan con ellos/as, a uno o una que le envía o llama cada dos por tres a lo largo del día. Los primeros crean personas y los segundos seres dependientes o que se rebelaran a la mínima que puedan para poder coger algo de aire.

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