Ilusión

Si algo caracteriza a estos días es la ilusión por muchas cosas, algunas de ellas nuevas en nuestra vida. Solemos juntar la ilusión con los niños. Sin duda alguna son las personas que más ilusión tienen. Pero ¿por qué le buscamos cosas negativas a esa ilusión?

Esto es así. No nos engañemos. Siempre buscamos excusar esa ilusión como si fuera algo malo. Escusas del tipo: es que no tienen responsabilidades, sólo les importa pasárselo bien, no son conscientes de la realidad, no ven que si eso no es posible pues no es posible….es que son niños.Niños

¿Y si lo enfocáramos de otra manera? Porqué no pensar: le ven a las cosas su lado bueno, piensan que todo es posible, tienen plena confianza en que todo se puede hacer realidad, buscan divertirse en todas las situaciones….es que son niños.

La ilusión es una de esas cuestiones innegablemente ligadas a la infancia que los adultos nos obcecamos muchas veces en pervertir, machacar y destruir. Otras víctimas suelen ser la imaginación, la creatividad, la inocencia, la curiosidad, la confianza en uno mismo… Muchas veces se intenta esconder ante palabras como disciplina, exigencia, respeto,… Una cosa no tiene nada que ver con la otra.

Uno de los grandes errores que cometemos es verlos como mini adultos y tratarlos de tal manera. Pensar en lo que tendrán que hacer cuando sean adultos de verdad e ir preparándolos para su futuro, sin plantearnos si eso es realmente lo mejor para ellos en ese momento de su vida. Esto no es ni bueno ni malo. Es una de las funciones antropológicas de los adultos ante los niños. Todo esto no puede hacernos olvidar lo que son en realidad y que es necesario que cada persona pueda vivir lo que le corresponde a cada edad, sea bueno o malo.

¿Por qué no intentamos quedarnos con lo bueno de cada etapa anterior vivida para aportarla a nuestra vida y enriquecerla? ¿Y si aprendemos de lo que no nos gustó y no simplemente lo dejamos a un lado? Creo que estaría bien vivir con la ilusión de un niño y con las ganas de hacer cosas nuevas de un adolescente, aportándole el sentido común que debería ser propio del adulto.

No es complicado encontrar ilusión a nuestro alrededor. ¿De verdad alguien es capaz de no encontrarla en su entorno? Encontrarla y dejarse llevar por ella para generar ilusiones propias y ver las cosas desde distintos puntos de vista. Seguro que nuestra vida sería diferente y estaríamos más contentos con ella.

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